•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

De los 2,900 kilómetros cuadrados de tierra que serían expropiadas para la construcción del Canal Interoceánico de Nicaragua, el 59,3%, que corresponde a un área de 1,721 kilómetros cuadrados (908 kilómetros cuadrados de tierra seca), formarían parte de las propiedades permanentes para el megaproyecto, mientras que en el restante 40% la ocupación sería temporal.

Así lo indica el resumen ejecutivo del Estudio de Impacto Ambiental y Social que HKND Group, concesionaria de la obra, publicó ayer en su sitio web.

El informe que fue elaborado por Environmental Resources Management (ERM), explica además que habrá dos tipos de desplazamientos para los casi 30 mil afectados. El primero de ellos será físico, “que se refiere específicamente a la reubicación o la pérdida de vivienda, y el otro será el desplazamiento económico, referido a la pérdida de acceso a los activos, y tiene como resultado una pérdida del ingreso u otras formas de sustento”, explica el documento.

No obstante, el estudio no determina cuántas personas deberán trasladarse a otros territorios.

La semana pasada, el subdirector ejecutivo de HKND Group, Kwok Pang, aseguró que los reasentamientos se harán alrededor de 13 a 25 km del sitio original.

En relación a las tierras que serán utilizadas para la reubicación involuntaria, el resumen presentado por la concesionaria china expone que la responsabilidad del plan de reasentamiento corresponde al Gobierno de Nicaragua, quien deberá asumir la compra de los terrenos donde se trasladará a las familias afectadas.

Asimismo, reconoce que hasta el momento no se ha presentado a los afectados una propuesta detallada para la adquisición, reubicación y compensación de sus tierras.

LOS INDÍGENAS

De las siete mil familias censadas, solo 25 de las que serán afectadas se autodenominaron indígenas. Según el documento de 125 páginas, el segmento Este del canal atravesaría 40 kilómetros de tierras tradicionales de los pueblos Rama y Kriol.

Además, se requerirá de unas 1,404 hectáreas de aguas del Caribe, en el área de Puerto Águila y la reubicación del pueblo indígena Bangkukuk Taik (en Punta Águila), el último pueblo Rama donde se habla la lengua nativa.

Debido a que las tierras serán rentadas, “técnicamente no habría pérdida de tierras comunales, aunque los pueblos indígenas tendrían prohibido el acceso a gran parte de estas tierras por motivos operativos y de seguridad”, justificó la compañía en el documento.

Según los análisis presentados por ERM, es imposible que la megaobra no pase por los territorios del Gobierno Rama y Kriol, ya que este atraviesa dichas tierras en su punto más estrecho. Por ello, se recomendó a HKND realizar consultas y solicitar el consentimiento de estas comunidades antes de optar por el reasentamiento y garantizar la preservación de la identidad cultural, la lengua y la cohesión social de las mismas.

También en la parte Oeste se tendrá impacto sobre el pueblo indígena Nahoa, ya que el canal atravesaría sus territorios tradicionales en Rivas.

“Aunque los Nahoa tienden a estar cultural y lingüísticamente integrados a la población general, mantienen una identidad única y una forma de gobierno tradicional basada en el concepto de autoridad comunal. En base a la información que tiene ERM en este momento, el pueblo Nahoa parece cumplir con la definición internacional de pueblo indígena, aunque si se provee información suplementaria, esta determinación pudiera modificarse”, señala el documento.

En este caso, para el proyecto es necesaria la expropiación permanente de 661 hectáreas de tierras tradicionales de Veracruz del Zapotal para el canal, lo que exigiría la reubicación de las comunidades de Río Grande, El Pedernal y Guachipilín. Además, de 164 hectáreas de tierra que serán expropiadas temporalmente para actividades de construcción y la posible pérdida o alteración de activos de la comunidad indígena.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus