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Han transcurrido 523 años desde que los españoles llegaron a América y un historiador de Monimbó, en Masaya, sostiene que tanto en Nicaragua como en otros países de Latinoamérica se ha ocultado la lucha de los indígenas.

El historiador Flavio Gamboa, del barrio Monimbó, dice que los libros están en deuda con la comunidad indígena, porque no revelan las barbaries que sufrieron durante la época de la conquista, colonia, independencia e instauración de la República.

“El presidente conservador Pedro Joaquín Chamorro lanzó un epíteto para terminar con todos los indios de Nicaragua y dijo que el indio no necesitaba de ir a clases y que se debía de obstaculizar de todas las maneras o formas. No tenía derecho a rasurarse decente, vestirse honorablemente, ir a una escuela, y el colmo es que creó un epíteto que se lo decían cuando miraban a un pobre indio. El señor presidente Chamorro expresó: ‘Indio, culebra y zanate mande la ley que se mate”, dijo el historiador.

Gamboa expresó que no fue en Nicaragua que conoció parte de la historia sino en México, porque a su criterio en este país la historia ha sido ´pisoteada´.

Gracias a nuestros antepasados, Nicaragua es grande porque nos dejaron las artesanías, las costumbres y tradiciones”. Eddy López, secretario de la alcaldía de Vara del barrio Monimbó.

“No nos damos cuenta de nada, sin embargo ustedes son muy católicos, si supieran las barbaridades que muchos sacerdotes hicieron en contra de la comunidad indígena”, agregó.

“Acá hay personas que saben esto y nunca lo han dicho, pero no puedo ocultar las barbaridades que se han cometido contra la comunidad indígena. En 1798 el emperador Moctezuma mandó como regalo a una de las 800 nietas al hombre que gobernaba Monimbó, quien se llamaba Monimbó. Ese no era el nombre de nuestra ciudad, era Coroatega, que significa Valle de los Corozos. Y quienes pusieron ese nombre fueron los españoles y quienes le pusieron el nombre a Masaya fueron los hijos bastardos de Masaya”, señaló el historiador.

Además, esos ´hijos bastardos´ fueron llamados Huinca (conquistadores españoles) que significa un nombre peor que decir satanás, porque eran despiadados, raptaban a los hijos de los indígenas y los lanzaban al aire y les disparaban. Si caían vivos, con la espada los partían en dos pedazos, relató Gamboa.

“Acá no han dicho que Monimbó fue desterrado y lanzado a 2 kilómetros al sur, donde estuvo el restaurante La Huerta, donde muchos de ustedes fueron a tomarse sus traguitos y cervezas. Allí obligaron a los indígenas a construir una capilla que se llamó la iglesia San Gil, o sea a dos kilómetros del cementerio hacia el sur”, precisó.

LuchaTradición y cultura se mezclan en los actos de Monimbó. Orlando Barrios / END

Gamboa destacó que en 1856 a causa de una matanza y acciones del filibustero William Walker, el pueblo de Monimbó recuperó sus tierras.

Pero esos hechos han sido ocultados porque no se quiere dar a los indios su lugar en la historia.

Gamboa mencionó que en el mandato de Chamorro se decía: ´Indio sin tierra no existe, quitémosle las tierras´.

“Para ellos los hijos de nuestras mujeres eran bastardos y esos fueron los peores hijos de Monimbó, porque pisotearon nuestra dignidad, orgullo indígena, y es lo que hoy se lamenta, qué se festeja hoy (12 de octubre) si es un día de luto, llanto y dolor, de tristeza y amargura, porque nos despojaron de lo nuestro”, sostuvo el historiador.

Barbarie 

Eddy López, secretario de la Alcaldía de Vara del barrio Monimbó, que es conformada por indígenas, aseguró que el 12 de octubre se conmemora la última resistencia indígena.

“Hubo gente como en la actualidad, que les abrieron las puertas se metieron y una vez dentro despojaron a Nicaragua de todos sus bienes culturales, asesinaron a nuestros indios, violaron a las mujeres, las esposas de los indios y por último querían desaparecer la cultura. Pero gracias a nuestros antepasados, Nicaragua es grande porque nos dejaron las artesanías, las costumbres y tradiciones. Cada una de las personas que vive en Monimbó tiene una expresión cultural, miles que se dan en el cuero y calzado”, mencionó López.

Afirmó que la comunidad carece de una universidad, falta de calles adoquinadas, pese a que el pueblo tiene riquezas artesanales. “Hago el llamado a las autoridades locales y nacionales que hay que tener conciencia, porque las tierras ancestrales, los patrimonios culturales son invendibles e inembargables, únicamente son propiedades de la comunidad indígena”, expresó López.

Autonomía

Álvaro Leiva Sánchez, secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense Pro Derechos Humanos (Anpdh), indicó que los indígenas están “frente a una triste y oscura realidad”. “No hay voluntad política del Estado de respetar el convenio 169 de los pueblos indígenas en cuanto a su autonomía, hay una gran incidencia de los colonos de parte de las autoridades de no titular la autonomía que enfrenta la comunidad de Monimbó, los pueblos del Caribe, Sutiaba, donde hay una intervención a sus propiedades, a sus derechos de recursos naturales, vemos que hay un atropello a esos derechos que les ha costado sangre, duelo y dolor a esos pueblos indígenas”, declaró Leiva Sánchez.

La Anpdh enviará una comunicación a la Comisión Interamer-icana de Derechos Humanos para pedir que la comunidad internacional promueva el respeto a los pueblos indígenas y  su autonomía.

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