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En la finca Santa Rita, ubicada en el kilómetro 33 de la carretera a Nagarote, no hay sequía. Allí fluye el agua durante las 24 horas del día, los 365 días del año.

“En Santa Rita cultivamos agua en invierno y por eso es que tenemos agua todos los días, en esta finca no existe sequía y mantenemos 320 cabezas de ganado”, contó Roberto Guerrero, dueño de la propiedad de 360 manzanas.

Guerrero maneja 18 reservorios o presas para captar y almacenar agua de lluvia que escurre de las laderas de su finca. Estos reservorios son construidos manualmente y tienen una capacidad de almacenamiento que va desde los 100 hasta los 1,500 metros cúbicos de agua de lluvia.

Según Guerrero, los reservorios o cosechadoras de agua infiltran el líquido en el suelo y eso ha permitido por muchos años que los cuatro pozos que hay en la propiedad mantengan suficiente agua.

“En la finca Santa Rita, la poca agua que cae la retenemos y con eso alimentamos el subsuelo. Nosotros calculamos que el 99% del agua de lluvia que cae no se va al lago, aquí queda alimentando los pozos”, explicó.

Las aguas subterráneas son la esperanza de miles de agricultores de zonas rurales del país, donde las fuentes hídricas se están secando por la disminución de las lluvias, un efecto del fenómeno climático El Niño, de la deforestación y del  mal uso del agua.

De acuerdo con Guerrero, el primer reservorio que se construyó en su propiedad data de hace 32 años y el último fue construido hace doce años, lo que les permite mantener durante la época seca 19 manzanas con pasto fresco para alimentar 320 cabezas de ganado.

La energia 

En la finca Santa Rita, el agua que extraen de los pozos no necesita de la energía eléctrica tradicional, sino de la generada por la luz solar.

“Hace doce años instalé un sistema de irrigación para el pasto, pero el pago de la energía era demasiado caro: pagaba C$12,000 mensual, que ahora serían como C$40,000. Entonces, mejor decidí invertir en motores sumergibles y paneles solares para impulsar el agua hacia el pasto”, detalló Guerrero.

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Desde hace dos años y medio la finca Santa Rita no paga energía eléctrica, porque cuenta con 26 paneles solares para proveer la energía que se utiliza en la propiedad.

“Yo quisiera que todos los productores del Corredor Seco hicieran esto, no es necesario tener grandes recursos económicos para cosechar agua y comprar el motor sumergible y los paneles”, afirmó.

Guerrero invirtió alrededor de US$25,000 en paneles solares, pero asegura que la inversión la recuperará en cuatro años. “En esta zona nadie siembra pasto porque no tienen agua, solo nosotros hacemos esto”, confió. -Roberto Guerrero-

El kit de bombeo de riego solar es una solución sencilla y económica para extracciones de agua. Está compuesto por paneles solares, un motor y una bomba sumergible que ofrece un caudal de 6 metros cúbicos por hora, a una profundidad de 20 metros.

La cosecha de agua es la práctica de captación de agua de lluvia a través de la construcción de obras adecuadas para su almacenamiento. El informe “Tecnologías para cosechar agua”, del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), indica que la cosecha de agua es una necesidad que cada vez tiene mayor relevancia para garantizar la seguridad alimentaria y el consumo de la población.

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“Esta actividad está muy relacionada a la protección de fuentes de agua y particularmente a las zonas de recarga hídrica”, refiere el documento.

"Esta es una práctica que debemos realizar para mejorar la producción de agua en cantidad y calidad, sobre todo en épocas de sequía como la que vivimos ahora", reveló Guerrero.

Otra opción: reforestar en las fincas

Lésber Quintero

El productor Efraín López Yescas encontró la fórmula para recuperar el manto acuífero que cruza por su finca, Foresta Número Uno, localizada en San Jacinto, jurisdicción de la comunidad indígena Veracruz, Rivas.

En dicha finca el manto freático se encontraba a 18 metros de profundidad, “pero el nivel del agua ha venido en ascenso en los últimos  cuatro  años  y actualmente está a 5 metros de la superficie. El éxito ha sido el proceso de reforestación que realicé en la propiedad con especies que atraen agua como el ceibo, espabel, jabillo y cedro real”, detalló.

De acuerdo con el productor, la reforestación  en puntos estratégicos y sin fines comerciales es lo que puede marcar la diferencia ante la prolongada sequía que golpea al país desde el año 2012.

“Creo que cada propietario de finca debería asignar el 10% de su propiedad para reforestar", sugirió.

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