•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Los fuertes vientos y la sequía en el lago Cocibolca han provocado una disminución de la actividad pesquera en el poblado de Puerto Díaz, situado a unos 28 kilómetros de Juigalpa. 

Puerto Díaz es una comunidad que está ubicada a orillas del lago y la mayoría de las familias vive de la pesca y el comercio. 

La poca lluvia que cayó en el invierno del año pasado hizo que las aguas de las costas del lago se retiraran poco a poco, por lo que los peces también han ido emigrando a las  profundidades de dichas aguas, “lo cual hace que se nos dificulte  pescar”, relató Ronald Jerónimo Ugarte, de 37 años y pescador que habita en el poblado. 

“Casi no hay peces (en las orillas) por lo que las aguas del lago se han ido retirando de sus costas, producto de la misma sequía. Además que nos está afectando los fuertes vientos de ahorita. Estamos sacando pescado, pero poco. A veces los demás pescadores se dilatan una semana adentro de la playa hasta que recogen de 3 a 4 docenas de pescados”, manifestó Ugarte. 

“Toda mi vida he vivido de la pesca y así he mantenido a mi familia”, recalcó Ugarte, quien aseguró que el pescado subió de precio en este mes de enero debido a esos mismos problemas.

Yester Gustavo Sandoval, de 25 años, pescador del poblado,  lamentó la situación en que se encuentran, no obstante aseguró que continuará con la pesca, ya que de eso vive.        

Sandoval detalló que la última semana que fue a pescar sacó entre 20 y 30 libras de pescado, entre tilapia, guapote y mojarra. 

Hasta C$8 más 

Saira María Castillo, de 40 años, quien llega diario a Juigalpa a comercializar pescado, explicó que en este mes subió de precio, debido a que son pocos los pescadores que están yendo a pescar al lago. 

La libra de tilapia que en diciembre costaba C$22 subió a entre C$25 y C$30, dependiendo de su peso. 

En tanto la libra de mojarra pasó de C$80 a C$120.

Castillo espera que cuando entre el invierno se normalizará la pesca y por ende bajarán los precios de los pescados. 

Cornelia Castillo, quien tiene 40 años en esta labor, manifestó que “las ventas están malísimas” porque el pescado está caro. 

“Algunas veces llevamos de regreso el pescado a la casa porque no lo vendemos por lo caro que está”, lamentó Castillo, quien agregó que en esta semana dos pescadores casi se ahogan debido a que la panga se dio vuelta.

De Puerto Díaz a Juigalpa llegan alrededor de 30 paneras a comercializar pescado. 

Eliza Chávez es una de ellas. Pese a que el producto está caro, aseguró que lo continuará comercializando porque de eso sobrevive ella y su familia.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus