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Los productores de miel en Boaco se están quedando sin colmenas, a causa de la falta de lluvia, según admiten.

“Este año es malo por la sequía. Teníamos programada la cosecha de flor amarilla entre agosto y septiembre, pero no hubo y para noviembre se suponía que iba a haber cosecha de campanita, que es la mejor miel, pero tampoco va salir cosecha porque al no llover nos afecta la producción”, dice la productora María de los Ángeles Robleto.

De momento, los productores utilizan azúcar para alimentar a las abejas, lo cual ha elevado los costos de producción.

“Tenemos que seguir alimentando con azúcar para esperar la cosecha multifloral del verano, que esperamos nos resulte”, agrega Robleto, quien desde hace 10 años se dedica a la apicultura en la comunidad El Quebracho, de Boaco.

Las estadísticas dan la razón a los apicultores de Boaco. El Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex) indica que de enero a octubre de este año el valor de las ventas al exterior alcanzó US$1,064 millones, menor que a la del mismo período del año anterior US$1.35 millones.

En volumen en los primeros diez meses de este año los apicultores colocaron en el exterior casi 277,000 kilogramos de miel, inferior a los 385,535 del mismo período del año anterior.

Acciones

En Boaco se registran unos 250 apicultores en cooperativas y productores independientes, con alrededor de 2,500 colmenas.

La producción por colmena, en tres ciclos al año, es de 35 kilogramos, que equivalen a unos 8 bidones de 20 litros por colmena.

Ante la difícil situación, muchos apicultores han optado por trasladar sus colmenas de Boaco a las zonas de Nagarote y Mateare.

Otros han decidido buscar otras alternativas productivas para sobrevivir, como la crianza de cerdos.

En el caso de Robleto cuenta con 80 colmenas, de las cuales 15 se le han ido por falta de floración.

En la cooperativa a la que pertenece Robleto, Miel Dorada, para mantener 250 colmenas han comprado 150 quintales de azúcar para toda la temporada, ya que las abejas se deben alimentar como mínimo tres veces al mes.

Para una colmena se requieren 4 libras de azúcar en un litro de agua, lo que hace que los productores incurran en mayores gastos para mantener las colmenas.

“Estamos con la esperanza de que en el verano podamos recuperar un poco de lo que hemos invertido, porque vivimos de la apicultura y todo eso influye en la economía. Al haber poca miel son menos los ingresos y se elevan los gastos, porque hemos alimentado por más tiempo de lo debido”, destaca Robleto.

Sin producciónEn Nicaragua hay unos 1,500 pequeños apicultores. Alejandro Sánchez / END

Miel Dorada produjo el año pasado 20 barriles y este año no ha cosechado nada.

Arcadio Amador, vicepresidente de la cooperativa La Encantadora, dijo que el año pasado sacó una producción de 6 barriles, pero este año por falta de floración no hubo producción.

Indicó, que como cooperativa, venden miel a granel y embotellada.

Amador reconoció que la apicultura es una buena actividad que ha ayudado a salir de la pobreza a muchas familias.

Aunque hay ciclos buenos y ciclos malos, la cooperativa saca una producción de 40 barriles, que sale de sus 39 miembros.

A nivel nacional

La Asociación de Productores Nacionales de la Miel indica que en Nicaragua existen 1,500 pequeños productores.

A inicios de año, los productores nicaragüenses de miel expresaron al gobierno su preocupación por los efectos que provocaban a ese sector los incendios forestales y el despale indiscriminado.

En su momento, la Comisión Nacional de Apicultores de Nicaragua (CNAN) promovió que el negocio apícola se desarrollara en los territorios protegidos.

Impacto entre los productores

El técnico Bayardo Guzmán señaló que los productores están buscando la manera de que las abejas sobrevivan a la sequía, moviéndolas a otras zonas, en busca de la floración y que los costos de producción disminuyan.

“El impacto social en las familias que se dedican de lleno a la apicultura ya se está sintiendo, porque por cultura los productores practican el monocultivo. Hay algunos apicultores que están quedando en la calle, porque se les han ido la mitad de las colmenas. Por ejemplo, a Dimas Pérez se le fueron 30 colmenas”, indica Guzmán.

La producción de la cooperativa Miel de Bosque y las exportaciones de la Unión de Cooperativas Tierra Nueva han bajado drásticamente.

De 500 barriles que exportaban anualmente, el año pasado solo vendieron en el exterior 46 barriles, debido a la baja producción por efecto del cambio climático, precisa Pedro Rojas, gerente de la cooperativa Miel de Bosque.

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