•   Posoltega, Chinandega  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Un taller clandestino de bombas artesanales, para uso de pesca, quedó en cenizas ayer, después de que una chispa dentro del inmueble hizo explotar una bodega de artefactos explosivos. La propiedad privada pertenecía a Daniel Membreño, originario de León.

Puertas, ventanas, cielos falsos y techos de al menos 40 de las 130 viviendas de un reparto, donde habitan sobrevivientes del huracán Mitch, están semidestruidos por la onda expansiva que provocó la destrucción de más de 300 bombas almacenadas en el espacio donde se trabajaba clandestinamente con material peligroso.

“Creí que el cerro se venía de nuevo tras nosotros”, dijo Mercedes Martínez, visiblemente nerviosa por el inesperado suceso.

El hecho ocurrió en el reparto María Elena Cuadra, ubicado en la comunidad “El Bosque”, jurisdicción de Posoltega, donde resultaron lesionadas por la bomba explosiva cinco personas, así como 40 casas parcialmente dañadas y una vivienda en cenizas.

Guadalupe Centeno, secretaria política del partido de gobierno, declaró que a las 3:56 minutos de la tarde se registraron dos explosiones en un expendio ilegal de explosivos, que preliminarmente afectó a 38 familias  por el impacto del suceso.

Guillermo Rivas se encontraba prestando servicios religiosos en el templo de la comunidad cuando escuchó una fuerte detonación, que al principio creyó se trataba de un tanque de gas, pero al salir en auxilio de su familia, una nube de polvo se dejó venir sobre las viviendas y escucharon que se quebraban ventanas, puertas y las cosas caían de los multiusos.

Hallan Explosivos

El doctor Ronald Palma Díaz, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chinandega, manifestó que al llegar al lugar no encontraron a nadie herido y el dueño aparentemente huyó en una camioneta.

Tres fuerzas de socorro trabajaron en el lugar de la explosión. Por parte de la Dirección General de Bomberos se contabilizaron 40 explosivos, 300 mechas y alambre de amarre y otros elementos que se utilizan para elaborar bombas artesanales de pesca.

“Hasta el momento se conoció que hay 9 viviendas con paredes reventadas, 18 con ventanales y puertas quebradas, 13 afectadas en menor proporción, para un  total de 40 viviendas. Entre los afectados tenemos a Dulce María Martínez, de 23 años, María Cristina Méndez, de 26, Melba Rivas, de 40, María Velásquez y María Isabel Martínez, de 60 años”, dijo el bombero Kevin Ruiz.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus