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Lo que en el municipio de San Ramón, Matagalpa, antes era considerado solo un cerro que ponía en riesgo a las poblaciones cercanas por un deslave, después de una investigación en la que participaron niños, niñas y adolescentes, se consideró como un posible escenario de casos de agresión sexual. 

Lo anterior fue comentado por la socióloga Marisol Hernández, representante del Centro de Servicios Educativos en Salud y Medio Ambiente (Cecesma), quien coordinó una serie de proyectos en los que se analizó desde la perspectiva de la niñez y adolescencia los riesgos para esa población, así como estrategias de protección. 

“Las mismas niñas y niños son los que investigan qué es lo que les afecta, se realizan mapeos comunitarios que permiten identificar los factores de riesgo, las distintas expresiones de violencia y luego se plantean alternativas para la protección de niños, niñas y adolescentes”, explicó Hernández. 

María de Jesús Salgado, secretaria ejecutiva de la Federación Coordinadora Nicaragüense de la ONG que trabaja con la niñez y adolescencia (Codeni), destacó la importancia “de la denuncia y el seguimiento a la misma". Dijo que es importante porque en términos de violencia sexual, la niñez y la adolescencia sufren muchos traumas alrededor de su estima y es importante también tratarlo”.

Por ello recordó que se ha planteado como una necesidad urgente que sean las niñas, por su condición y la cultura de machismo que ve a las mujeres en el rol de madres, quienes cuenten cómo perciben la violencia, el estado de su autoestima y que ellas mismas identifiquen sus medidas de protección. 

Más abusos sexuales

De acuerdo con la investigación, las formas de violencia que siguen afectando a los menores son el maltrato físico y psicológico, los abusos sexuales y los embarazos adolescentes. 

“Hemos identificado niñas de entre 10 y 13 años embarazadas y que son consecuencia del delito de abuso sexual. Por ejemplo, el año pasado en la Casa Materna de El Tuma-La Dalia hubo 52 niñas embarazadas y de esas 12 eran niñas embarazadas por situaciones de abuso”, lamentó Marisol Hernández. 

En ese sentido, aclaró que los casos podrían ser muchos más debido al subregistro y a la falta de denuncias. 

Solo en 2015 hubo un total de 5,596 peritajes por violencia sexual realizados por el Instituto de Medicina Legal. De estos, el 82% correspondió a niños, niñas y adolescentes. En el caso de las niñas se concentraron 4,105 de estas agresiones. 

Mientras que en 2014 la cifra ascendió a 6,052 peritajes, más de 5,000 fueron practicados a menores de edad. 

¿Quién asume?

Según Marvin García, quien está a cargo del Observatorio de Salud y Educación de Codeni, la responsabilidad por este tema no es únicamente del Estado. La prevención y protección de la niñez ante la violencia sexual, es una tarea conjunta de las autoridades, familias, escuelas, entre otros. 

Por ello preocupa que sea el hogar y la escuela los lugares donde más ocurren los abusos. Por ejemplo, advirtió que “un 62% (de casos) según estas estadísticas reflejan que es en el hogar donde suceden estas casos. El papá, el padrastro, el tío, el abuelo, ellos son los principales abusadores. En el ámbito público, incluyendo la escuela, representan el 24%. El resto está en otros lugares”. 

Embarazos alertan

De acuerdo con los especialistas de Codeni, como consecuencia del gran número de casos de violencia sexual también hay muchos embarazos en adolescentes. El responsable del observatorio de esta organización recordó que de cada diez embarazos que hay en el país, cuatro son en adolescentes. 

Esto debe además asociarse a la violencia de género y la educación sexual y reproductiva desde las aulas y el hogar. 

“Como país hemos tenido avances significativos de salud, pero están más dirigidos a la mamá, y a los niños menores de seis años. A los adolescentes prácticamente los vas a encontrar invisibilizados en términos educacionales sobre salud sexual y reproductiva”, agregó García. 

Violencia sexual y educación

Aunque en relación con 2014, el año pasado el Instituto de Medicina Legal (IML) registró menos casos de violencia sexual, las cifras siguen siendo alarmantes, según la Codeni.

Menores de edad
En 2015 se realizaron 5,596 peritajes por violencia sexual en el Instituto de Medicina Legal, de estos el 82% fue practicado a niños, niñas y adolescentes.

Niñas
El IML analizó los casos de al menos 2,500 niñas menores de 13 años. Estos fueron catalogados como abuso sexual.

 

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