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El juez especializado en violencia de Chontales, Leonardo Gálvez, condenó a 81 años de cárcel al reo Bernardo Guadalupe Sevilla Espino, tras hallarlo culpable por los delitos de asesinato, parricidio, robo con intimidación de forma agravada y abuso sexual en perjuicio de su propia madre, sobrina y empleada doméstica.

El juez explicó, sin embargo, que debido a que en la Constitución Política de Nicaragua en su artículo 37, establece que a una persona no se le puede imponer más de 30 años, Sevilla Espino sólo purgará 30 años de cárcel en el Sistema Penitenciario de Cuisalá por todos los delitos en mención.

Antecedente

Los hechos se dieron en el barrio Buenos Aires de Acoyapa, Chontales, el 19 de junio del corriente año, específicamente en la vivienda de la señora Ana María Espino, de 55 años, una de las asesinadas y madre de Sevilla Espino y del hermano menor de éste que también enfrenta juicio.

  • En el lugar además se encontraron muertas a la nieta de la señora fallecida Mayra del Carmen Sevilla Espino, de 20 años, y a la empleada doméstica, Zenaida del Rosario Fonseca López, de 16 años.

Los dos hermanos detenidos y señalados de los crímenes habrían utilizado un arma de fuego para intimidar a las mujeres, luego las habrían estrangulado y finalmente macheteado.
El judicial aseguró que encontró suficientes pruebas tanto testimoniales como periciales para condenar a Sevilla Espino.

Asimismo manifestó que mandó de oficio a que se decomisara los 170 mil córdobas que le hallaron al imputado en el momento de su detención, ya que está vinculado al robo con intimidación agravado y que la camioneta en la que él, se movilizo el día de los hechos les fuera devuelta a sus familiares.

Atención especial

Gálvez también ordenó al Ministerio de la Familia y a la Procuraduría Penal para que gestione ante el juez de familia un guardador para el cuido de las dos hijas con discapacidades que dejó la señora Ana María Espino, debido a que “los familiares están apoyando al acusado”.

Según el judicial Gálvez el guardador debe ser una persona imparcial para garantizarles los derechos a las dos mujeres con discapacidad y los bienes que van a recibir éstas, tras la muerte de su madre.

El juez especializado en violencia dejó claro que las hermanas con discapacidad fueron testigos clave para condenar al reo, ya que fueron las que presenciaron los hechos.

Protección

Otros de los oficios que mando el juez Gálvez, fue a la Policía Nacional de Chontales para que tomara medidas de seguridad para Bernardo Guadalupe Sevilla en el Sistema Penitenciario de Cuisalá por cuanto allí también están los dos reos, familiares de él, que le quitaron la vida a su papá presuntamente por dinero.

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