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Con gritos, saltos de alegría y agradecimiento a Dios, el nicaragüense Bernardo Tercero --condenado a muerte en Texas, por el asesinato de un profesor en 1997-- recibió ayer la tan anhelada noticia que, por el momento, aplaza su ejecución por inyección letal que estaba programada para hoy a las 6:05 de la tarde.

La Corte Criminal  de Apelaciones de Texas, luego de analizar un documento de 47 páginas en donde se expone que una de las testigos durante el juicio ofreció un falso testimonio y que hubo serias fallas de los defensores de oficio de Tercero, ordenó que el caso sea revisado nuevamente, devolviendo el caso a un tribunal de primera instancia.

El conclusivo de la Corte señala que este lunes 24 de agosto fue sometida una solicitud de hábeas corpus, en la cual Tercero manifiesta --a través de sus abogados-- que “le fue denegado un debido proceso porque el Estado presentó un falso testimonio durante su juicio”.

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Exnovia mintió

El informe se refiere a las declaraciones brindadas por la mexicana Silvia Cotera, con quien Bernardo Tercero aparentemente sostenía una relación amorosa.

Cotera testificó durante el juicio realizado entre los años 1999 y 2000,  que Tercero le contó que había matado a alguien en una lavandería por tres razones: estaba enojado, porque el hombre no tenía dinero; la hija de la víctima lo había visto, y el hombre también le había visto la cara. Además, la mujer aseguró ante el jurado que Tercero la obligó a no decir nada bajo amenaza de quemarle su apartamento con sus hijos.

La mujer alegó ahora que la motivaron sentimientos como la “furia”, el “dolor” y el “miedo” a meterse en problemas.

En el mismo documento de 47 páginas, el abogado también expone a la Corte la mala conducta del Estado con el testimonio de Idalia Lima, quien declaró entonces que Tercero y el profesor Robert Keith Berger forcejearon durante el robo y que la víctima recibió un disparo por accidente. Sin embargo, se apartó esta evidencia y además los defensores de oficio no presentaron los reclamos mediante un proceso adecuado.

Ejecución detenidaDurante los últimos días, decenas protestaron contra la ejecución.

Con estos argumentos, la Corte resolvió ayer que “la ejecución del aplicante (Tercero) se detiene hasta que se dé una resolución a esta aplicación”.

El equipo legal de Tercero y sus amigos calificaron la decisión de la Corte como un “milagro divino” y no ocultaron su alegría durante visitas al nicaragüense, que originalmente tenían tono de despedida.

Maritza González, miembro del equipo de apoyo legal, por ejemplo, llegó al penal Polunsky Unit acompañada de sus tres hijos, que faltaron a su día de clases para despedirse del amigo que han conocido a través de los vidrios de una de las cárceles de máxima seguridad en Texas.

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Fue justamente al terminar su visita que González recibió la noticia vía telefónica y regresó al penal para anunciarle la resolución de la Corte al nicaragüense.

Annie Nisenson, una de las investigadoras privadas que apoya a Tercero, explicó a El Nuevo Diario, en la afueras de la cárcel donde el nica está recluido desde hace 15 años, que la Corte Criminal de Apelaciones envió el caso a la misma Corte de Juicios donde se dio la sentencia a muerte en el año 2000.

“Todos nos sentimos muy felices. Con muchas esperanzas, listos para seguir adelante”, dijo escuetamente envuelta de emoción.

Estudian pasos

El abogado Michael Charlton, defensor de Tercero, explicó que en estos momentos no existe la manera de saber con certeza si el nicaragüense podría tener un nuevo juicio y que esto podría tomar su tiempo o resolverse en un corto plazo.

Según Charlton, falta esperar a que la Corte Criminal de Apelaciones decida qué es lo que se debe de hacer en este caso.

El Nuevo Diario conoció ayer que Walter Long, quien estuvo a cargo de la presentación del recurso que ha salvado a Tercero, se ha hecho cargo del caso.

Peter Bellamy, uno de los pilares de apoyo de Tercero, valoró por su parte que las oraciones por la vida del nicaragüense han sido escuchadas y exaltó el rendimiento de los abogados en esta defensa.

Bellamy indicó que ahora los abogados definirán cuál será la mecánica de trabajo del equipo que apoya al nicaragüense, aunque no puede revelar muchos elementos sobre esas estrategias.

María Martínez, guía espiritual de Tercero, calificó la decisión de la Corte como grandiosa. Visiblemente emocionada, Martínez expresó que no tenía palabras para describir lo que sentía. Sin embargo, estimó que: “El poder de Dios es muy fuerte y esto era algo que Dios tenía para él (Tercero)”.

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Madre implora perdón

Lidia Tercero, madre de Bernardo Tercero, dirigió una carta al gobernador de Texas, Greg Abbott, en la víspera de la ejecución de su hijo, suspendida ayer.

“Le hablo con el corazón en la mano. Estoy desesperada, destrozada. Ser madre es duro, saber que a su hijo lo van a matar. Reconozco que (él) cometió un gravísimo error. Por eso le estoy suplicando, implorando, si es posible de rodillas. Es mi única esperanza: no le quite la vida, que pague su condena en la cárcel, los años que va a dictar el juez”, escribió.

La carta llegó por correo electrónico a la Junta de Perdones y Libertades Condicionales, que tiene la potestad de recomendar ante el gobernador la posibilidad de otorgar clemencia para los condenados a muerte.

La madre también rogó que se le autorice una visita. “No lo he visitado en 15 años… no tengo ni  una llamada de él”, señaló.

Lidia Tercero reconoció “la angustia y el dolor que tuvieron los familiares del difunto (el profesor Robert Keith Berger) porque --escribió-- ese mismo y peor (dolor y angustia) tengo como madre”.

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