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¿Tiene cuidado con la candela que le pone a San Judas Tadeo cada mañana?, ¿vigila a sus hijos cuando juegan con fuego? Además de la sobreconexión en las regletas eléctricas y la antigüedad del sistema eléctrico, el poner candelas a imágenes religiosas y la manipulación de fósforos en niños figuran entre las principales causas de incendio en las viviendas, según expertos del Benemérito Cuerpo de Bomberos.

El comandante Félix Téllez Díaz, jefe de prevención del Benemérito Cuerpo de Bomberos, explicó a El Nuevo Diario que los incendios que se originan en la capital tienen como principal factor la falta de cambio del sistema eléctrico de las viviendas.

Afirmó que el sistema eléctrico (tomacorriente, bombilla, apagador, conexiones, hule aislante, cables) tiene vida útil y necesita cambiarse cada cierto periodo.

“¿Cuántas veces hemos cambiado un tomacorriente, alambres o interruptores? Casi nunca, no tenemos la cultura para eso, lo cual es un grave error porque tienen una vida útil, sobre todo porque es un sistema que se usa a diario”, lamentó Téllez.

Señaló que las conexiones en la mayoría de viviendas de la capital tienen más de 30 años, lo que incrementa las posibilidades de que se genere un incendio en cualquier momento.

Otros peligros

Según el comandante Téllez, otro de los grandes peligros es que en la capital y los departamentos muchas personas colocan candelas frente a imágenes religiosas sin supervisión.

“Cuando las candelas están débiles se quiebran, la llama casi siempre cae sobre madera, mantas o cortinas, con las que adornan las imágenes, y así se generan los incendios”, explicó Téllez. 

Asimismo, advirtió que las quemas de basura en andenes o calles son bastante peligrosas, ya que el viento mueve las pequeñas brasas y llegan a espacios donde ocasionan grandes incendios.

La fuga de gas butano es otra de las causas que provoca los incendios en las viviendas, por lo que los expertos recomiendan limpiar la manguera y la válvula constantemente.

“Cuando se sienta olor a gas butano,  lo más recomendable es ventilar la zona, para que el peligro de explosión baje, el olor se disipe y pueden llamar inmediatamente a los bomberos”, detalló el jefe de prevención.

Supervisión

Para Rudy Morales, jefe de turno del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, los incendios en las viviendas casi siempre “involucran a un menor de edad sin supervisión y con una caja de fósforos”.

El teniente también comentó que los menores de edad luego de jugar con fósforos piensan que se han apagado los cerillos y los tiran sobre ropa acumulada, chinelas, gavetas o  toallas, lo que es un gravísimo error.

El teniente Morales relató que hace dos semanas, en las inmediaciones del cine Margot, un menor de 6 años comenzó a quemar fósforos sobre la cama de su mamá, luego tiró el cerillo sobre un balde lleno de ropa porque creyó que estaba apagado.

“Ahí se generó un gran incendio, la familia lo perdió todo, la casa se destruyó totalmente”.

Los recalentamientos

El teniente Jorge Berríos,  jefe de operaciones del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Managua, dijo que el recalentamiento en las regletas ocasiona muchos cortocircuitos en las viviendas de la capital, lo que al final puede terminar con un incontrolable incendio.

“En las regletas conectan muchos electrodomésticos que son de uso diario, por lo tanto se propicia el recalentamiento y eso ocasiona muchos cortocircuitos, luego viene el incendio”, dijo Berríos, quien tiene más de 16 años de experiencia.

Recordó que entre los incendios más intensos que recuerda está el caso de un menor de 5 años que quemaba candelas romanas sobre su cama y una chispa dio inicio a “un infierno”.

“Esta familia quedó destrozada, ocurrió hace cuatro años, en vísperas navideñas perdieron todo, fue algo muy doloroso, lo importante que hay que aprender es que los niños siempre deben tener supervisión, más cuando manipulan fuegos artificiales”, comentó Berríos.

Además rememoró que hace dos años un hombre de 40 años llegó a su vivienda luego de ingerir licor y se acostó con un cigarrillo encendido.

“Al dormirse, la colilla quemó el colchón y generó un gran incendio, lamentablemente al apagar las llamas nos dimos cuenta que el hombre había muerto calcinado, cosas como estas son las que debemos evitar”, concluyó Berríos.

  • 48 incendios en viviendas de la capital reportó hasta la primera quincena de septiembre de 2015 el Benemérito Cuerpo de Bomberos.
  • 18 siniestros en bodegas, centros comerciales y mercados registraron en ese mismo periodo, según la misma fuente.
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