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Muchas de las patologías que tienen gran incidencia en Nicaragua, como la diabetes y la cefalea, son atendidas por médicos que no están formados para realizar su diagnóstico y tratamiento.

“A ninguna mujer que entra a la menopausia se le ocurre ir a donde un endocrinólogo para contrarrestar los síntomas”, opina Arlen Fuentes, médico internista con subespecialidad en endocrinología, como ejemplo de la escasez de especialidades y subespecialidades en el país y el desconocimiento que la población tiene de las mismas.

La endocrinología estudia el funcionamiento y las enfermedades de las glándulas del cuerpo y, por ende, las hormonas. Sin embargo, en Nicaragua solo hay 14 doctores especialistas en ella, de los cuales 7 están enfocados en adultos y 7 en niños; además, todos atienden en Managua.

Con la diabetes

En Nicaragua, la Asociación de Diabéticos estima que el 13% de la población mayor de 20 años padece esta enfermedad. Además, por cada diabético diagnosticado, otros tres no lo saben.

No obstante, Fuentes señala que la gran mayoría de las personas con diabetes son tratadas por médicos internistas que han hecho el diplomado que ofrece el Ministerio de Salud (Minsa) sobre esta enfermedad, y por lo cual son conocidos como “diabetólogos”.

Pero Fuentes afirma que en dicho diplomado solo se adquieren conocimientos teóricos y no hay práctica.

“Estás hablando de un diplomado de 10 meses, solo los sábados, durante 6 horas, cuando una subespecialidad como la mía dura dos años a tiempo completo, con turnos cada tres días y fuerte entrenamiento en diagnóstico, tratamiento y manejo de complicaciones”, compara Fuentes, quien se formó en el Hospital General de México.

Neurólogo

El doctor Fernando Chávez Hassan, neurólogo con subespecialidad en epilepsia, afirma que la neurología es otro campo donde especialistas ajenos a ella están tomando las riendas a la hora de diagnosticar y tratar enfermedades propias de su rama.

“La medicina interna es mi primera especialidad y ahí siempre me llamó la atención la neurología, pero no nos dan mucha idea en la universidad; solo hay dos neurólogos en el sistema público del país y en la universidad no nos dio clases ninguno, entonces ese fue un campo vacío para mí”, refiere.

El galeno cuenta que su formación la recibió en México, país donde han estudiado la mayoría de los diez neurólogos que hay en Nicaragua; otros lo han hecho en España y uno en Honduras. 

Según Chávez Hassan, son los neurocirujanos quienes se están haciendo cargo de atender las patologías propias de la neurología, algo que, advierte, es totalmente erróneo.

“La diferencia entre la neurocirugía y la neurología es de la Tierra a la Luna, son cosas totalmente diferentes porque los neurólogos son clínicos y los neurocirujanos solo saben”, explica.

Como ejemplos, Chávez Hassan enumera la epilepsia, la neuropatía, la polineuropatía, la cefalea y los eventos vasculares cerebrales, todas estas enfermedades que deben ser diagnosticadas y tratadas de forma clínica y no quirúrgica, pero que en su mayoría son atendidas por neurocirujanos.

Chávez Hassan asegura que la cefalea, la epilepsia y los eventos vasculares cerebrales son las más comunes, y en el caso de la epilepsia, que es su subespecialidad, indica que en Centroamérica la padecen entre 20 y 40 adultos por cada mil, de acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Otras dos patologías que de acuerdo con la médico internista con subespecialidad en endocrinología, Arlen Fuentes, deben ser vistas por los endocrinólogos, pero que están principalmente en manos de internistas, son el hipertiroidismo y el hipotiroidismo, enfermedades que afectan la producción de hormonas en la glándula tiroides y que se presentan fundamentalmente entre las mujeres.

Un caso particular en el que los endocrinólogos no están teniendo incidencia o no están siendo tomados en cuenta son los tumores hipofisarios que, como su nombre lo dice, aparecen en la glándula hipófisis, la cual está ubicada en el centro del cerebro y se encarga de controlar el resto de las glándulas del cuerpo.

En ese sentido, Fuentes explica que al extraer estos tumores el paciente queda con deficiencia de hormonas y, por tanto, requiere del seguimiento de un especialista en endocrinología. También sucede que muchas veces son tumores benignos y solo deben ser tratados con medicamentos.

Sin embargo, dice, en ninguno de los casos los endocrinólogos son consultados por los neurocirujanos para evaluar a los pacientes.

Desconocimiento también influye

La Urología es una de las especialidades que se ha masificado en los últimos 20 años y en la que pueden formarse los estudiantes de medicina en los hospitales escuela del país, pero aun así la población desconoce su campo de acción y no recurre a ella para tratar las enfermedades que afectan el tracto urinario, según la especialista Sonia Madrid. 

La experta explica que el tracto urinario abarca riñones, uréteres, vejiga, uretra, glándulas suprarrenales, retroperitoneo y aparato genital y reproductivo masculino, lo cual no significa que no puedan tratar a mujeres con afectaciones en su vejiga, riñones y uréteres.

Sin embargo, una de las principales confusiones respecto a la urología es que se enfoca en hombres, por lo que las mujeres que presentan algún trastorno en la vejiga consultan a sus ginecólogos.

Y aunque aclara que hay ginecólogos que tienen entrenamiento en urología, algunas patologías deben ser atendidas de forma integral. “También los uroginecólogos hacen el examen de próstata a los hombres, pero no tienen el entrenamiento urológico para ver al hombre”, indica Madrid.

La especialista afirma que un aspecto fundamental es la formación de los médicos generales, ya que son estos quienes remiten pacientes a las especialidades. El problema, dice, es que en la rotación que hacen durante sus estudios en los hospitales no pasan por muchas especialidades y, por ende, desconocen qué abarca cada una.

¿En las manos equivocadas?

La especialidad básica en Nicaragua es la medicina interna, por lo que son los internistas quienes terminan atendiendo casos que corresponden a especialidades y subespecialidades que son escasas en el país.

Necesidad
Los galenos consultados coincidieron en que la formación de más variedad de especialistas depende de la disposición de recursos de diagnóstico y tratamiento para así poder ofrecer programas de formación competentes.

Cadena
Para ejercer una especialidad es necesario que existan ciertas subespecialidades; un ejemplo es que la neurología amerita de la neurofisiología, la cual estudia el nervio periférico y el sistema nervioso central.

Caso
La terapia de reemplazo hormonal en la menopausia, que ayuda a evitar la osteoporosis en las mujeres, debe ser guiada por los endocrinólogos, pero en su mayoría dicho tratamiento es determinado y aplicado por los ginecólogos.

Variedades
Otra patología que compete a la endocrinología es la osteoporosis, la cual es diagnosticada por una densitometría ósea y tratada con medicamentos tomados o inyectados; sin embargo, los ortopedistas juegan un papel protagónico en su atención.

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