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Desde que el virus del Zika empezó a propagarse a nivel latinoamericano, se le ha relacionado en casos de bebés con microcefalia y en adultos con el síndrome de Guillain-Barré. En Nicaragua, Donald Steve Flores Blandino, a pesar de su corta edad (27 años), fue diagnosticado con este síndrome, y en entrevista con El Nuevo Diario cuenta cómo es y cuánto es el costo de tener este padecimiento.

El sábado 20 de junio del 2015, cuando regresaba del trabajo hacia su casa, sintió las piernas y los pies pesados, como si hubiera caminado por mucho tiempo. “No le puse mente porque pensé que era algún tirón o calambre, así que llegué a sobarme”, dice Donald.

La noche cayó, estaba fría, habían pasado ya tres horas y las sospechas de que algo andaba mal rondaban la mente de él.

Sentía que sus manos y pies ya no solo pesaban, sino que también habían perdido sensibilidad.

“Cuando agarré el control remoto del televisor al apretar los botones, no sentía que estaba haciendo algún movimiento”, añade.

Dice que al levantarse al día siguiente, un domingo a las 5:00 de la mañana para ir al baño, perdió el equilibrio porque sintió que sus piernas no tenían fuerzas. Que no le respondían como siempre lo habían hecho.

DIAGNÓSTICO ERRÁTICO

Donald Flores Blandino, quien vive con su esposa, su hermano menor y su papá, consideró que era el momento preciso para ir al médico.

“Me fui donde estoy asegurado en Carazo. Llegué al área de Emergencia y me atendió una doctora que al parecer no tenía mucho conocimiento. Me dijo que talvez era algún dolor muscular y me dio unos analgésicos”, expresa.

Donald perdió a su mamá en el año 2012 y es graduado de ingeniería en sistemas. Nunca escuchó sobre el Guillain-Barré, y tampoco creyó tener algo que podía llevarlo hasta la muerte —como algunos casos en Brasil, Colombia y El Salvador—. Eso sí, tenía un gran temor, pensó que lo que ocurría era el indicio de un derrame cerebral.

Al no recibir un diagnóstico en el hospital privado, su esposa y él tomaron la decisión de ir al hospital público Regional de Jinotepe, donde le inyectaron Neurobión, porque pensaron que solo era estrés. En esas andanzas, al regresar a su casa, “el cuerpo cada vez lo sentía peor. Me costaba mucho ponerme de pie, tenía que sostenerme de alguien o algo”, dice.  

Así que decidió volver al hospital público, donde esta vez lo atendió el médico internista, y le hizo una serie de exámenes. Toda la noche estuvo en observación. “En los exámenes salió que todo estaba bien, pero yo me sentía mal”, menciona.

Muchas cosas pasaban por la mente de su familia. Su esposa preocupada y sin saber qué pensar. Su papá quien estaba trabajando en la Costa Caribe, tuvo que regresarse, y al ver cómo estaba su hijo, su rostro delató angustia, miedo, seguro no sabía qué esperar, cuenta Blandino.

SÍNTOMAS

Ya habían pasado 36 horas desde que le iniciaron los síntomas representativos del Guillain-Barré y Donald Blandino cayó en silla de ruedas, ya no podía estar de pie ni controlar ciertas acciones de su cuerpo. Según el doctor Guillermo Solórzano, especialista en neurología, los síntomas de este padecimiento son debilidad, hormigueo, pesadez y parálisis parcial o total.

Ese lunes por la tarde le dijeron que sería trasladado al hospital Lenín Fonseca, donde lo atendió un neurocirujano, quien le realizó más exámenes y le dio finalmente el diagnóstico: tenía el síndrome de Guillain-Barré. Y la causa había sido una gastroenteritis que sufrió un mes antes.

Un doctor de apellido Obando le dijo directamente frente a su familia que “esta enfermedad es progresiva y puede llegar incluso a paralizarte el sistema respiratorio, por lo que podés llegar a necesitar respiración artificial o entubador. Te recomiendo un tratamiento que te va a ayudar, pero es bastante caro, se llama sandobulin”.

"No hemos podido comprobar al cien por cien la relación (entre el zika y el Guillain-Barré)”. Tarun Dua, Experta de la OMS.

Solórzano detalló que “el sandobulin es el nombre del fármaco, pero en realidad es inmunoglobulina humana. Es aplicada vía intravenosa por medio de un catéter. Para aplicar la dosis se necesitan de cuatro a cinco frascos diarios durante cinco días.  Y cada frasco de 6 gramos puede costar entre 500 y 600 dólares”.

“NI LA MANO PODÍA DARLE”

Después de ese dictamen, el doctor Obando se contactó con el Instituto Nicaragüense de Seguridad  Social (INSS) para que le dieran este medicamento y también para que fuera trasladado en una ambulancia, ahora hacia el hospital Central Managua para ser internado en cuidados intensivos.

“Ya en este momento estaba en la etapa que ni la mano podía darte”, recuerda Blandino.

Después de seis días en el hospital Central Managua y uno más en el hospital Privado de Carazo, fue dado de alta, no curado completamente, pero ya con la capacidad de ponerse de pie aunque con ayuda.  El costo económico del tratamiento recibido, según Blandino, puede ser de aproximadamente 10 mil dólares.El zika ha despertado temor por su vinculación con otras enfermedades.

Ahora trata de tener una vida normal en Jinotepe. Trabaja en un call center en Carretera a Masaya, en el área de prevención de fraudes.  Dice no tener miedo ante el zika, pero cree tener la dicha de haber estado asegurado, si no “la historia quizás fuera peor”.

Después de ocho meses de haber adquirido el Guillain-Barré se recupera con fisioterapia, cuida de su alimentación y continúa tomando una pastilla diaria llamada Núcleo CMP Forte. Su cuerpo ahora es más sensible a los cambios de temperatura, y de vez en cuando tiene calambres y alergias.

Un 5% de los pacientes mueren

ESTADÍSTICAS • En Brasil se han registrado 1,700 personas con el síndrome de Guillain-Barré en los últimos meses, mientras en El Salvador hay 118 casos, en Colombia 86 y Venezuela 66. En Honduras ya se reportó el caso de una mujer de 25 años con 17 semanas de embarazo quien tiene el síndrome, en combinación con síntomas de zika. Las autoridades declararon que está conectada a un respirador mecánico.

Un 5% de las personas que padecen el síndrome de Gui- llain-Barré mueren y un 25 % sufren parálisis de los músculos respiratorios, explicó Tarun Dua, experta de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El síndrome de Guillan-Barre es una reacción autoinmune del cuerpo a una infección, que ataca los nervios periféricos causando parálisis.

Actualmente la comunidad científica mundial está investigando la posible relación de la aparición de ese síndrome como consecuencia de la infección con el virus del Zika, con especial incidencia en América Latina.

"Por ahora no hemos podido comprobar al cien por cien la relación, pero el virus es culpable hasta que se demuestre lo contrario", señaló Dua.

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