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Es una tarde fresca, totalmente atípica a las que suele brindar el clima de Managua. Con paciencia y destreza, Cristina Peralta se desplaza en el patio de su casa, echa un vistazo a su izquierda, se aproxima a una mata y de entre sus ramas selecciona una berenjena grande y brillante. “Ya (está) lista para comer”, anuncia.

Luego, a su derecha, señala varias plantas que comienza a nombrar: tomate, zanahoria, espinaca, rábano, hierbabuena, ayote, repollo… todos estos vegetales y hortalizas son parte de los productos que desde hace cuatro años Cristina cultiva en el patio de su casa, ubicada en Sabana Grande, en el oeste de Managua.

A Cristina, su hermana Amparo fue quien la introdujo a sembrar en el patio. “Yo siempre veía que mi hermana tenía tomate, repollo… Ella me habló de un programa que impulsa ese tipo de siembras y, como nosotros nos criamos en el campo, me aventuré”, recuerda.

En esta zona de la capital, nueve familias más también cultivan en sus patios. A ellas las ha capacitado el Centro de Apoyo a Programas y Proyectos (Capri), que con la misma iniciativa ha logrado beneficiar a un total de 31 familias de Sabana Grande.

Seguridad alimentariaEn pequeÑos espacios de sus patios, Jaime Rodríguez cultiva zanahoria, repollo, apio y más.

Jaime Rodríguez, María Elena Huerta y Ena Palacios han confirmado los beneficios de esta pequeña agricultura urbana y familiar, involucrándose en la iniciativa de los huertos, a través de la cual también han aprendido sobre las propiedades nutritivas de sus cultivos.

“Había vegetales que ni conocíamos, como la berenjena. No sabíamos cómo prepararla ni los beneficios de consumirla. Ese aspecto fue parte de los procesos de capacitación en el proyecto”, comenta Jaime, quien en su patio tiene repollo, pepino, apio, tomate y, por supuesto, berenjena.

Cristina coincide en que la berenjena ayuda para la reducción del colesterol “y es recomendada para quienes padecen diabetes”, afirma.

María Elena, por su lado, comparte que con los pequeños huertos que han iniciado en el hogar, prácticamente se ha garantizado la existencia de vegetales a lo largo del año. “Cada tres meses se produce una cosecha de remolacha, zanahorias, chiltomas y hay cultivos como el rábano, por ejemplo, que se da cada 45 días”, detalla.

Amparo --la hermana de Cristina-- asegura que el proyecto no solo le garantiza alimentos sanos y nutritivos para su familia. A ella también le ha permitido obtener algunos ingresos con la venta de los vegetales que le sobran, e incluso se ha registrado como una pequeña empresa que oferta abono orgánico y ofrece el mantenimiento de jardines.

Sin químicos

¿Cuánto espacio y qué hace falta? Ena cree que no se necesita disponer de un gran patio para poder cultivar los vegetales u hortalizas. En pequeños espacios y usando recipientes reciclados como baldes y panas plásticas, botellas e incluso llantas viejas, ella ha sembrado una cosecha variada que cuida con esmero. Además, no se arriesga utilizando químicos, pues prefiere usar una variedad de abono orgánico.

“Ese abono se hace utilizando los mismos desperdicios del hogar, y para los fertilizantes hay uno que se prepara con chile, cebolla y ajo y otro con un poco de detergente o jabón y hojas de nin”, relata.

Convertida en toda una agricultora urbana en la mera capital, Ena calcula que en un patio pequeño, ingeniando los recipientes y la distribución de los espacios, se pueden sembrar entre ocho y diez cultivos diferentes, con lo cual se garantiza una variedad para alimentar a una familia de seis integrantes. Y a usted, ¿qué le gustaría sembrar?

Cristina Peralta muestra una berenjena.En varios puntos de la capital

El proyecto de los huertos de patio en Managua se implementa como parte de los ejes de acción impulsados por el Centro de Apoyo a Programas y Proyectos (Capri), que ha involucrado a 17 barrios de los distritos VI y VII de la capital.

“Soberanía y seguridad alimentaria, educación para la vida y emprendimiento son los ejes que se desarrollan en los barrios a través de estructuras organizadas”, explica Reynaldo Matus, técnico de Capri en los distritos mencionados.

Según Matus, los huertos de patio se comenzaron a promover desde el 2011 y el proyecto incluye compartir conocimientos técnicos sobre cómo elegir el sitio del patio para sembrar, la preparación de la tierra, la elaboración de los abonos, la extracción de semilla y guías nutricionales a través de una cartilla agroecológica.

  • 200 familias en los distritos VI y VII de Managua se han involucrado y beneficiado con la iniciativa de pequeños huertos urbanos en los patios de sus casas.
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