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Chinandega posee tres mercados municipales, a los que asisten diariamente unas 10 mil personas, un 25 por ciento de ellas son menores de edad, que llegan acompañados de sus padres o porque son hijos e hijas de vivanderas.

“Yo crié a mis gemelas en este mercado. Nadie cuida mejor a sus hijos que una madre, y tengo miedo a dejarlas en la casa”, afirmó Mariana Elizabeth Navarro (30), consciente de que esa decisión podría ser fatal a la hora que se registre un fenómeno natural en la ciudad o una emergencia dentro del mercado.

Martina Estela Cáceres, responsable de higiene del mercado Santa Ana, dijo que  “se ha orientado a las madres que eviten llevar a sus niños a sus negocios, porque ante un desastre es muy peligroso. Los niños duermen en canastos, cajas de cartón, mientras la madre despacha o limpia las verduras”.

Adriana Lisett Méndez, tiene diez años de vender verduras en el mercado y afirma: “Yo aprendí a trabajar con mis dos hijos. Ahora el mayor va a la escuela, pero este (el menor) está conmigo desde las cinco y media de la mañana”, expresa, mientras medita sobre la alternativa de buscar un mejor espacio para el crecimiento de sus vástagos.

La intendente del Mercado Central, Bertilda Fajardo, aseguró que por año y medio funcionó en el lugar un Centro de Desarrollo Infantil (CDI) que albergaba a la niñez, proyecto clausurado por considerarlo de alto riesgo por estar en una segunda planta.

“Nuestra recomendación es que mejor los dejen en los CDI existentes en la ciudad, el que quede más cerca. Aquí nosotras les extendemos una constancia para el trámite del ingreso”, dijo Fajardo, quien considera que esas instancias son más segura a la hora de un incendio o un temblor fuerte.

Alternativas

La Fundación Pantaleón  ejecuta fondos procedentes de las utilidades del grupo de empresas que tiene entre sus alianzas estratégicas, con presencia en el departamento desde la inauguración en 2004 del “CDI Arco Iris del Futuro”, desde entonces instalaron seis centros en los municipios de El Viejo, Chinandega, y uno en la ciudad de Estelí. Tienen además uno en Honduras y dos en Guatemala.-No son las mejores condiciones para los niños-

“Los costos de mantenimiento llegan a US$280,000 y en inversiones andamos por los US$480,000”, afirmó Ana Lovo de Callejas, directora para Nicaragua de la Fundación Pantaleón.

Lovo asegura que este tipo de proyectos ha favorecido a cinco mil niños y niñas, hijos de madres y padres de varios sectores, entre ellos trabajadores agrícolas, domésticas, comerciantes, empleadas públicas.

“Iniciamos en el Mercado Central, pero se cerró por razones de seguridad y se trasladó al centro de la ciudad, donde el 60 por ciento de los usuarios son niños de vendedoras de los mercados. Los CDI son seguros. Contamos con nutricionistas, psicólogos y personas que velan por la protección de la niñez, que son la prioridad en caso que se registre un percance mayúsculo”, aseguró Lovo.

Problema sensible en situación de emergencia

GUARDERÍAS • La alcaldesa de Chinandega, Aura Lila Padilla, convocó la semana pasada a una reunión con representantes del Sistema Nacional de Prevención de Desastres (Sinapred) y de los mercados locales, para analizar la vulnerabilidad de esos centros de compra municipales.

La mayoría de los asistentes coincidió que la presencia de niños en los mercados es una debilidad. Se identificaron otros problemas, como falta de señalización, extintores, hidrantes en buen estado, malas conexiones eléctricas, saturación de tramos que impiden el paso de las fuerzas de socorro y baja presión de la red de distribución de agua.

La funcionaria explicó que la niñez que deambula por el Mercado Central es parte del sector informal o consumidores que visitan la plaza para realizar sus compras, que constituyen un peligro a la hora de una emergencia.

Aunque en los mercados existen puestos de salud y están delimitadas las áreas seguras, en los simulacros de desastre no se ha podido evaluar qué medidas tomar en el caso de la evacuación de niños, porque el ejercicio práctico se concentra en resguardar y salvaguardar la salud y la vida de la ciudadanía. 

“La Alcaldía construyó siete CDI en Chinandega, lo hemos hecho para que las madres tengan un lugar seguro donde dejarlos mientras van al trabajo. Son centros que tienen condiciones y están establecidos en varios puntos de la ciudad”, sostuvo la edil, que animó a las comerciantes a que hagan uso de esas instalaciones públicas.

Hacer un reordenamiento en los mercados, fortalecer las brigadas iniciales que responden al control de una emergencia". José LUis Pérez, Director de Capacitación y Respuesta del Sinapred.

Karen Juárez es una de las pocas vendedoras que acató las orientaciones, la comerciante de zapatos explicó: “Mi niña tiene 21 meses de nacida.  La traigo al mercado desde que tenía 30 días.  No me separo de ella porque se ven muchas cosas entre familiares y vecinos, y mejor la cargo conmigo”. Sin embargo, después de que su hija se enfermó por el sol y la lluvia porque su tramo está a la intemperie, decidió ingresarla en una guardería.

“Mi hija ya está en etapa que quiere jugar. En el mercado le gustaba andar en otros tramos. Aquí viene todo tipo de gente y tengo miedo que me la roben. Ya  ha sucedido”, dijo la joven madre, originaria de la comarca “La Grecia”, que eligió un CDI donde su niña es cuidada ocho horas.

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