•   Nueva Segovia, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El nicaragüense Erick Antonio Herrera Sandres, de 28 años, fue asesinado en Honduras con sadismo que incluyó mutilación de una mano y un brazo, una herida en el cuello que casi lo decapitó y hasta le arrancaron un pedazo de carne de uno de sus brazos, donde tenía tatuada la imagen de una Virgen, para después ser rematado con arma de fuego. El crimen ocurrió en la comarca Nuevo Paraíso, del municipio de Las Trojes, en territorio hondureño, una región vecina a Jalapa.

El cuerpo fue repatriado la madrugada de ayer, donde sus familiares lo esperaban para ofrecerle las honras fúnebres.

Según sus familiares, el ciudadano jalapeño, que era residente de la comarca hondureña conocida como Champigny, trabajaba en ese país como jornalero, y no se explican el motivo por el que le hayan quitado la vida de una forma atroz.

En medio de gritos y llantos los familiares demandaron justicia a las autoridades hondureñas.

"Ellos (los asesinos) piensan que este no es un dolor para nosotros. Mi hermano está muerto, y no lo podemos resucitar", clamó una de sus hermanas, que sostenía una cruz ante el féretro del obrero nicaragüense.

Riesgo para nicas

Afirmaron que el joven fallecido acostumbraba viajar a Honduras por la salida de El Porvenir, donde hay un paso legal entre ambos países. "Él andaba legal con todos sus papeles", agregó uno de sus familiares.

Honduras continúa siendo un país de mucho riesgo para trabajadores nicaragüenses.

Hace más de un año, otro jalapeño de la comarca El Limón fue asesinado en otra comarca interfronteriza del vecino país, considerado por organismos internacionales como uno de los más violentos del mundo.

A inicios del 2015, el ministro de Seguridad de Honduras, Arturo Corrales, dio a conocer que la tasa de homicidios de 2014 en ese país se situó en 66 por cada 100,000 habitantes.

  • 16 muertes violentas diarias ocurren en Honduras, según el organismo Observatorio de la Violencia de ese país.
Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus