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Cuarenta y cinco minutos antes de tomar el bus Marcopolo, placa CT-170, Silvia Elena Tinoco, juigalpina de 52 años, actualizó su cuenta de Facebook. “Oh señora mía, oh madre mía, yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón, en una palabra todo mi ser, ya que soy todo tuya. Oh madre de bondad, guárdame y defiéndeme”.

Fue lo último que esta mujer escribió en esa red social. Tinoco es una de las cuatro personas que fallecieron poco después del accidente del bus interurbano que cubría la ruta Managua-Juigalpa la mañana del viernes. 

Creo que es necesario una evaluación, chequeos continuos, que las autoridades continuamente estén pendientes de los que manejan los buses”. Monseñor René Sándigo.

Ayer murió otra persona más identificada como Catalina Leiva, de 27 años, habitante del barrio Bella Vista.

Sándigo pide reflexión

El clero de la Diócesis de Chontales y Río San Juan, encabezado por el obispo Sócrates René Sandigo Jirón, ofició la misa de cuerpo presente de Silvia Elena Tinoco en la catedral de Juigalpa, pues ella tenía alrededor de 22 años de servirle a la Iglesia católica en diferentes cargos.

Durante la eucaristía, Sándigo lamentó lo sucedido y llamó a la feligresía a reflexionar sobre los cuidados que deben tenerse al conducir. “Creo que es necesario una evaluación, chequeos continuos, que las autoridades continuamente estén pendientes de los que manejan los buses”, expresó. 

El conductor del bus, César Napoleón Romero, fue sepultado ayer mismo en el cementerio de Juigalpa. 

Decenas de personas entre familiares, amigos y compañeros de trabajo asistieron a su vela y su entierro. Romero laboró 13 años como chofer de bus en la empresa de Roberto Amador, dueño de la unidad de transporte que se volcó. 

Por la tarde fue sepultado el abogado José Antonio Cruz Reyes, quien era asesor del magistrado de la Corte Suprema de Justicia Marvin Aguilar. 

Catalina Leiva será enterrada hoy en el cementerio de Juigalpa. Dejó huérfanos a sus tres hijos de 11, siete y tres años. Una semana atrás fue nombrada cajera en el programa Usura Cero y el día del accidente iba a una capacitación. Sus familiares recuerdan que estaba feliz porque había dejado de ser asistenta del hogar. 

El accidente provocó 33 lesionados. 

Explosión de llanta lo provocó

Un equipo de la Especialidad de Averías, Explosivos e Incendios (Avexi) de la Policía Nacional realizó un peritaje para conocer las causas del volcón del autobús de la empresa Amador, encontrando que la explosión de una llanta fue el motivo. 

El automotor se precipitó a una hondada de diez metros a las 6:50 de la mañana del viernes en el kilómetro 54 de la carretera Juigalpa-Managua, en las cercanías de la comunidad El Caracol, jurisdicción del municipio de Teustepe, departamento de Boaco. 

El comisionado Carlos Toledo, jefe de la Secretaría Ejecutiva de la Policía de Boaco, confirmó que explotó una llanta y que eso provocó el accidente. 

El oficial dijo que Avexi realizó un peritaje completo del autobús, en el que viajaban 63 pasajeros con destino a Managua. 

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