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Una enfermedad viral durante el embarazo o factores ambientales como fumigaciones, pueden ser causa de problemas cardiovasculares en recién nacidos, explica el doctor Gustavo Brochet.

¿Desde cuándo viene a Nicaragua esta brigada de cirujanos colombianos?

En el 2013 venimos la primera vez. En el 2014 no venimos todo el grupo, pero sí aportamos parte del grupo, vinieron varias enfermeras colombianas a colaborar con una misión que vino de Francia. Llevamos tres años viniendo.Médicos colombianos en el hospital La Mascota, de Managua.

Sé que nicaragüenses están yendo a Colombia para ser operados del corazón. ¿Qué desarrollo tienen en ese campo?

En casi todas las especialidades médicas, el nivel tecnológico y el nivel de formación que hay en Colombia son muy buenos. De hecho, en cirugía cardiovascular creo que estamos al nivel tope de lo que se puede encontrar en tecnología en cualquier hospital del mundo.

¿Qué hicieron esta semana en Nicaragua?

Llegamos el sábado por la noche (13 de agosto). El domingo estuvimos revisando a muchos niños, más de 20 niños, confirmando el diagnóstico porque hay aquí médicos nicaragüenses muy buenos, con buenas bases de formación y cada vez vemos que van mejor. Ellos preseleccionan a los niños con cardiopatías más complejas y nos las presentan el primer día. Lastimosamente en una semana no se puede programar a todos los niños que nos presentan, entonces, hicimos una selección de 10 que eran los casos más complejos para operarlos de lunes a viernes, dos casos diarios porque en estas cirugías, el niño  desde que entra al quirófano hasta que sale, puede estar seis o siete horas más o menos en quirófano. Entonces la programación que se hace es de dos niños al día.

Operaron a niños de tres meses de nacidos…

Son casos de cardiopatías congénitas. El niño nace con esos problemas en el corazón y hay problemas que no pueden esperar porque ponen en riesgo la vida, si no se corrigen.

¿Qué pasa si no los operan?

El riesgo de fallecimiento es alto dependiendo del tipo de patología. Hay patologías que si en el primer mes o el segundo mes de vida no se operan, el riesgo de fallecimiento es muy alto.

¿A cualquier edad?

A cualquier edad, pero hay patologías que por su severidad el fallecimiento puede ocurrir, si no se hace nada, en el primer mes de vida. Hay otros que la historia natural permite que vivan un poco más con la cardiopatía y se pueden operar más tarde.

¿Cómo seleccionan a los niños que operan?

Básicamente por la complejidad. Es decir, por la necesidad que tienen de operarse. Hay niños que ya están muy mal, la patología ya está avanzada, hay niños que están cianóticos, con dificultad respiratoria. Entonces, damos prioridad a los que vemos que el riesgo de fallecimiento, sin hacerles algo pronto, es más alto.

¿Cómo transfieren conocimiento a los médicos nicaragüenses?

Esa es una de las partes que para nosotros es muy satisfactoria. No es solo venir y operar a niños que están más comprometidos, que también es muy satisfactorio, pero nos satisface mucho la parte de poder enseñar y compartir la experiencia que tenemos, no solo como cirujanos, sino también la enfermería, la instrumentación, las auxiliares de enfermería. Todos aportamos lo que creemos que es importante para el grupo que se está formando aquí, que es un grupo con muy buenas bases. Yo he podido ver en estos tres años, desde que vine la primera vez, la evolución que han tenido y ya el programa ha avanzado más, en el sentido que el grupo de médicos, enfermeras, auxiliares, intensivistas y cardiólogos nicaragüenses cada vez van asumiendo niños más complejos. Esa es la idea, que no tenga que venir gente de afuera a operar, sino que el mismo grupo de aquí asuma.

¿Cómo se financia esto?

A nosotros nos invita una fundación que se llama Surgeon of hope, cirujanos de esperanza. Nos costean el viaje, la estadía. Honorarios no, pero eso ya lo sabemos, venimos voluntarios. El resto de gastos corre a cargo de la fundación.

Si esto fuera una cirugía privada, ¿qué costo tendría en cualquier país del mundo?

Una misma cirugía cuesta diferente dependiendo del país. Por ejemplo, en Estados Unidos esta cirugía es muy costosa. Conozco casos de niños que han llevado de otro país, y los familiares o los seguros de ese país tienen que abonar 200 mil dólares o 150 mil dólares, por esa cirugía. En países nuestros afortunadamente es mucho menos costosa.

¿En Colombia cuánto costaría?

En Colombia puede valer un promedio de 30 millones de pesos, entre 10 mil y 15 mil dólares…

¿Significa que aportaron unos 20 mil dólares mínimo, cada día que estuvieron en Nicaragua?

Efectivamente, si hacemos esa analogía sí. Nos gustaría poder quedarnos más tiempo, porque vemos que hay mucha cardiopatía congénita aquí en Nicaragua.

¿A qué cree que se debe eso?

A veces son factores ambientales. No hay datos certeros de por qué se produce cada cardiopatía, en algunas sí hay factores asociados: madres diabéticas, madres que durante el embarazo no se han cuidado y han consumido alcohol, drogas, por ejemplo. Hay otras cardiopatías congénitas, de madres completamente sanas y aun así el niño nace con cardiopatía. Hay muchas de las que no se conoce qué es lo que las produce; sí hay asociaciones, como factores ambientales, enfermedades virales durante el embarazo, madres que viven en zonas donde hay fumigaciones.

Todavía no hay, en la mayoría de las cardiopatías, un factor único y exacto.

Médicos colombianos sanan corazones de niños nicas

REDACCIÓN CENTRAL

APORTE • Una brigada de médicos colombianos realizó cirugías de corazón abierto a 10 niños nicaragüenses que padecían cardiopatías congénitas, entre el 15 y el 19 de agosto pasado en el Hospital La Mascota de Managua.

Estas cirugías, complejas y costosas, fueron realizadas de manera gratuita por los especialistas colombianos, dirigidos por el cirujano cardio-pediatra Gustavo Brochet. Por Nicaragua participaron los médicos Gerardo Mejía, María Eugenia Prado, Francisco Sánchez, Fabiola Gutiérrez, Manuel Páramo y Martha Vargas.

El doctor Brochet explicó que esta es la tercera brigada médica colombiana que llega a Nicaragua, y ya son más de 60 niños operados de enfermedades cardiovasculares en este programa.

El embajador de Colombia en Managua, Carlos Salgar, destacó la labor de esta brigada médica como un hecho importante para las repúblicas de Colombia y Nicaragua porque acercan a los pueblos y se promueve el intercambio de conocimientos y la asistencia científica requerida.

La brigada médica colombiana la integraron Sandra Acosta, perfusionista; Belkis Codina, enfermera de UCI; Francisco de la Hoz, intensivista pediátrico; Consuelo Garzón, enfermera de UCI; Jorge González, intensivista; Víctor Manuel Huertas, cardiólogo pediatra; Lindsay Jaimes, instrumentadora; Ángela Marín Ruedas, enfermera de UCI; Teresa Orrego, enfermera auxiliar de quirófano; Marcela Parra, enfermera de UCI; y Gloria Silva, anestesióloga.

El médico

Gustavo Brochet Bayona.

Estudió Medicina en Cartagena, Colombia, y luego fue a España a especializarse en Cirugía Cardiovascular de adultos y pediátrica.

Durante 16 años trabajó en hospitales de España.

Regresó a Colombia y ayudó a fundar en Cartagena un hospital para niños de escasos recursos.

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