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A Gerson Valverde Vivas, estudiante de tercer grado del colegio público Luis Alfonso Velásquez Flores, en Managua, no le gusta llevar comida de su casa al colegio. Dice que le da pena y prefiere que sus padres le den dinero para comprar chiverías y una gaseosa, productos que de acuerdo a una guía de nutrición y sanidad del Ministerio de Educación, no deberían venderse en los kioscos de los centros educativos. 

El pequeño cuenta que con los C$15 que sus padres le dan cada día puede comprar una gaseosa que cuesta C$8 y el resto lo gasta en chucherías como ranchitas, jalapeños, taqueritos y centavitos. 

Todos esos productos son muy gustados por lo niños y contienen sustancias que los hacen adictivos. A la vez son muy dañinos para la salud, según la nutricionista Petronila Terán. 

Lo ideal 

La Guía de Nutrición e Higiene para Kioscos Escolares del Mined establece que se debe desestimular la venta de bebidas gaseosas, tostaditas en bolsas (ranchitas, meneitos, etc.) y otros alimentos sin valor nutricional y con exceso de frituras, así como frutas o vegetales con mucho chile o condimentos artificiales, refrescos artificiales, etc. 

“Será muy bien vista la oferta de refrescos naturales, frutas, panes y otros alimentos de alto valor nutritivo disponibles en la comunidad”, refiere el documento. 

Sin embargo, en muchos centros persiste la venta de estos alimentos, por lo que los niños prefieren que sus padres les den dinero para poder comprarlos. Yeimi Bermúdez, madre de dos estudiantes del colegio público Luis Alfonso Velásquez Flores, cuenta que a pesar que hace el esfuerzo por mandar a sus hijos con comida desde casa, estos siempre están pidiéndole que les dé dinero.

“Cuando les preparo algo, lo traen de regreso porque siempre hay algún compañerito que los invita a chiverías, entonces, mientras haya chiverías y gaseosa en los colegios, con o sin reales, los chavalos siempre van a consumirlas”, reflexiona Bermúdez. 

Preocupación 

En agosto del año pasado, el diputado Wilfredo Navarro anunció las iniciativas de Ley para Prevenir la Obesidad y los Trastornos Alimenticios y Ley de Promoción de la Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes. 

En esa ocasión el legislador hizo referencia a que hasta 2013 la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por sus siglas en inglés) reflejaba que en Nicaragua había un 30% de la población con problemas de sobrepeso, y de ese porcentaje un 12% presentaba serios problemas de obesidad, en especial en las zonas urbanas.

“En receso los estudiantes se llenan de comida chatarra, lo cual no los alimenta, por lo tanto el Estado tiene la responsabilidad de prevenir que los niños no se enfermen por esta comida sin nutrientes”, agregó el legislador. 

Orientaciones

Francisco Ávalos, director del instituto Maestro Gabriel de la capital, aseguró que han orientado "a arrendadores de cafetines que deben vender productos sanos y nutritivos que contribuyan al aprendizaje del estudiante, porque no se trata de que coman solamente, sino que consuman algo que les sustente (nutricionalmente)”.

Róger Salgado, director del instituto Rigoberto López Pérez, donde estudian alrededor de 3,000 niños, niñas y adolescentes, también afirmó que está acatando la guía de nutrición y sanidad para los kioscos escolares.

  • El Mined, a través de la Unidad de Nutrición y Kioscos Escolares del Programa Integral de Nutrición Escolar (PINE), ha capacitado a directores y administradores de kioscos  sobre las normativas de higiene, salud, seguridad y nutrición que deben cumplir.

No obstante, Ávalos apuntó que aunque las gaseosas ya están totalmente prohibidas en los kioscos, hay otras bebidas artificiales que siguen siendo parte de la oferta. En ese sentido han acordado con los administradores que las vendan hasta que agoten su existencia. 

El hábito

La nutricionista Petronila Terán indicó que las chiverías, gaseosas y jugos artificiales que suelen comprar los estudiantes contienen sustancias que las hacen dañinas para la salud, pues favorecen la obesidad. Una de ellas son las grasas trans, que fueron prohibidas en Estados Unidos, por lo que la industria alimenticia tiene el compromiso de dejar de usarlas en 2018.

Hay que enseñarles a comer desde pequeños frutas y verduras, porque en la niñez es que se aprende a saborear todo eso, en la vida adulta ya es muy  difícil que lo hagan". Petronila Terán, nutricionista.

La especialista señaló que en muchos casos las grasas trans son nombradas de otra forma en el cuadro de información nutricional de los productos, por ejemplo “vegetal parcialmente hidrogenado”. Los endulzantes artificiales, por su parte, están presentes en todas las bebidas embotelladas o de caja y están fuertemente relacionadas a la diabetes tipo 2. “Hay un experimento que se hizo con ratones, unos fueron alimentados con jarabe de  maíz (un endulzante artificial muy común) y otros con azúcar de caña, y los primeros resultaron con hígado graso y obesidad a nivel abdominal”, explicó Terán.

Para Terán es importante que los niños reciban el ejemplo de comer saludable en sus casas, por lo que los padres deben instarlos a ingerir más frutas y refrescos naturales. 

  • 201 directores y administradores de kioscos fueron capacitados en octubre del año pasado por el Mined para poner en prácticas las normas. 

El hábito de consumir chiverías en los colegios

Gasto: En promedio, los estudiantes pequeños gastan C$20 en los kioscos escolares y los grandes C$50, según dependientes. 

Prejuicio: Según la nutricionista Petronila Terán, a muchos niños les da pena llevar naranjas al colegio porque se siente pobres. 

Tentación: Algunos kioscos escolares no han dejado de vender las tan deseadas gaseosas y chucherías.

Alternativas: Frutas, huevo, frijoles con tortilla, sándwich y refrescos naturales sin azúcar son algunas de las opciones de comida.

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