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El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) pronostica que al menos, en las próximas horas, no se presentará un sistema que provoque lluvias intensas en el Caribe del país, mismo que se vio afectado por la acumulación de dos ondas tropicales, informó ayer en conferencia de prensa Guillermo González, codirector del Sistema Nacional para la Prevención Mitigación y Atención de Desastre (Sinapred).

Mientras tanto, los estragos por las inundaciones provocadas por el desborde del río Prinzapolka, en la Región Autónoma del Caribe Norte, se perciben en las comunidades donde las enfermedades, como la diarrea y gripe, atacan principalmente a niños y personas de la tercera edad.

De acuerdo con las últimas mediciones realizadas por el Ineter, los ríos Grande de Matagalpa y Escondido ya están en sus niveles normales. 

Reportes

En el Rama, de los diez albergues que se habían habilitado, solo están funcionando cinco, y en esos sitios se atiende a poco más de 200 personas, las cuales ya están regresando a sus actividades cotidianas.

La situación se normaliza poco a poco en Prinzapolka, en la medida que el río va bajando su nivel, indicó González. Agregó que en esa zona hay saturación en los suelos por la cantidad de agua que cayó. 

En la escuela de Klarindan, comunidad ubicada río abajo, Cuenca Media, se encuentran albergadas unas 18 familias, ayer los enfermos fueron atendidos por un médico del Batallón Ecológico, con medicamentos básicos suministrados por el Ejército.

En el albergue no hay condiciones para atender a las mujeres con niños pequeños y personas de la tercera edad, que están pasando hambre, explica Gloria Rugama, quien llama a las autoridades a asistirlos con frazadas y alimentos, “hay familias que apenas pudieron sacar parte de la ropa, no hay alimentos, esta gente está pereciendo”.

Rugama dice que los niños lloran de hambre, pues “no hay nada, tenemos gobierno y alcaldía, pero aun así no nos ayudan, necesitamos ayuda urgente”. -Prinzapolka, ayer mientras bajaba el caudal del río-

En Alamikamba, cabecera del municipio de Prinzapolka, se atiende a 180 personas con agua, alimentación y atención médica. Una parte de esas personas ya reinició sus actividades normales y únicamente está llegando a dormir a los albergues.

  • 9,568 personas fueron afectadas por las inundaciones

Graves pérdidas en cosecha de alimentos

PETICIONES • Washington Wilfred, líder de la comunidad Klarindan, explica que los cultivos fueron los más afectados por las llenas, las pérdidas aún no han podido ser cuantificadas porque el nivel del agua no lo ha permitido, “en otras zonas es peor, ahora no vamos a tener cosecha y eso significa que vienen tiempos difíciles para las comunidades, necesitamos el apoyo con las semillas para volver a sembrar, cuando el tiempo lo permita; si vos sacás conclusiones, no nos quedó ni siquiera para la semilla, porque la sacamos de esta siembra”.

Wilfred es un líder veterano, y comenta que la gente tenía una reserva de granos mientras producía la cosecha que tenía sembrada, sin embargo hay quienes no pudieron sacar la comida de sus viviendas y lo han perdido todo, “si te fijás, lo que se ve es un poco de ropa en los albergues, ni siquiera fogón ves encendido, no hay que cocinar”.

Roberto Wilfred Laureano dice que su parcela se ha inundado casi un metro, su preocupación es que de ella dependen su familias y sus padres. 

De regreso a Alamikamba, la cabecera municipal de Prinzapolka, en el albergue de la escuela Flor de Pino, la situación es similar, las mujeres y niños duermen en el piso, pero pudieron garantizar la dieta con la ayuda de comerciantes, quienes han aportado los alimentos.

En la entrada del albergue, los enfermos son atendidos por un médico del Ministerio de Salud y uno del Batallón Ecológico.

  • 1, 174 viviendas están inundadas por las crecidas de ríos en el Caribe Norte.

Rosalina Plaimith Bendlis sostiene que lograron garantizar la dieta con la ayuda de la gente, porque un grupo de voluntarios sale a pedir. Falta agua y  víveres, la gente duerme en malas condiciones, observa.

El alcalde Eklan James Molina advirtió que una comisión que recorrió ayer la zona de Silibila, sector río arriba, reportó que el nivel del río ha aumentado nuevamente, por lo que temen que el nivel que había bajado vuelva a subir.

El edil explicó que las autoridades regionales enviaron 100 galones de agua y 200 galones de combustibles, los cuales han sido usados para la movilización de las comisiones que están evaluando los territorios afectados.

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