•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A los 16 años Carolina Baltodano perdió la vista de su ojo izquierdo. El diagnóstico apuntaba a lo incierto, a un golpe de niña que se dio en la cabeza cuando jugaba con los niños de un barrio capitalino. A los 26 años Carolina Baltodano perdió las esperanzas de ser madre de tres pequeños, como se lo planificó mucho antes de graduarse de la universidad. El diagnóstico aseguró que era estéril y destruyó sus ilusiones y un matrimonio de seis años con su novio de toda la vida.

Carolina ahora tiene 40 años, detesta a los gatos y los perros. La razón, dice, es muy sencilla: “Un gato arruinó mi vida”. Cuando tenía 13 años un felino llegó a su casa, lloraba bastante, la conmovió tanto que lo acogió como su mascota. Después de ese día no se separó de él, acostumbraba cargarlo, comer y dormir juntos sin saber que ese mismo animal le transmitiría la toxoplasmosis, la enfermedad causante de la pérdida de su vista y los anhelos de ser mamá.

La toxoplasmosis es un padecimiento parasitario transmisible de los animales a los hombres y es causado por el toxoplasma gondii, un tipo de parásito intracelular que  afecta las células de todos los tejidos, a excepción de los glóbulos rojos, según explicación de los especialistas. Al contraerla causa daños en el cerebro, los ojos y otros órganos, mientras que en las mujeres embarazadas y las personas con sistemas inmunes débiles, la infección puede causar graves problemas de salud.

Congénita

Cuanto más cerca del comienzo del embarazo ocurre la infección, más grave son las conse-cuencias para el feto". René Quiroz, infectólogo.

El infectológo René Quiroz expuso que cuando una mujer embarazada contrae toxoplasmosis por primera vez, hay un 40% de probabilidades de que transmita la infección al feto. 

“Cuando una madre contrae la infección durante el primer trimestre del embarazo, el 15% de los fetos se infectan, en comparación con el 30% durante el segundo trimestre y el 65% durante el tercero. No obstante, cuanto más cerca del comienzo del embarazo ocurre la infección, más grave son las consecuencias para el feto”, afirma el especialista, quien señala que ha documentado la enfermedad a través de diversas investigaciones hechas a nivel mundial.

El médico Quiroz también comentó que los informes divulgados indican que el 90% de los bebés infectados parecen normales al momento de nacer, entre el 80% y el 90% desarrollan infecciones oculares importantes meses o años más tarde. 

“Algunos presentan pérdidas de la audición, hidrocefalia, retraso mental, problemas de aprendizaje o ataques de apoplejía. La toxoplasmosis contraída durante el embarazo también puede provocar un aborto espontáneo o la muerte del feto”, comenta el médico.

“Culpable no es el gato” 

El veterinario Gabriel Talavera subraya que no toda la culpa es del gato, pues muchas veces la enfermedad se contrae al consumir carne contaminada con toxoplasma. “La vaca, por ejemplo, anda comiendo pasto y pueda que consuma las heces del felino, al ingerirla se propagarán en ella y luego se la transmite al consumidor”, explica el especialista.

Para Talavera, la toxoplasmosis es una enfermedad controversial y por ello muchos médicos orientan a las mujeres embarazadas que se deshagan de los gatos para prevenirla, sin embargo, no está de acuerdo con esto y por el contrario recomienda tomar medidas de aseo en casas donde hay felinos.

  • 15 por ciento de los fetos se infectan cuando la madre contrae el parásito en el primer trimestre del embarazo.

Carolina Baltodano desde que supo de la enfermedad se ha encargado de difundirla y orientar a cuantas personas pueda sobre los riesgos de tener gatos en la casa. 

“No es que yo odie a esos animalitos, pero no me gustaría que por desconocimiento las mujeres lleguen a padecerlo”, dice.

¿Cómo adquiere el parásito el gato?

Contagio. La mayoría de los gatos se infectan al ingerir leche contaminada, por vía transplacentaria o consumo de animales infectados con quistes  localizados en los tejidos de estos. Cuando los tejidos contaminados pasan al estómago de los felinos, se liberan huevos ooquistes. La fase infectante es la forma en la que se puede contaminar a los humanos. En este proceso el huevo llamado ooquiste sale por las heces de los gatos y al exponerse al aire y la humedad  reproduce el toxoplasma, el cual puede permanecer dentro por varias semanas.

Según médicos veterinarios zootecnistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), un gato elimina un millón de ooquistes durante 15 días y después, si el felino no muere, adquiere anticuerpos.

La toxoplasmosis está presente en todo el mundo. El porcentaje de adultos que han pasado la enfermedad a lo largo de su vida es muy elevado, en torno al 50%, dependiendo de la región, los hábitos higiénicos y las condiciones sanitarias.

Como en la mayoría de los casos los síntomas son leves, la población generalmente no es consciente de haber padecido la infección, que solo se puede comprobar mediante un análisis de sangre que demuestre positividad para anticuerpos específicos de tipo IgG o IgM.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus