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En los templos de Corinto, Mozonte, y el Tepeyac, en Rafael del Norte, descansan los restos de tres sacerdotes, quienes cumplieron su labor misionera en condiciones difíciles, pero dejaron obras de progreso, y con su ejemplo de honestidad, patentizaron el amor al prójimo y su fe. 

Los devotos que conocieron a los religiosos, creen que pasaron a ser santos. La periodista Jilma Rodríguez, recuerda que el cuerpo de Madrigal, exhumado 16 años despues de estar sepultado en el cementerio de Mozonte, estaba intacto, tenía la boca entreabierta y se le miraba al borde la lengua, rosada. 

“Los que estábamos allí, nos quedamos atónitos. Me quedó la imagen fresca. ¡Increíble!”, recuerda Rodríguez, quien estuvo acompañada por autoridades religiosas y el forense Jorge Calderón. 

Buscando una explicación científica, Rodríguez visitó al doctor Francisco Moncada (q.e.p.d), quien preparó después de su fallecimiento, el 18 de marzo de 1977, los restos del padre Madrigal, y le dijo que era un milagro porque recordó que habían pasado seis días en capilla ardiente en Ocotal, Mozonte y Ciudad Antigua, y  ya se le notaba que entraba en descomposición, por lo que se optó por ubicarle hielo alrededor. 

Fray Odorico D'Andrea  

El profesor Alberto Rivera Monzón dijo a El Nuevo Diario que Fray Odorico D'Andrea tenía 37 años, cuando sirvió de monaguillo a la edad de nueve, posteriormente fue integrante del consejo eclesiástico y despues amigo hasta la muerte del sacerdote. 

“Su llegada a San Rafael del Norte fue una bendición de Dios. Entre sus obras se destaca la carretera hacia Jinotega. Nunca se quedó con la ayuda que llegaba a sus manos, fue un misionero de tiempo completo. Su ejemplo nos inspira a seguir adelante en medio de las adversidades”, detalló Rivera Monzón. 

Recordó que el 3 de mayo de 1988, en plena guerra, el sacerdote de origen italiano ofició una misa campal en el Cerro de Agua, comunidad La Naranja, donde oró por la paz, frente a los jefes militares de la Contra y del entonces Ejército Popular Sandinista. 

“Al padre no le gustaban los lujos, su sotana desgatada, y su gusto por los frijoles, la cuajada y la tortilla, fueron un reflejo de su sencillez revestida de mucha autoridad moral”, dice Rivera Monzón. 

Soy devoto de Fray Odorico, porque me sanó tras tres derrames cerebrales". Francisco Sirias.

El 22 de marzo de 1990 el sacerdote murió de un paro cardíaco, y dio inició a su fama de santo.  Su cuerpo está intacto, así fue constatado por varios ciudadanos cuando fue exhumado en el Tepeyac, San Rafael del Norte. 

El Padre Pallais 

La publicación digital Posmodernismo Nicaragüense refiere que el Padre Azarías H. Pallais nació en León el 3 de noviembre de 1884. Estudió en el Seminario de San Sulpicio de París y fue ordenado sacerdote en 1908. Continuó su carrera universitaria en Bélgica, en la Universidad de Lovaina.

En 1916, a la muerte del Príncipe de las Letras Castellanas, pronunció el más memorable de los discursos pronunciados durante el funeral. El movimiento de Vanguardia le dio el título de Capellán.  Dirigió el centro de enseñanza secundaria, Instituto Nacional de Occidente, en León, Nicaragua. Hablaba griego con fluidez. En 1954 murió pobre en la parroquia de Corinto, donde el tuvo el entierro de pobre que siempre quiso.

La corinteña Alba Urey dijo que cuando era niña hubo una romería de católicos que observaron el cuerpo intacto del padre Pallais, llevado de León para ser sepultado en la parroquia del puerto. Precisó que el 3 de julio de 2006, cuando murió el padre José Schendel, como testigos el ex alcalde Danilo Lara y el fotógrafo Wilfredo Luna, observaron el cuerpo incorruptible del padre Pallais, cuando lo cambiaron de sarcófago. 

Comités para beatificación recogen testimonios

En San Rafael del Norte y Ocotal, Nueva Segovia, funcionan comités integrados por personas notables que recolectan testimonios acerca de milagros, aparentemente hechos por los sacerdotes Odorico D'Andrea y Nicolás Antonio Madrigal, para presentarlos a la Iglesia Católica y abrir un proceso de beatifación, el cual puede durar varios años. 

El profesor Alberto Rivera Monzón confirmó que Fray D'Andrea, considerado un siervo de Dios, ha hecho varios milagros a personas que padecen diversas enfermedades, incluido el cáncer. 

"Esperamos que nuestro recordado padre sea beato, sabemos que ese proceso puede ser largo o corto, eso depende de la valoración de los encargados de esos procesos.

La iglesia de Mozonte es visitada por decenas de creyentes de la obra de monseñor Madrigal, encienden velas, llevan agua a bendecir y hacen ruegos por sanación. 

Al padre Pallais también le atribuyen milagros, y los corinteños abrigan la esperanza que sea beato algún día. 

 

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