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Anielka Raquel Espinoza Escobar, de 20 años, asesinada el pasado 6 de julio en unos cañaverales, en el municipio de Villa El Carmen  logró “marcar” a su victimario con siete rasguños en el cuello, brazo izquierdo y la espalda.

Dichas marcas en el cuerpo de Pablo Enrique Gómez, alias “El Zurdo” -acusado del asesinato de la joven- son parte de los descubrimientos que encontraron los forenses del Instituto de Medicina Legal (IML) en el examen realizado al sospechoso. 

Los médicos también descubrieron en los dedos de la mano izquierda de Gómez la marca que en forma de surco le dejó el mecate que utilizó para asfixiar a la víctima y arrastrarla 6.25 metros entre el cañaveral.

Además, los exámenes de perfiles genéticos coinciden con las muestras encontradas en las sábanas, camisa y shorts de la joven, subrayó la fiscal Eyra Jirón. 

“Las pruebas demuestran que razonablemente el acusado (Pablo Enrique Gómez) es  responsable de los hechos acusados en  este momento”, destacó la representante del Ministerio Público al exponer la acusación ante el juez Tercero Distrito Penal Especializado en Violencia de la capital, Edén Aguilar.

MURIÓ DESANGRADA

En la acusación se detalla que “El Zurdo” abordó la mototaxi que conducía la vÍctima cerca del parque de Villa El Carmen pidiéndole que lo llevara a la comunidad de Buenos Aires, pero que al pasar por los cañaverales la sujetó del cuello con el mecate que llevaba.

Como la víctima se defendió, Gómez sacó un pico de botella y con este le hizo una herida en el cuello y acto seguido la arrastró hasta el sitio donde la mancilló y la dejó abandonada en estado agonizante, refiere la acusación fiscal.

Antes de huir de la escena del crimen el imputado se dirigió a la caponera que conducía la víctima de donde se robó  200 córdobas y tres teléfonos celulares. 

Gómez deberá presentarse en la audiencia inicial el 25 de julio en la cual se le acusa de asesinato, violación agravada y robo agravado.

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