•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

“Donald Trump no me ve, no me escucha y definitivamente no habla por mí”, dijo durante la Convención Demócrata en Estados Unidos, Anastasia Somoza, nieta del exdictador Luis Somoza Debayle, presidente de Nicaragua entre 1956 y 1963. Anastasia acaparó miradas y titulares  a nivel mundial tras su intervención en el acto político de ese país.  

Ese día —el pasado 25 de julio— se cumplían 26 años de aprobada la Ley de Americanos con Discapacidades (ADA, por sus siglas en inglés), la cual defiende los derechos de las personas con discapacidad. 

En la política

Mientras la mayoría de niños jugaban o andaban en bicicletas, Anastasia Somoza —teniendo nueve años— estaba en vivo haciendo una petición al entonces presidente de Estados Unidos, Bill Clinton. Era la tarde del 22 de febrero de 1993 y la niña pedía una educación igualitaria para su hermana gemela, quien también nació con parálisis cerebral. 

Después de ese momento se volvió una incansable defensora de los derechos. Su padre es Gerardo Somoza Urcuyo, un nicaragüense hijo del dictador Luis Somoza; en cambio, su madre es originaria de Irlanda. 

“Donald Trump ha demostrado quién es. Honestamente siento pena por alguien con tanto odio en su corazón”, manifestó Anastasia Somoza con respecto a su apatía por el candidato republicano. Pero agradeció a Hillary Clinton. 

Es abogada —graduada como una de las mejores de su generación—y trabaja como consultora en el Instituto Shield, una organización que permite a las personas con discapacidad intelectual y de desarrollo a vivir una vida plena y con sentido, según su página web. 

Ha viajado constantemente a China para brindar conferencias sobre las personas con discapacidad. Es miembro de la Iniciativa Global Clinton (CGI, por sus siglas en inglés) una organización que busca educar a los padres de familia chinos para eliminar el abandono de los infantes en ese país.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus