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Son las 11:00 a.m. en el mercado Oriental y en el sector conocido como el Callejón de la Muerte se forma un tumulto de unas 100 personas. Compradores, vendedores y carretoneros se quedan estancados y por unos cuatro minutos, nadie parece avanzar. El calor, la presión y la sensación de estar atrapado son sofocantes. Cuando el tumulto se dispersa, José Ángel Meneses se percata que le han robado su billetera y su celular. Hay un grupo de sospechosas: “Las poseras”, como les llaman a un grupo de mujeres que asalta mientras se forma un tumulto en los pasillos del mercado.

“En el molote  no me di cuenta de nada. Todo el mundo te está rozando y estás inmóvil. Cuando me toqué la bolsa del pantalón, ya me habían robado”, dice José Ángel Meneses, de 20 años y quien acababa de llegar al mercado para comprarse un par de zapatos. Su caso es uno de los más de 10 robos que el grupo de seguridad Los Dantos 2 atiende a diario en el mercado, según Carlos Chávez, coordinador del grupo.

Chávez asegura que la modalidad de robos con fuerza se ha disminuido en el mercado, pero han surgido nuevas modalidades que para ellos resulta difícil de controlar, como el caso de “Las poseras”. “Nosotros llamamos a la población a evitar esos tumultos, ahí es donde más se nos están dando los robos”, advierte.

Pese a que este grupo de mujeres ya se encuentra fichado por los grupos de seguridad, siguen acechando a los compradores porque las personas no denuncian sus casos ante las autoridades. El mercado Oriental —compuesto por 126 manzanas de terreno y unos 30,000 comerciantes— es el único que cuenta con dos estaciones policiales que lo resguardan, las de los distritos Uno y Cuatro.

En 2014 datos del Distrito Cuatro de la Policía Nacional indicaban que entre las siete de la noche y las 6:59 a.m. se registran 66 delitos en el mercado Oriental. Los comerciantes recomiendan realizar compras preferiblemente por las mañanas, ya que aseguran que los delincuentes por las tardes andan en grupos.

Sin importar la presencia policial, las balaceras son una realidad en un mercado donde miles de personas circulan a diario. El 11 de julio pasado a las 5:20 de la mañana se registró un tiroteo en donde un comprador de 63 años murió al resistirse a un robo. Dos semanas después el mercado Oriental volvió a formar parte de los titulares en los diarios y noticieros por otra balacera en el sector de La Carioca.

Las autoridades registran media docena de puntos donde el crimen golpea con más fuerza en el Oriental: Gancho de Caminos, El Calvario, Cine México, El Novillo, Callejón de la Muerte y El galerón de las carnes.

Un informe de 2014 del Distrito Cuatro de la Policía Nacional —que cubre la mayor parte del mercado— indica que en los días que más se presentan actos delictivos son los lunes, con 57 casos, en segundo lugar están de los jueves con 51. Los días más seguros son los miércoles.

Ni siquiera el personal de seguridad está exento a la delincuencia en el Oriental.  Desde que se creó la Brigada de Seguridad Los Dantos en 2004, más de 40 miembros del grupo han sido atacados por los delincuentes que acechan el mercado. Hasta ahora ninguno ha muerto, pero ha habido casos de unos que pasan semanas en el hospital a causa de cuchillazos.

CASO

El domingo 13 de noviembre de 2011 Carlos Chávez se encontraba en plena faena como guarda de seguridad del mercado. Su trabajo conlleva riesgos inminentes, como ser del desagrado de los delincuentes a los que en más de una ocasión les ha frustrado robos. Recuerda que en esa tarde seis ladrones se acercan a él con la intención de balearlo, uno de ellos está armado con una pistola makarov y Carlos con un revólver. 

La seguridad es algo de lo más caro en el mundo, pero aquí el comerciante no lo ve así..." Carlos Barberena

Carlos Chávez reacciona, desenvaina su pistola y dispara primero contra uno de los delincuentes más reconocidos y temidos del mercado: Ernesto Nicaragua. Fue la oportunidad para capturarlo y actualmente purga una condena de 11 años en La Modelo. “Nadie quiere herir a nadie, pero cuando tu vida está en riesgo tenés que defenderte”, dice con seguridad Chávez.

MÁS PRESENCIA POLICIAL

Los comerciantes y compradores del mercado piden a las autoridades mayor presencia policial, especialmente en la madrugada y noche, que es cuando entra y sale la mercadería. Carlos Barberena, coordinador de la Brigada de Seguridad Los Dantos, reconoce que en las madrugadas y cuando empieza a entrar la noche, son los momentos en los que el Oriental está mayor expuesto a la delincuencia.

  • 8 grupos encargados de la seguridad trabajan en el mercado. 

Barberena recuerda que cuando formó el grupo en 2004 atendían más de 150 actos delictivos por día. Hoy dice que ellos atienden 10 casos por día. Lo Dantos sobreviven de una recolecta que hacen al final del día y en promedio reúnen unos 500 córdobas diarios. La brigada está compuesta por 50 hombres. El dinero no les alcanza para todos y por ende los instrumentos que utilizan para la seguridad son escasos.

Visten un pantalón azul, una camisa celeste estilo escolar y unas botas militares que les fueron donadas por la empresa Sirena Pica-pica. Esa donación les llega una vez por año. Carlos Barberena reconoce que si no fuera por esa donación no andarían uniformados porque el dinero recolectado es poco. Tampoco cuenta con un seguro social.

La falta de seguridad en horarios peligrosos en el mercado se debe a la poca contribución que reciben los ocho grupos que existen. “La seguridad es algo de lo más caro en el mundo, pero aquí el comerciante no lo ve así. Nosotros no podemos estar desde horas tan tempranas si ni siquiera tenemos la retribución necesaria”, explica Barberena, quien agrega que el personal de seguridad no tiene seguro social ni días de vacaciones.

  • 10 robos diarios atienden Los Dantos. 

Ana Salmerón Cortez tiene un tramo de verduras en el mercado Oriental. La naturaleza de su negocio hace que a diario llegue al mercado a las cinco de la mañana. Ha sido testigo de robos en ese horario y balaceras.

“El día de la balacera del 11 de julio no había nada de policías ni grupos de seguridad. La policía llegó hasta que el hombre estaba tirado en el piso y muerto y la inseguridad en las madrugadas es cosa de todos los días. Aquí lo que pedimos es más policías en esas horas porque nos sentimos inseguros”, afirma Salmerón.

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