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Marcos Antonio Guevara recorre las calles de León subido en su camioneta Toyota roja, anunciando noticias buenas y malas. En ocasiones, informe sobre fallecimientos y a veces sobre tiendas que recién comienzan. Él tiene la mitad de su vida ofreciendo el servicio de perifoneo o lo que comúnmente se conoce como barata. 

Desde hace 50 años su voz es conocida en la Ciudad Universitaria, pues incursionó en la radiodifusión en 1951. Guevara, 79 años, considera que las baratas siempre serán necesarias. “Son un servicio cómodo, efectivo y directo que informa y estimula a las personas, las tiene enteradas acerca de acontecimientos luctuosos, de carácter comercial o publicitario”, dijo.

Agregó que el perifoneo es también parte de nuestra tradición. “Mientras la gente le guste y busque este tipo de servicio, que es muy barato, nuestras futuras generaciones van a seguir conociendo este tipo de oficio, que no ha sido sustituido por la influencia masiva que tiene la radio y la televisión”. 

Guevara recordó a Dionisio Gallo, quien realizaba sorteos o rifas, comunicaba notas luctuosas y anuncios comerciales a través del perifoneo rodante. Otros de los iniciadores de este popular oficio fueron Luis Alberto Olivas (Tío Güicho), Carlos Zapata Baldizón, Luis Humberto Ríos, Róger Morales, Benjamín Robelo, Edwin Ríos, Alberto Lezama y Máximo Guillermo Alonso, conocido como el “Poeta Alonso”. Estos últimos dos fallecieron hace dos y tres años, respectivamente.

“Antes se utilizaban bocinas o megáfonos, era lo tradicional. Si no se contaba con vehículos se realizaba el perifoneo a pie, caminando por las vías de la ciudad, se ofrecían productos perecederos, incluían mensajes o frases jocosas y llamativas, algo que aún se conserva”, rememoró Guevara, quien actualmente continúa en la radiodifusión y el perifoneo.

Sobre la contaminación acústica que producen los megáfonos y altoparlantes durante el perifoneo ambulante, Guevara aseguró que el ruido estridente y estático es el que perjudica: “Muchos negocios instalan altoparlantes durante todo el día en las afueras de sus establecimientos, perturbando la tranquilidad de las personas, pero el perifoneo es dinámico, el ruido es pasajero porque va en movimiento, nadie se queja porque no es estático”.

Tradición 

Antes se utilizaban bocinas o megáfonos, era lo tradicional. Si no se contaba con vehículos se realizaba el perifoneo a pie, caminando por las vías de la ciudad, se ofrecían productos perecederos, incluían mensajes o frases jocosas”. Marcos Antonio Guevara, dueño de una barata. 

En León una docena de personas se dedican a este oficio; sin embargo, son pocos los que tienen la preferencia de la gente.

Hace 18 años, luego que murió el periodista Alberto Lezama, quien además se dedicaba al perifoneo, su esposa Martha Castellón fundó Alemar-Publicidad y prosiguió el negocio de perifoneo con mucho éxito.

Castellón admitió que es un trabajo algo cansado en el que se invierte tiempo, dinero y las ganancias son muy pocas. “Hay clientes estables que pagan muy bien por el servicio de perifoneo, en especial las empresas grandes de Managua que tienen sucursal en León, son contrataciones de dos a ocho horas por día y pagan entre C$250 y C$400 la hora. Son clientes exclusivos y por lo general trabajo solo con ellos”, precisó. 

Según Castellón, los clientes prefieren voces masculinas y fuertes. “Es una tradición que no se puede cambiar, como en el caso de las notas luctuosas y religiosas, solicitan la voz de un locutor, aunque en lo que respecta a los anuncios publicitarios, empresariales y de promociones de temporadas, la voz femenina se impone”.

Pese a que la ganancia no es mayúscula, este es su principal medio de subsistencia. “Comencé con mi esposo este negocio hace 18 años, utilizábamos una bocina y alquilábamos un vehículo, pero luego de varios años logramos comprar nuestro medio de transporte e instalar parlantes, porque tienen una mayor potencia, alcance y claridad en el sonido”, contó Castellón mientras realizaba una jornada laboral de perifoneo por el centro de León.

Enrique Salinas, un abogado de profesión, decidió hace dos años invertir en dos parlantes y aprovechar su vehículo para realizar perifoneo a pequeños y medianos negocios de la localidad.

Salinas destacó que hay más abogados que clientes en las calles. “Nunca pensé que el perifoneo me iba a sacar de apuros, realizo de dos a tres servicios de perifoneo a la semana, es un ingreso adicional que contribuye a la economía de mi hogar y pienso seguirlo haciendo, porque me he dado a conocer y cobro tarifas bajas”. 

Nidia Martínez Areas, consultora independiente en Proyectos de Desarrollo Turístico y expresidenta de la Cámara de Turismo (Cantur) en León, sostuvo que el uso de la barata es muy característico en la cultura leonesa.

“Es un servicio proporcionado por una microempresa familiar, en la que participan entre una y dos personas, el conductor del vehículo y el locutor”, refirió.

Ciertas casas de préstamo y empeños contratan los servicios de la barata para recordar a sus deudores la fecha de pago con el jocoso: “Toma chocolate y paga lo que debes”. En la década de los años setenta anunciaban algunos mensajes, tales como: “Feliz Navidad a mis amigos y a mis enemigos también, de parte del mayor Ortiz”, acotó Martínez.

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