•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Las universidades que no adopten la enseñanza digital, estarán en un serio riesgo, dice Juan Pablo Pérez Molina, CEO de Telefónica Educación Digital en Colombia, México y Centroamérica, quien visitó Nicaragua recientemente.

Pérez Molina también se refiere a algunas plataformas de enseñanza gratuita, como Miríada X y Coursera, que tienen éxito con el modelo de educación virtual y reúnen a estudiantes de hasta 30 países, fortaleciendo el intercambio de conocimiento.

¿Cuál es el aporte de la educación digital en estos tiempos en los que la tecnología está en todo?

El aporte es demasiado grande. Uno de los aportes está orientado a llegar a más personas, al hacer modelos de educación digital el mensaje se estandariza y se garantiza que sea un mismo método, un mismo canal y por ende un mismo mensaje. El hecho de llegar a mayor cantidad de personas implica reducción de costos.

¿Están las universidades conscientes de este aporte?

Yo creo que las universidades están empezando a hacerlo de una forma más acelerada.

Hay algunos estudios que muestran que hay mucha demanda de formación. Cerca de 80 millones de personas van a pedir una educación superior, entonces para cubrir eso cada día tendría que hacerse una universidad como para 400 mil estudiantes, pero es imposible. Entonces las universidades hoy en día si no tienen un escenario virtual no van a tener mucha longevidad en su crecimiento. Algunas universidades están invirtiéndole mucho a esto para lograr trasladarse al aspecto virtual.

¿Estudiante-docente es una relación inseparable en esta revolución educativa?

Dada la globalización que genera Internet esa revolución educativa ha impactado muchísimo, porque los estudiantes pueden llegar al conocimiento sin un profesor… El truco está en que las universidades formen a sus profesores para que usen las nuevas tecnologías y así enseñar mejor a los jóvenes.

Resulta que hay profesores que saben mucho, pero no usan las tecnologías y ahí generan una distancia con los estudiantes.

¿Desde qué edad es lo recomendable enseñar a los niños a utilizar estas tecnologías?

Nosotros tenemos soluciones que orientan a los niños desde los tres años. Existen modelos que a partir de esa edad se puede iniciar a enseñarles los colores, las palabras principales, cuestiones básicas adecuadas.

¿Está Centroamérica preparada para utilizar el E-learning y sacar ventaja de esto?

Pienso que la región, sobre todo, tiene una disposición al cambio. Vemos cómo países desarrollados como Estados Unidos o países de Europa usan estas plataformas de formación en sus modelos de educación y están teniendo resultados de efectividad. Por ejemplo, Miríada X (Plataforma de formación en línea) que es la líder en Iberoamérica en Cursos Abiertos Masivos en Línea (MOOCs, por sus siglas en inglés), me atrevo a pensar que más de la mitad de los usuarios están en Latinoamérica.

En Miríada X la efectividad es del 25%, es decir, que logran llegar al final de manera autónoma. Mientras que Coursera, otra plataforma de educación virtual líder en Estados Unidos está en el 12% o 13% de su efectividad. Estos indicadores denotan que en Latinoamérica hay un interés y es que ya se han dado cuenta que con estas formas educativas pueden mejorar su calidad de vida.

¿La sociedad debe insertarse de forma urgente en esta revolución digital?

En esta era digital la sociedad y el Gobierno deben combinar razonablemente la tecnología con el humanismo y la modernidad, sobre todo en el área de educación, cultura, democracia y equidad social. Hay que generar un cambio que introduzca el modelo pedagógico de enseñanza y aprendizaje a distancia. Ir cultivando una cultura del manejo de la computación y el Internet, para que este contribuya a facilitar el acceso al conocimiento y a mejorar los niveles de preparación del pueblo en diversos campos de la formación educativa.

¿Cuál es la importancia de que las universidades implementen el uso del E-learning?

Hay tres grandes variables. Una es la gestión de conocimientos. A las universidades las miden por sus investigaciones, pues entre más tenga hay un mejor ranking o estatus.

Además, la gestión del conocimiento que se genera en torno a una solución E-learning es muy importante, porque el profesor cuando está creando un contenido digital lo está capitalizando. El estudiante cuando está dando respuestas lo está documentando y clasificando. Por supuesto, esto va por paso. El primero es informar, después formar y luego transformar. Esa transformación es lo que se llama gestión del conocimiento, entonces una universidad que habilita una solución virtual a su comunidad está orientada a obtener más investigaciones y más recursos de consulta.

Lo segundo es la orientación digital, porque si no se insertan en esta revolución se convertirán en una universidad que va a estar fácilmente sustituible por otra, porque no va a estar a la medida de las herramientas mundiales en donde los estudiantes tienen una plataforma multidiomas y multidispositivos, donde pueden estudiar desde su celular, desde cualquier parte y en cualquier idioma. Hoy no solo se puede estudiar en Nicaragua, sino aquí y en cualquier lugar del mundo gracias a estas soluciones.

Entonces la globalización que genera estar en la comunidad digital es demasiado importante.

¿Y la tercera variable cuál sería?

