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Marcela Alejandra Vásquez estudiaba medicina humana en Honduras, pero la inseguridad y la insipiencia de la carrera veterinaria la hicieron emigrar a Nicaragua, específicamente a la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC) de Managua, para estudiar y obtener un doctorado en veterinaria y zootecnia, que era lo que realmente amaba.

“No ha salido ni la primera generación de médicos veterinarios en la Agraria de Honduras, que queda en Olancho, aunque realmente allá era mucho más barato, porque los tres meses cuestan 3,500 lempiras, que es un equivalente a 150 dólares, incluyendo alimentación, estadía y alimentación; en Guatemala hay veterinaria, pero es muy peligroso, entonces decidí venir a Nicaragua que es el país más sano de Centroamérica”, agregó.

El sueño de Vásquez, quien tiene 21 años y está en primer año de la carrera de Veterinaria que dura 5 años, es viajar a Brasil para especializarse en atención de especies silvestres.

Giselle Víquez Valverde, de 49 años, es otra estudiante que emigró de Heredia, Costa Rica, para vivir en Managua y estudiar Veterinaria.

“El problema que hay en Costa Rica es que están muy altos los precios, porque cuesta como 3 mil dólares el cuatrimestre y uno tiene que pagar transporte y quedarse a vivir por ahí; al final sale sumamente caro. Entonces vi que me podía quedar acá en Nicaragua y dedicarme a estudiar al 100 por ciento, el costo es bastante económico”, apuntó la costarricense que solo invierte unos mil dólares al mes, incluyendo vivienda, alimentación y colegiatura.

Víquez tiene una clínica veterinaria en su país, por lo que su plan es terminar la carrera e irse a ejercerla a Costa Rica, aunque tendrá que someterse a un examen para que le reconozcan el título nica.

NACIONALIDADES

La carrera de Veterinaria de la UCC se ha internacionalizado, porque Vásquez y Víquez son parte de un grupo de más de 40 estudiantes extranjeros entre los que destacan 36 costarricenses, dos hondureños, una brasileña, una ecuatoriana, un español, una norteamericana y hasta una japonesa, enumeró la doctora Luz Adilia Olivares, coordinadora de Ciencias Agrarias y medicina veterinaria de la UCC.

“La mayoría de estudiantes extranjeros están en primer año, los que están próximos a graduarse son 4 ticos y la japonesa”, apuntó Olivares, quien señaló que la experiencia de educar a extranjeros ha sido muy rica, porque inicialmente la norteamericana y la japonesa tuvieron que aprender el idioma, pero sus compañeros nicas les enseñaron “y ahora hablan perfectamente el español”.

Marvin Jiménez, de Mercadeo y Relaciones Públicas de la UCC, explicó que la “internacionalización” de la carrera de Veterinaria comenzó hace tres años, cuando recibieron a unos costarricenses, quienes tuvieron noticias de la misma a través de las redes sociales y la página web de la universidad. Luego, ellos mismos se encargaron de difundir las ventajas de estudiar en Nicaragua.

Olivares precisó que lo que atrae a los extranjeros a Nicaragua es la práctica y la calidad de la enseñanza, porque tienen un laboratorio para enseñanza, investigación y extensión; además cuenta con la clínica donde dan atención médica, odontológica y estética canina. Además hacen cirugías.

 

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