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Barriga llena, corazón contento. Así reza un dicho popular al que hoy en día debería agregársele algunas aclaraciones relacionadas al tipo de alimentos que se consumen y que a cualquiera podría costarle la vida.

Las enfermedades cardiovasculares están cada vez más presentes en las principales causas de muerte en el país, advierten especialistas.

De acuerdo con proyecciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para 2020 las enfermedades cardiovasculares serán la principal causa de muerte con más de 20 millones de víctimas al año en los cinco continentes.

Según datos de la Asociación de Cardiólogos de Nicaragua (Ascani), en el país más de un tercio de las muertes en adultos son causadas por este tipo de padecimientos.

“Las enfermedades cardiovasculares son una epidemia que va en aumento. Cada vez en todo el mundo hay más muertes por enfermedades cardiovasculares, infartos cardíacos, por derrames como decimos nosotros y Nicaragua no es la excepción. Hay un incremento paulatino”, advierte Rolando Jirón, secretario de Ascani.

A 2012, el Ministerio de Salud (Minsa) registraba que más del 30% de las muertes por enfermedades del aparato circulatorio son por infartos y otras enfermedades cardiovasculares.

José Daniel Meneses, cardiólogo del Hospital Metropolitano Vivian Pellas y expresidente de Ascani, señaló que cada vez hay más casos de este tipo, principalmente de muertes por cardiopatía isquémica, que afecta las arterias del corazón y la segunda la hipertensión arterial.

Una de las preocupaciones, externadas por Meneses, es que estas muertes son prevenibles, pues a pesar de los factores genéticos que inciden en estas enfermedades, también están asociadas a la falta de ejercicio, consumo de tabaco o consecuencia de una alimentación inadecuada con grasas y aceites predominantes.

“Cuando una persona se vuelve sedentaria, come mucha comida grasosa, tiene presión alta, el colesterol empieza a subirle y entra grasa al corazón. Eso es lo que lo predispone al infarto o a la muerte súbita cardíaca”, asegura el doctor Meneses.

La dieta importa

Para la nutricionista Nidia Báez, es importante reducir el consumo de sal para poder manejar la hipertensión.

 Se estima que una persona necesita ingerir 1,500 miligramos de sodio al día, que son aproximadamente 3 gramos de sal común, pero por lo general se consume hasta cuatro veces esa cantidad.

Por ejemplo, una rebanada de pizza o una hamburguesa contiene en promedio 1,600 gramos de sodio.

Por ello, Báez recomienda evitar el consumo de sodio, los productos procesados, enlatados, chips, todo ese tipo de chiverías que tienen altos contenidos de sal y preservantes.

Una alternativa, advierte, es condimentar las comidas con otras especies como romero, orégano y curry como sustitutos de la sal.

Más muertes

Rolando Jirón, secretario de Ascani, señala que hace unos años la cifra de fallecidos por ataques cardíacos era mucho menor, “quizás del 20%”.
Sin embargo, la tendencia sigue creciendo en clínicas de salud privadas y públicas.

“Alrededor de 30 al 40% de población adulta muere por esa causa al año. Si sumamos los derrames o enfermedades cerebrovasculares, puede llegar hasta el 60% o 70% de las muertes en el país”, calcula Meneses.

Sin embargo, las cifras oficiales más recientes datan de 2012, y hablan de un 30% de fallecimientos por esta causa.

Según el anuario estadístico de 2014 del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), entre las quince causas de muerte más comunes en las clínicas previsionales del país hay dos enfermedades cardíacas, el infarto agudo al miocardio (la tercera de la lista) y la enfermedad isquémica del corazón.

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