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Acudir a un centro de salud con su hijo, en busca de asistencia médica, representa un calvario para la señora María Auxiliadora Espinoza.

Cada vez que le toca hacer alguna diligencia, Espinoza sabe que debe preparar sus brazos para el esfuerzo físico de levantar la silla de ruedas en que se moviliza Yasser Israel Pérez Espinoza, de 27 años, un muchacho con parálisis cerebral.

Pero además de esfuerzo físico, Espinoza se alista psicológicamente para el maltrato que recibe de algunas personas.

Su hijo, Pérez Espinoza, que permanece en su silla de ruedas, enfrenta innumerables dificultades para movilizarse en la ciudad de Granada debido a las barreras arquitectónicas que existen.

“Los lugares a los que vamos no tienen rampas, solo escaleras y es difícil para mí subirlo porque, aunque es delgado, él pesa demasiado. En el centro de salud de Palmira me toca ponerlo de espalda para halarlo y así subirlo, y lo mismo hago en los otros lugares”, relató Espinoza.

Infraestructura

Ni los edificios prestadores de servicios públicos, ni los centros escolares, ni las empresas, mucho menos las unidades del transporte urbano colectivo de Granada cuentan con las condiciones necesarias para brindar un servicio eficiente a los ciudadanos que sufren alguna discapacidad física.

La singular arquitectura de las edificaciones granadinas constituye una barrera para aquellas personas con impedimentos corporales, reconoció Patricia Fernández, directora del Centro Integral de Desarrollo Corazón Contento, que atiende a este sector de la población.

Por esta razón, en el contexto de la Semana de la Discapacidad, que se está conmemorando, la organización busca la forma de concientizar a la comunidad acerca de la importancia de respetar los derechos de las personas con discapacidad.

De acuerdo con Fernández, la gran mayoría de los edificios solamente tienen gradas, pero no rampas para el acceso de personas en sillas de ruedas.

Esfuerzos

“En la alcaldía hay una rampa de madera que por cierto está mal hecha, porque quedó demasiado inclinada. La excusa que nos dieron es que el exterior (del edificio) no se puede remodelar porque es patrimonio arquitectónico y cultural, pero yo conozco ciudades del mundo que son Patrimonio de la Humanidad y tienen accesibilidad”, dijo Espinoza.

En Granada, un inmueble de atención al público que acondicionó una rampa es la recién inaugurada oficina de la Empresa Nicaragüense de Acueductos y Alcantarillados (Enacal), donde en adelante cualquier usuario podrá acceder sin ningún inconveniente. Pero aún hacen falta muchos, como el mismo mercado y la biblioteca municipal, expresó Espinoza.

Es difícil que un taxi me lleve cuando voy con él (su hijo con discapacidad). No les gusta, no se detienen y pasan de viaje como si fuéramos invisibles”. María Auxiliadora Espinoza, madre de un joven con discapacidad.

Agregó que las personas con discapacidad y sus familiares sufren a causa del maltrato que reciben por parte de los conductores de taxis y de los buses del transporte colectivo, quienes difícilmente acceden a prestar su servicio cuando ven a una persona en una silla de ruedas.

“Es difícil que un taxi me lleve cuando voy con él (su hijo). No les gusta, no se detienen y pasan de viaje como si fuéramos invisibles. Otros me cobran el doble (de la tarifa) y ni siquiera me ayudan a subir la silla. Hace como cinco meses, cuando iba a dejarlo en la mañana a Corazón Contento, un taxi se me tiró encima y me golpeó una de las ruedas (de la silla). Fue un gran susto y para rematar el hombre hasta me gritó”, afirmó Espinoza.

Para esta mujer, los granadinos tienen poca sensibilidad ante las personas con discapacidad y dijo que particularmente su hijo y los amigos de él sufren mucha discriminación en las calles.

ConmemorandoEn Corazón Contento, los jóvenes luchan para ganarle la batalla a la discapacidad.

Corazón Contento es un centro sin fines de lucro que ofrece servicios de fisioterapia, terapia ocupacional, lenguaje y psicología, con el propósito de mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familias.

Desde el martes de esta semana se conmemora la Semana de la Discapacidad con actividades que, entre otras cosas, permitan dar a conocer la existencia de la Ley 763 o Ley de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

El programa de actividades incluye una obra de teatro, una marcha por las principales calles de la ciudad colonial --saliendo hoy a las 2:30 de la tarde-- y para mañana habrá una carrera benéfica de 5 kilómetros denominada “Corramos por la integración”, en la cual también habrá clases de zumba y premios para los participantes. El costo es simbólico: 50 córdobas.

Giancarlo Maltes, docente de terapia ocupacional, enfatizó que el objetivo es contribuir al cambio de mentalidad.

“Que la comunidad entienda que estos muchachos con discapacidad son chavalos normales como cualquier otro, que no hay que tratarlos con lástima, ni asco”, indicó.

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