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El Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) recomendó ayer no realizar labores de pesca en el litoral del Caribe Norte por la presencia de la tormenta tropical Earl que se formó este martes entre el Cabo Gracias a Dios y Jamaica.

Las autoridades informaron que la tormenta tropical Earl entraría en horas de la noche de ayer a la zona del golfo de Honduras y afectaría el Caribe Norte de Nicaragua con marejadas y fuertes vientos.

Se espera que la tormenta genere vientos con velocidades superiores a los 70 kilómetros por hora una vez se acerque a las costas centroamericanas.

Marcio Baca, director de meteorología, recomendó a los habitantes de la zona del litoral Norte del país no realizar trabajos de pesca, ya que se espera un fuerte oleaje producto de los vientos.

"En relación con Nicaragua las afectaciones que eventualmente pueden presentarse son las marejadas con olas altas en el mar del Caribe Norte, dada la fuerza de los vientos que va a estar generando esta tormenta tropical", explicó Baca.

Se espera que la tormenta no toque suelo nicaragüense, debido a la trayectoria que presenta, sino que siempre se desplace sobre mar y luego sobre la costa norte de Honduras rumbo a la península de Yucatán, México.

El directivo del Ineter advirtió que las zonas que se ubican más al norte de Nicaragua como la desembocadura del Río Coco y Cabo Gracias a Dios, probablemente sean las regiones más afectadas por el paso de la tormenta tropical Earl.

Aconsejó a las familias que habitan en  los Cayos Miskitos mantenerse alertas a las recomendaciones brindadas por las autoridades.

Asimismo señalaron que no esperan que el fenómeno afecte de forma directa a Nicaragua, pero mantienen la vigilancia.

Sobre la posibilidad de lluvias en el Pacífico, Marcio Baca comentó que entre hoy y mañana hay más probabilidades de precipitaciones debido al incremento de la nubosidad y la inestabilidad atmosférica ocasionada por la tormenta tropical Earl.

LOS HURACANES

La temporada de huracanes del Atlántico comprende el periodo entre el 1 de junio al 30 de noviembre. Sin embargo, este año el primer huracán -Alex- se formó en enero, en un episodio meteorológico inusual.

Entre finales de mayo y principios de junio se formaron las tormentas Bonnie y Colin, mientras Danielle apareció al finalizar junio. Ninguna llegó a convertirse en huracán.

Este año el Atlántico puede llegar a tener entre 10 y 16 tormentas, de las cuales entre cuatro y ocho podrían convertirse en huracanes, según el Centro de Predicción del Clima de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

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