•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Vinicio Buitrago, coordinador del curso de género del Centro de Comunicación y Educación Popular (Cantera), recurre a un ejemplo sencillo para graficar cómo la violencia está enraizada y se origina desde la niñez. 

“Es clásico el ejemplo del niño que tuvo un pleito en el colegio, los maestros no hacen nada y al llegar a su casa el padre le dice: si te pegaron y te dejaste, entonces ahora te voy a dar yo. Estas son incitaciones a responder con violencia ante los conflictos”, explicó Buitrago.

El especialista sostiene que la violencia es una conducta aprendida en el entorno, pero se puede desaprender al tomar conciencia y desarrollar una serie de habilidades como la empatía, que consiste en ponerse en el lugar de la víctima. 

“Hay que tener la capacidad de tolerar la frustración”, recomienda Buitrago y agrega: “Muchas veces los hombres que ejercen violencia no toleran un no ni un más al rato.  Ellos quieren que las cosas sean a como lo dicen y en el momento que lo quieren”. 

Destacó asimismo que “hay que desarrollar la habilidad de soportar que alguien te diga que no.

Trabajar sobre las expectativas, muchos hombres violentos piensan que las mujeres y los hijos deben hacerles caso de manera incondicional e inmediata y no es así”.

Los especialistas coinciden en que un tema descuidado es el de los orígenes de la violencia y cómo tratar a los hombres que la ejercen. Se estima que en el país, en lo que va de 2016, unas 38 mujeres han sido asesinadas de forma violenta. Datos oficiales de la Corte Suprema de Justicia indican que se han  registrado 25 femicidios. 

¿DE DÓNDE PROVIENE?

De acuerdo con Luz Marina Tórrez, del Colectivo de Mujeres 8 de Marzo, “antes de que ocurra un acto como el femicidio, hay un ciclo de violencia permanente que inicia en la relación de poder que impone el hombre”.

“Todo lo que se convive en una familia se reproduce. Este rol de violencia es la reproducción de lo cotidiano. Es la réplica de una educación machista y sexista y nosotras no estamos de acuerdo en que se justifique este nivel de violencia”, enfatizó Tórrez. 

En este sentido, María Alemán Meneses, coordinadora de proyecto del Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), coincide en que, por más que la violencia se deba a distintos factores, “no se puede justificar este tipo de actos”. 

Luz Marina Tórrez agrega que “en las investigaciones se dice que el pasado que pudo haber tenido un hombre violento viene de una educación agresiva, fue lo que vio y lo reprodujo”. 

Sin embargo, Douglas Mendoza Urrutia, coordinador del Programa de Masculinidades de la organización Puntos de Encuentro, considera que “si un hombre sufrió violencia en su hogar, no significa que vaya a ser agresivo. Tampoco si vivió violencia en la escuela es sinónimo que en el futuro él hará lo mismo”.

A su vez aconseja que “no se puede generalizar este aspecto, sino que se debe tratar desde múltiples causalidades”. 

CUESTIÓN DE AMOR 

Reyna Rodríguez, enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia (RMCV), puntualiza que los móviles de la violencia hacia las mujeres son diversos: se dan porque no le tenía lista la cena, no le tenía limpia la ropa o no quiso tener relaciones sexuales. 

“En todos estos casos tenemos un mal manejo del carácter. El hombre agresivo tiene la tarea de aprender a negociar los conflictos de forma pacífica”, señaló Rodríguez. 

En cuanto a las características del hombre agresivo, estos especialistas coinciden en que suelen ser posesivos, agresivos, controladores, manipuladores y acaparadores en cuanto a la toma de decisiones de pareja. “Cuestión que debería ser una decisión en consenso”, dice Vinicio Buitrago, de  Cantera.

Luz Marina Tórrez sostiene una explicación más fuerte sobre el inicio de la violencia: “Los hombres durante el noviazgo actúan de una forma distinta. Se portan amorosos, encantadores y no tienen conflictos. Un encantamiento efímero”.

“Después se hace agresivo porque lo que hizo durante el noviazgo fue un ritual social para convencer a la familia y a la sociedad sobre su atracción. Los hombres en ocasiones no quieren hacer vida social, lo hacen porque la sociedad se los exige”, reveló. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus