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Lidia Tercero respira profundo antes de soltar sus primeras palabras: “No he dormido pensando en Bernardo”.

Bernardo Tercero es su hijo, a quien ayer la Corte de Apelaciones de Texas le suspendió una ejecución con inyección letal que estaba prevista para hoy.

La señora Tercero, desde Posoltega, Chinandega, vuelve a respirar profundo tras conocer la decisión. Calma sus emociones. “Saber que (Bernardo) está vivo es la mejor noticia que he recibido”, dijo.

Los familiares de Tercero, quien en el año 2000 fue condenado a muerte por el asesinato de un maestro durante un robo a una lavandería en 1997, calificaron ayer como “un milagro” la decisión del tribunal de Texas.

Premoniciones

El teléfono celular de Franklin Tercero no dejaba de sonar ayer. Eran sus familiares y conocidos, quienes querían expresarle su solidaridad y alegría tras informarse de que Bernardo Tercero no será ejecutado hoy.

Siempre confié en Dios que mi padre no sería ejecutado y el Señor de misericordia nos hizo el milagro, escuchó nuestras plegarias”. Franklin Tercero, hijo de Bernardo Tercero.

Franklin es el único hijo de Bernardo. Tiene 22 años y admitió que al conocer la decisión que benefició a su padre, perdió la noción del tiempo.

El joven confesó que la noche del lunes soñó con un amigo fallecido recientemente.

“Miré que estaba vivo, a mi juicio era el aviso que Dios me mandaba que mi padre no sería ejecutado”, manifestó.

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Su confianza, agregó, es tan grande que ha planificado que al nacer su primer hijo o hija quien escogerá el nombre será su padre, quien tiene 15 años recluido en un penal en Texas, Estados Unidos.

Confianza

“Siempre confié en Dios que mi padre no sería ejecutado y el Señor de misericordia nos hizo el milagro, escuchó nuestras plegarias. A pocas horas de su ejecución surgió esa maravilla, tuve la confianza y la fe de que mi papá seguiría vivo”, indicó el joven.

El hijo de Tercero vive en el barrio Juan XXIII en Posoltega, Chinandega, en una pequeña casa de una pieza que tiene el piso de cerámica, mientras que las paredes exteriores son de concreto y las interiores de láminas de fibrocemento.

Tengo la esperanza de reencontrarme con mi hijo, no tengo dinero, pero Dios proveerá”. Lidia Tercero, madre de Bernardo Tercero.

Para llegar a esa vivienda se debe tomar un camino de tierra ubicado del empalme de Posoltega un kilómetro al sur, que está pavimentado, y luego desviarse por un camino de tierra que tiene una longitud de unos 50 metros.

Esa pequeña casa ayer estaba a reventar. Otros familiares de Tercero, así como conocidos, llegaron a solidarizarse con Franklin y con su abuela, Lidia.

Franklin Tercero solicitó al consulado de los Estados Unidos en Managua una visa para él y para su abuela para reencontrarse con su papá, pero hasta ahora no hay respuesta.

“Tengo recuerdos de mi padre, muy cariñoso, comíamos y veíamos televisión juntos, jugábamos en casa, mi parecido físico con mi papá ha servido en estos años de su ausencia como bálsamo para nuestra familia”, añadió.

El joven agradeció al cardenal Leopoldo Brenes, al presidente Daniel Ortega, y a otras personas que unieron su clamor en contra de la ejecución de Bernardo Tercero.

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“Siento un alivio”

La madre del nica condenado en Estados Unidos, Lidia Tercero, afirmó ayer que nunca perdió la fe en Dios.

“Se ha comprobado que Bernardo era menor de edad cuando ocurrió el hecho en Texas, estaba en indefensión, pero Cristo todo lo puede, y saber que está vivo es la mejor noticia que he recibido”.

Al igual que su familia, la señora Tercero profesa el evangelio y atribuye la no ejecución de su hijo a las cadenas de oración y a un milagro del Señor, así como a muchas voces que se han unido para evitar su muerte.

“Tengo la esperanza de reencontrarme con mi hijo, no tengo dinero, pero Dios proveerá. He sufrido mucho por esta situación, no he dormido pensando en Bernardo, pero esta noticia me llena de mucha alegría, es algo indescriptible lo que siente mi corazón”, expresó.

Lidia Tercero, al igual que su nieto, agradeció a diferentes personas, incluidos los abogados defensores y a los organismos de derechos humanos, entre otros, por apoyar a su hijo en la lucha contra la pena de muerte.

En tanto, Luisa Amanda Huete expresó de manera escueta que una vez más se demostró que los milagros existen, porque su nieto Bernardo no será ejecutado hoy.

“Faltaban pocas horas para eso (ejecución), todo estaba programado para las 6:00 de la tarde del 26 de agosto, pero todo cambió porque la mano de Dios se interpuso”, aseguró.

La batalla continuará

El abogado Vidal Tercero Huete, tío de Bernardo Tercero, afirmó ayer que la suspensión de la ejecución representa una luz al final del túnel, porque a su juicio la batalla legal continuará hasta lograr la revocación de la sentencia.

“Las garantías del proceso de mi sobrino no fueron cumplidas, él tiene derecho a la vida, esperamos un nuevo juicio que sea justo. Con esta noticia respiramos, tenemos vivo a Bernardo, gracias a Dios”, indicó.

Beneranda Tercero, tía del prisionero, manifestó que la suspensión de la ejecución era lo que esperaban, y ahora ven una oportunidad para que se efectúe una revisión exhaustiva del caso de su sobrino.

A su criterio, a Bernardo Tercero se le violaron sus derechos humanos, porque cuando ocurrió el crimen era menor de edad, por lo que no debieron condenarlo a muerte.

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