•   Santa Rosa de Copan, Honduras  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El eterno amor que Berta Cáceres, asesinada a sus 44 años de edad, tuvo por la naturaleza y sus semejantes caló profundamente en los sentimientos de sus hijos: Olivia, Berta, Laura y Salvador, así como en su madre, Austra Berta Flores López, y su hermano, Gustavo Cáceres, quienes expresaron que a pesar de las amenazas seguirán el ejemplo de la desaparecida dirigente.

Olivia Zúniga Cáceres, de 27 años, la mayor de los hijos de Cáceres, dijo a El Nuevo Diario que su madre siempre los preparó para lo peor: su muerte.

Cáceres era coordinadora del Consejo de Pueblos Indígenas de Honduras (Copinh) y una reconocida lideresa ecologista, defensora de la comunidad lenca y de los movimientos campesinos.

Se oponía al exterminio de la flora y la fauna, así como a un proyecto hidroeléctrico cerca del río Gualcarque.

Cáceres fue asesinada a balazos el 2 de marzo pasado en su vivienda, localizada en La Esperanza, Intibucá.

AMENAZADA

Tras recibir junto a sus parientes el reconocimiento de parte de los integrantes de la Mesa de Gestión de Riesgo de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, que participaron en el VII Encuentro Centroamérica Vulnerable ¡Unida por la Vida! en Santa Rosa de Copán, Honduras, Zúniga Cáceres dijo que meses antes de ser asesinada su madre recibió llamadas y varios mensajes de texto que antecedieron al crimen, repudiado en varios países.

Muy parecida físicamente a su madre, de mediana estatura y complexión delgada, la joven nacida en la localidad de Siguatepeque y criada en La Esperanza, Intibucá, dice con aplomo que su madre desde muy joven se comprometió con mucha valentía y dignidad con la lucha por la tierra, por las raíces ancestrales y por la vida.

Zúniga Cáceres estaba convencida de que el momento trágico llegaría “debido a que las luchas en este país, Honduras, cuestan y se pagan caro, con lo más preciado, la vida. Ser defensor de la naturaleza es tener firmada la sentencia de muerte”.

LA LUCHA

Con mucha fortaleza espiritual, la hija mayor de Cáceres expresó que su madre era muy humilde y comprometida con sus principios, por lo que luchaba sin obtener nada a cambio. -De izq. a dcha. Gustavo Cáceres, Olivia Zúniga Cáceres y Austra Berta Flores López-

No obstante, Cáceres fue galardonada en 2015 con el prestigioso Premio Ambiental Goldman para el Sur y Centroamérica, por su contribución a la lucha persistente en contra de la construcción de una represa hidroeléctrica que amenazaba con desplazar a cientos de indígenas de Honduras.

Además, recibió la Orden Monseñor Oscar Arnulfo Romero, el premio Salón de Alemania, entre otros, como reconocimiento a tu titánica tarea como lideresa ambiental.

“Sumado a eso nos queda como ejemplo a seguir su ética e integridad. Para mí no era nada más una ambientalista. Era una mujer que en un solo cuerpo aglutinaba toda la resistencia y eso la convirtió en una lideresa mundial ganadora de muchos premios”, indicó la joven.

Agregó que tras el asesinato de su progenitora, mucha gente ha tomado conciencia sobre la necesidad de luchar por el medioambiente y los pueblos indígenas.

“La humanidad entera reconoce su ejemplo”, refirió la joven, tras agradecer el reconocimiento en Santa Rosa de Copán.

FUERZA IRRESISTIBLE

Austra Berta Flores López, de 83 años, recordó que su hija desde pequeña era inteligente, amaba la naturaleza “y a sus semejantes, era graciosa, preciosa, le encantaba el baile, los trajes, comidas típicas y representar como princesa a la escuela normal donde estudiaba”.

Flores López tiene un temple de acero, cursó sus estudios de primaria y secundaria en La Esperanza, Intibucá, al occidente de Honduras. Es auxiliar de enfermería y asistió 5,000 partos durante 55 años de servicio como comadrona.

La madre de Cáceres fue tres veces alcaldesa de La Esperanza, Intibucá; gobernadora de ese departamento durante el fatídico huracán Mitch y diputada por el Partido Liberal durante el entonces gobierno de Rafael Leonardo Callejas.

Desde esas instancias, Flores López se opuso al daño contra el medioambiente, llevó mucho progreso a su tierra y luchó siempre al lado de los indígenas, lo que inspiró a su hija para continuar el ejemplo de su mamá.

CRUZADA

Ser defensor de la naturaleza es tener firmada la sentencia de muerte”. Olivia Zúniga Cáceres, hija de Berta Cáceres.
 

Flores López dijo a El Nuevo Diario que hasta ahora hay cinco personas detenidas por el asesinato de su hija, pero falta identificar y apresar a los autores intelectuales, por lo que ha iniciado la colecta de un millón de firmas para exigir justicia.

“Berta no murió, se multiplicó, su asesinato no fue en vano. La solidaridad a nivel de Honduras y del mundo mitiga mi dolor. No podré llenar ese vacío de mi hija, pero hasta que Dios me dé fuerzas seguiré su ejemplo, eso mismo le inculco a mis otros hijos y a mis nietos, uno de ellos estudia medicina en Buenos Aires, Argentina”, manifestó Flores López.

Los familiares de Flores López coinciden en la necesidad de crear un organismo independiente de investigación del exterior para que actúe de manera neutral y dé con el paradero de los autores intelectuales del crimen.

Indicaron que los presuntos criminales están en un proceso preventivo, un encarcelamiento por dos años, por lo que seguirán la denuncia internacional para que no haya impunidad.

Olivia Zúniga Cáceres dijo con serenidad que no teme por su vida ni por la de sus parientes.

“El espíritu de nuestra madre nos acompaña, nos da fortaleza para continuar su camino, estamos fuertes y unidos, dispuestos a triunfar, sabemos que esta lucha apenas comienza y seguramente será la más dura de nuestras vidas”, finalizó la joven.

Convocan a encuentra por Cáceres 

ACCIONES• De acuerdo con Olivia Zúniga Cáceres, su madre, Berta Cáceres, se levantaba a las 4:00 a.m., incluido los días feriados, para trabajar en las comunidades.

Agrega que llegaba entrada la noche a casa, tras caminar diez horas, con las botas llenas de lodo, asoleada, con el pelo maltratado y el cuerpo adolorido, pero no desmayaba en su lucha a favor de un mundo mejor.

Gustavo Cáceres, hermano de la dirigente, anunció que el 2 de septiembre, cuando se cumplan los seis meses del asesinato de Berta Cáceres, se realizará en La Esperanza, Intibucá, un encuentro de líderes protectores de la naturaleza, el medioambiente y los derechos humanos, entre los que figurará la guatemalteca Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus