Velia Agurcia Rivas
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A un año de la entrada en vigor de la prohibición del castigo físico y trato humillante contemplado en el artículo 280 del Código de Familia, la especialista en Protección y Participación de Adolescentes del Fondo para la Infancia de las Naciones Unidas en Nicaragua, María Lily Rodríguez, considera que será difícil cambiar los métodos de crianza con violencia porque están muy arraigados.

"Esto no transforma las acciones inmediatamente porque vivimos en un entorno donde es socialmente aceptado”, dijo Rodríguez. 

Según lo establecido en la norma jurídica, “bajo ninguna circunstancia se utilizará el castigo físico o cualquier tipo de trato humillante como forma de corrección o disciplina a los infantes y adolescentes”, por lo que desde el Grupo Promotor del Buen Trato al que pertenece Unicef, se han llevado a cabo capacitaciones y campañas con padres de familia y niños que buscan inculcar nuevos métodos de crianza como la ternura. 

Un reciente estudio publicado por Save The Children revela que en el 63% de los hogares del Distrito II  de Managua prevalecen los golpes al corregir a los niños y niñas. Aunque después de hacerlo, siete de cada diez padres reconocen sentir remordimiento. 

“Si es cierto que no hay un manual de cómo actuar cuando el niño está haciendo una rabieta, al momento de regañar, en lugar de ser violento, hay que tratar de ser tierno con los niños. Esto es bien complejo, especialmente con los hombres, porque se cree que el padre es la figura del macho, y no cariñoso con los hijos y las hijas”, indicó Rodríguez. 

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