•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Muchos países están temerosos por la devaluación que ha sufrido en los últimos días el yuan, la moneda de China, porque está afectando la cotización de las principales materias primas en el mundo. Los expertos advierten que la depreciación del yuan puede hacer más cara las exportaciones hacia el gigante asiático, pero también podría abaratar el precio de los productos chinos que avanzan en la región.
El mayor temor de los especialistas radica en que la pérdida de valor del yuan refleja y profundiza la desaceleración de la actividad china, con el consiguiente impacto en las economías de Latinoamérica.

El Nuevo Diario conversó sobre este tema con el economista y expresidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Noel Ramírez Sánchez, quien analiza los pro y los contra de la medida china.

¿Explíquenos qué está pasando con China?

Desde hace rato se escucha a los expertos internacionales decir que China está perdiendo impulso y que ya no será el motor que estaba impulsando la economía mundial. Por un buen tiempo las autoridades chinas estimularon la demanda interna, pero desestimularon a sus exportadores. Entonces ahora para poder seguir creciendo, tiene que estimular a su producción exportable.

¿Por eso está devaluando su moneda?

Así es, con una moneda muy fuerte, un yuan muy fuerte, la producción china se vuelve cara para el resto del mundo. Entonces la producción exportable de China, que ahora tiene que jugar un papel fundamental en el crecimiento económico, se había venido estancando, pero ahora que las autoridades económicas chinas --que se han ido enrumbando a la economía de mercado-- se dan cuenta que si quieren mantener el dinamismo de su economía, necesitan estimular no solo la demanda interna, sino también la oferta exportable y para eso tienen que ser competitivos, y en corto plazo la única manera que existe de hacer más rentable tu producción exportable es a través de una devaluación real y no una devaluación nominal.

¿Cuál es la diferencia entre una devaluación real y una nominal?

Si como presidente del BCN tomo la decisión de devaluar la moneda en un 5%, pero después las políticas monetarias, fiscales y otras políticas de gasto público hacen que la inflación suba un 5%, entonces en realidad no hice nada, todo quedó igual, lo único es que ahora tengo un mayor nivel de precios, todo subió 5% y en ese caso no ha habido una devaluación real, sino una devaluación  nominal y, por lo tanto, no he creado ningún estímulo al sector exportador. En el caso de China, la devaluación parece ser real para poder estimular a su sector exportador. 

¿Qué impacto puede tener esto en las economías del resto del mundo?

Realmente creo que todavía es muy prematuro aventurarse a comentar sobre cuáles serán las implicaciones de mediano plazo de estos ajustes cambiarios que está haciendo el Gobierno de China, porque si se hizo esta devaluación en tres etapas y supongamos que acumulada esa devaluación sea un 4.5%, y luego los precios en la economía china suben un 5% de manera generalizada, entonces nada se hizo, lo único fue que se creó un poco de incertidumbre de manera innecesaria. Pero si el gobierno chino evita que los precios suban, allí sí podría obtener los efectos de una devaluación real y allí sí beneficiaría a su sector exportador, que es lo que creo que sucederá en el corto plazo.

¿Entonces qué deben esperar las economías como la nicaragüense?

Que la producción exportable de China sea más competitiva en los mercados mundiales, que sea más barata en esos mercados, entonces para países como Nicaragua sería más fácil importar productos de China porque vendrían a menores precios, pero será más difícil para Nicaragua exportar sus productos a China.

¿Esto es una realidad entonces?

En este momento, no tenemos evidencia para poder decir que esta será una devaluación real o nominal, y de eso dependerán las consecuencias para la economía mundial.

¿Pero usted qué piensa como economista?

Conociendo el poder político que tiene la clase política china, yo digo que ellos hicieron su análisis correctamente y que lo que están persiguiendo es una devaluación real. Me llama la atención que en los últimos tres días se han venido haciendo tres pequeñas devaluaciones y hay una regla en política que dice que las buenas noticias hay que darlas poco a poco, y que las malas hay que darlas de una sola vez.

Si es así, la buena noticia es para China, ¿y para las economías como la nicaragüense sería una mala o buena noticia?

Cuando un socio de un país en el mercado internacional hace una devaluación real, que es lo que creemos que va a ocurrir en China, al exportador se le vuelve más difícil exportar su producción a ese mercado, porque se hace más caro. Esa podría ser la preocupación que podrían tener los inversionistas americanos y europeos, especialmente si tienen inversiones en actividades exportadoras. 

¿Entonces los países que exportan a China tendrían que aumentar su productividad para compensar el alto costo que implica exportar?

Eso no se consigue de la noche a la mañana. ¿Por qué creés que China está tomando la decisión de devaluar su moneda en vez de aumentar su productividad? Porque saben que eso no se hace de la noche a la mañana y la manera de darle un beneficio de manera más rápida a su sector exportador es con una devaluación real.

¿En este escenario, podríamos esperar una invasión mayor de productos “made in China” en Nicaragua?

Va a ser más barato importar de China, si la devaluación es real, entonces la producción china será más barata que ahora y será más atractiva, entonces es probable que lleguen más productos provenientes de China y a más bajos precios. China se convertirá en el gran vendedor mundial.

¿Cuál es el mensaje que están enviando los chinos al mundo con estas acciones?

El mensaje es que como no están creciendo con la misma rapidez que hace algunos años, tienen que estimular a su sector exportador mediante ajustes cambiarios. Los chinos nos están diciendo que la manera más fácil de hacer más competitivo a tu sector exportador es a través de ajustes cambiarios de carácter real, y esa es la razón por la que Nicaragua a través de su esquema de minidevaluaciones le ha dado resultados positivos. Por eso, hemos visto cómo ha crecido la actividad exportadora y la inversión extranjera en el país.

¿Cuál es el mensaje a los gobiernos?

Los gobiernos deben ver que China ya no será nada más el gran comprador, sino también un gran vendedor de mercancías. El mundo debe prepararse para lidiar con una China que era el gran comprador y que ahora será un gran vendedor.

¿Quién es?

Noel Ramírez Sánchez.
Profesión: Economista.

Expresidente del Banco Central de Nicaragua (BCN).

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus