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El asesor presidencial en temas ambientales, Jaime Incer Barquero, confirmó ayer que el Gobierno ordenó suspender el corte de madera en la zona norte del país, medida que fue rechazada por los empresarios de la industria de la madera de Nueva Segovia, quienes atribuyen la decisión a maniobras políticas de ambientalistas.

Aunque existe una ley de veda forestal, la orden fue emitida por el presidente Daniel Ortega, aunque sin una fecha de finiquito, según Jaime Incer.

"Felicito al presidente Ortega y ojalá sea definitiva, espero que sea contundente y permanente", dijo Incer Barquero, a periodistas.

Rechazan medida

“Aquí, los que hemos mantenido el recurso, somos los dueños de bosques”, espetó José Andrés Castillo, propietario de pinares en el municipio de San Fernando. 

Agregó que los ambientalistas los han satanizado, tildándolos de “delincuentes forestales”. “Podemos demostrarles con permiso en mano que trabajamos conforme a planes de manejo y planes de saneamiento. Aquí no hay nada ilegal”, alegó.

Añadió que los dueños de bosques y los empresarios madereros tienen viveros para reponer el bosque. “Aquí existe bosque gracias a los que tenemos esos pedazos boscosos”, acotó.

Según Silvia Castellanos, de la empresa Maderas Segovianas, la notificación del paro se los dijo el delegado distrital del Instituto Nacional Forestal (Inafor), Nelson Hernández.

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Señaló además, que ya no se podía realizar ninguna actividad forestal dentro de la cadena, porque el sistema informático de trazabilidad en línea de Inafor estaba apagado. Ni siquiera pueden disponer de la madera en rollo o aserrada que está en el patio en los 23 aserraderos instalados en la región.

Reforestación 

Entre los empresarios se maneja que viene un proceso de auditorías forestales por parte de Inafor y del Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena) que controla la actividad forestal en las áreas protegidas.

“Tenemos áreas que las podemos demostrar a la comisión que venga. Nosotros no somos depredadores, somos conservadores del bosque”, defendió Castillo.

También afirmó que el sector siembra 500 mil plantas cada año, y que por obligación cada industria asume el establecimiento de un vivero de 10 mil, lo cual suman 230 mil entre las 23 industrias registradas en Las Segovias.

Castellanos afirmó que con la paralización de actividades, el bosque queda a merced del avance de la plaga del gorgojo descortezador y de los incendios forestales, particularmente en este mes de abril.

Además de las brigadas voluntarias que se forman en los municipios para prevenir y controlar incendios, la empresaria dijo que el sector maderero aporta para apoyar. 

Para Castillo, los 18 mil desempleados (10 mil para Inafor) que dejára la medida, no podrán ser absorbidos por los otros rubros como el café y el tabaco, que son temporales o por ciclos en el año.

Para producir agua 

Por varias ocasiones, el ambientalista Jaime Incer Barquero ha visitado los bosques de Nueva Segovia, principalmente el Área Protegida de la Serranía Dipilto-Jalapa, y ha criticado fuertemente el otorgamiento de permisos a los madereros.

Para Incer Barquero, la protección de los bosques de la Serranía debe ser de gran importancia para las autoridades y para la población, “porque el despale está secando el agua, está secando los ríos”.

Dijo que con el interés de proteger los bosques de Nueva Segovia, auspició, cuando fue ministro del Marena, un decreto ley “para que la cordillera (Dipilto-Jalapa) fuera destinada a producir agua, porque aquí (en la zona) no se pueden hacer pozos, porque el suelo es rocoso”.

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“Tenemos que luchar para parar el despale. Es verdad que el gorgojo está afectando, pero (el corte) no se hace con control y se llevan las matas sanas”, señaló.

El gorgojo “a baja intensidad”

PLAGA • Según funcionarios de las Alcaldías de Mozonte y San Fernando, municipios que cuentan con grandes extensiones de bosques sobre la cordillera Dipilto-Jalapa, a diciembre de 2015 se habían detectado 13 focos de pinares atacados por el gorgojo descortezador. 

La incidencia es de “baja intensidad”, según Gerald Zeledón Gutiérrez, de la comuna de San Fernando.

En los pinares de Nueva Segovia sobrevuelan el gorgojo Dendroctonus Ips, aparentemente menos agresivo que el Dendroctonus frontalis que arrasó con 33,262 hectáreas de pinos (53% de pinos de Nueva Segovia), entre 1999 y 2003. San Fernando cuenta con 11,645 hectáreas de pinos, de las que 6 mil fueron destruidas.

En Mozonte, donde ataca el frontalis, hasta la fecha no ha llegado a un nivel de epidemia, según Edén Efrén Ortez Báez, técnico de la municipalidad, quien aseguró que la afectación por foco ha sido de 10 a 15 árboles. 

“Lo consideramos epidémico cuando sobrepasa las 50 matas”, especificó.

En San José de Cusmapa, departamento de Madriz, aparentemente también se ejecutan planes de saneamiento en los pinares. De 10 a 12 camiones cargados de trozas ha estado saliendo diariamente desde octubre del año pasado. Los pobladores atribuyen la huida de animales silvestres, como los coyotes, al ruido de la maquinaria en los cerros.

Según Rubén Alvarado, la población ha estado demandando información a las autoridades sobre la masiva extracción de madera de pino. 

“En medio del pretexto del gorgojo vemos como un interés comercial, lucrativo. No estamos en contra del saneamiento, pero sí que se tomen medidas menos perjudiciales. No queremos un despale porque quedaríamos en un desierto y vendrían consecuencias más graves”, comentó Rubén Alvarado Vanegas, miembro de las comunidades de base de la Iglesia católica.

 

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