La tercera variable está más relacionada a la automatización de querer tener las cosas rápidas, ya sean las notas, los exámenes, los archivos. Si la universidad sigue con el modelo presencial para todas sus asignaturas o eventos, pues va a ser más lento ese proceso de automatización.

¿Usted recomienda el uso de estas plataformas, pero estas deben estar acompañadas por algo más?

Sí, todo esto de migrarse a lo virtual debe estar acompañado de un proceso de gestión del cambio y este proceso está orientado a la cultura que tenga cierta comunidad. Por ejemplo, si tú no sabes manejar y yo te entrego las llaves de un auto, te montarás y seguro lo pongas a andar por la agilidad con la que estos se mueven, pero no se va a llegar igual si se sabe manejar.

Aquí en Nicaragua algunos especialistas dicen que los jóvenes utilizan el Internet para cuestiones que no tienen nada que ver con el informarse o educarse ¿Cuál es su opinión?

Claro, el ocio es el principal uso de internet, indudablemente, y en Latinoamérica esta es la gran tendencia, no solo en Nicaragua. Lo interesante es que los especialistas deben saber el cómo orientar a los usuarios a que además del ocio empiecen a estudiar otras cosas. Por ejemplo, en las plataformas existen comunidades virtuales en donde si quieres integrarte debes aportar y participar, es decir que estás haciendo algo de ocio a la vez que compartís elementos de educación.

Antes de potenciar lo que es el E-Learning se necesita accesibilidad ¿Usted cree que Nicaragua la tiene?

Lo que recuerdo es que no es alto, está como en un 50% o algo así, no lo recuerdo muy bien.

¿Pero se necesita esa conectividad nacional?

Sí, la conectividad es determinante para acelerar los procesos de formación, pero por supuesto que hay algunas soluciones para que los que no pueden estar siempre conectados puedan integrarse también. Por ejemplo, nosotros tenemos soluciones off-line (fuera de línea) en donde el estudiante se inscribe en X o Y universidad y se lleva en su dispositivo los contenidos que quiera estudiar.

  • En Sudamérica, Colombia se destaca por invertir e impulsar la educación virtual, mientras que en Centroamérica, Costa Rica y Guatemala están a la cabeza, explica Juan Pablo Pérez Molina.

Al estar off-line se van almacenando los resultados y los avances, y cuando vuelve a tener conectividad, él publica esa información para que el servidor central se entere de los avances que ha tenido, pero además para que el estudiante se entere qué ha pasado mientras no estuvo en línea.

¿El uso de las Tecnologías de Información y Comunicación determinan si un país crece o no?

Eso es determinante, ya que esto ayuda a que la gente vea y piense de otra manera y a la vez que estés a nivel de lo que sucede en otro país. Hay cosas tan interesantes en la web, por ejemplo en Miríada X se abren cursos y en solo un día hay más de 12 mil personas de 30 países inscritas. Y cuando comienzas a compartir con ellas se empiezan a generar redes de contacto y de conocimiento que aportan mucho valor a todo el que está inscrito.

¿Qué se ha descubierto entre un país y otro en la región, uno avanza más rápido y otros se quedan?

Pues hay varias cosas, por decir algo en Colombia el Ministerio de Educación está muy orientado a la implementación de las TIC, pero es que en Colombia la educación tiene uno de los presupuestos más altos del país. Entonces allá se detecta una velocidad muy importante en el uso de las TIC y de las herramientas de educación, por eso es un país líder en el uso de las tecnologías.

Muchas de las cosas que allá están pasando en otros países no ocurren por falta de acceso o de dispositivos, o por falta de infraestructura.

¿Y en Centroamérica?

En Centroamérica digamos que se detecta fácilmente que Costa Rica y Guatemala tienen un paso adelante de los otros países del istmo. Eso sí, ya todos están orientados a usar estas tecnologías e implementarlas, pero estos dos Estados ya están muy adelantados. A nivel cultural los países de Centroamérica saben que hay que integrarse a esta revolución y lo bueno es que los Gobiernos están comenzando a ponerle atención a eso.

¿En cuánto a Nicaragua, en donde ya hay incluso wifi libre en los parques públicos?

Ya hay una evidencia de que se están dando pasos grandes. El querer llegar a comunidades masivas, a como es lo ideal para mejorar una sociedad, se deben dar las autopistas. Y digo esto porque hay una metáfora sobre el E-learning en donde se dice que las carreteras son las plataformas y la infraestructura; los carros son los contenidos; y finalmente los agentes de tránsito y puentes son todos esos servicios asociados para que un ecosistema digital funcione.

Aquí ya se ven buenas autopistas, ya se ven carros, ya se ven esos movimientos, lo importante es que es una tendencia que crece exponencialmente.

El experto

Juan Pablo Pérez Molina.

Tiene tres años de ser el CEO de Telefónica Educación Digital en Colombia, México y Centroamérica.

Es graduado en Administración de Empresas en Colombia.

Cuenta con una especialidad en gerencia de Mercadeo.

Es certificado en metodologías de educación y de enseñanza.

Vive en Bogotá, Colombia, lugar donde también nació hace 37 años.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus