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En principio este sitio fue un predio baldío, luego una tienda famosa —la tienda Alemán— y años más tarde un cine-teatro. En este lugar ruinoso característico de Diriamba, alguna vez hubo color, espectáculos y grandes artistas, entre los que destacan Los Churumbeles y Daniel Santos. 

Su construcción inició en 1921 de la mano de Bigarni González a un costo de C$50,000. Concluyó en 1928, cobrando desde entonces notoriedad y fama. Pese a eso, en la actualidad se encuentra en el olvido.

Los primeros socios del cine-teatro González fueron Alejandro Alemán Castro, quien traía las maquinarias de proyección y sonido y Bigarni González, adinerado cafetalero de la época, quien años más tarde quedó solo a cargo de la majestuosa obra.

Comencé desde muy pequeño en esto. Proyecté más de 30,180 películas en el teatro González". Bigarni García Méndez

La gran fama que alcanzó el teatro González se debió a la cantidad y calidad de artistas internacionales  que se presentaron allí, como Los Churumbeles de España, Daniel Santos, Libertad Lamarque, Toña la Negra, Jimmy Santis. Además de muchos artistas nacionales como Otto de la Rocha, el Indio Pan de Rosa, Tony Altamirano y sus estrellas, entre otros. 

Personajes históricos

Miguel Urtecho (q.e.p.d.), quien durante toda su vida fue administrador del teatro González, también era quien con su camioneta y una barata circulaba por todo Diriamba anunciando la taquilla del día. Los diriambinos recuerdan a Bigarni García Méndez por ser quien realizaba el trabajo de proyección. 

García Méndez llegó siendo muy joven y tiene muchas anécdotas que contar, sobre todo de cómo evolucionó hasta convertirse en la persona que proyectaba las películas.

Con nostalgia hoy recuerda los años de gloria del teatro.

"Yo trabajé 35 años en el teatro, inicié como barrendero, pero luego se me presentó la oportunidad de hacer proyecciones y aprendí bastante, comencé desde muy pequeño en esto, proyecté más de 30,180 películas”, recordó García Méndez.

El cineteatro, además de brillar con luz propia, creó un entorno social de gran magnitud, pues a sus alrededores se daban citas los deportivos Diriangén y Santa Cecilia, El Club Social, la Chalupa de don Carlos Quinto, las fritangas de doña Simonita. Todo lo anterior estaba ubicado en una sola cuadra, la misma que da al reloj de Diriamba.

Abandono y destrucción

En 1973 se registró un sismo de gran magnitud en Carazo, el que provocó destrucción de casas y edificios importantes. Entonces, lo más abrumador para los diriambinos fue la destrucción de una cuarta parte del cine-teatro González. 

Desde ese momento el tiempo se paralizó,  pues su verdadero dueño ya no quiso invertir más dinero en la remodelación debido a que la situación económica ya había cambiado para esa época.

Hoy en día solo quedan recuerdos del teatro González. El edificio luce totalmente destruido y en el olvido. 

El historiador e ingeniero Marvin Alemán González lamentó que las autoridades locales no tengan iniciativa para echar a andar una remodelación del edificio. Alemán González sostuvo que Diriamba “es una ciudad con cultura propia” y necesita un lugar en donde sea presentada toda su cultura.

  • 1921 empezó la construcción del cine teatro.

El profesor de danza y director de la Casa de Cultura de Diriamba, Heriberto Mercado, recordó que en sus inicios bailó en la tarima del teatro. Ahora le da nostalgia ver que de ella solo quedan las ruinas, por lo que hace el llamado a las autoridades competentes a tomar posesión de dicho edificio y rescatar los valores que hicieron grande el nombre de Diriamba.

Esta ciudad está llena de cultura. Diriamba tiene el mérito de haber rescatado a través de los últimos siglos El Güegüense.

En 2006, durante la presidencia de Enrique Bolaños, la Unesco declaró El Güegüense como patrimonio oral e intangible de la humanidad. 

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