•   Granada, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Más de 20 de pandillas o grupos juveniles registra la policía en la ciudad de Granada, las que deambulan en diferentes barrios perimetrales donde realizan acciones delincuenciales o peleas callejeras.

La actividad de estos grupos se ha incrementado, dejando este año al menos 10 muertos, la mayoría jóvenes entre las edades de 12 y 19 años.

Larry Antonio Morales, de 23 años de edad, fue el último en la lista de muertes por enfrentamientos entre pandilleros. Fue atacado por un grupo de jóvenes en el Barrio Maldito, quienes le dieron una estocada mortal, esta semana.

En agosto y lo que va de septiembre, 4 jóvenes han muerto por enfrentamientos entre pandillas, que a cualquier hora del día aprovechan para resolver sus diferencias a golpes o utilizando alguna arma blanca.GRANADA ESTÁ PREOCUPADA POR LOS JÓVENES.

BARRIOS PELIGROSOS

Entre los barrios con mayor peligrosidad están el Maldito y La Talpujera, donde grupos juveniles se han enfrentado con pistolas, puñales, machetes, armas hechizas, lanzamorteros y piedras.

También están los barrios La Sabaneta, La 18, El Cerotal, Adelita, Julián Quintana, Pancasán, Calle Nueva, La Hielera, La Antena, Villa Sandino, El Domingazo y San Juan del Sur, donde las pandillas se identifican con los nombres de los lugares en que habitan.

La capitana Angélica Corrales, encargada de Asuntos Juveniles de la Policía de Granada, expresó que están realizando el Plan Integral Comunidades Seguras, en el que intervienen instituciones y organizaciones no gubernamentales para bajar la incidencia de las pandillas, rehabilitando a los jóvenes y llevando a cabo actividades deportivas para la recreación de estos.

Corrales agregó que están promoviendo actividades con jefes de sectores de barrios, para involucrar a jóvenes y adolescentes, brindando material educativo en contra del consumo de droga. Por otra parte, son llevados a retiros espirituales y se les orienta a través de charlas gratuitas con psicólogos y cineforos.

La jefa de Asuntos Juveniles declaró que las peleas entre pandillas ocurren a partir de rencillas personales, por robo o por algún desquite, que son las más frecuentes. Señaló que la principal causa de este problema social es la desintegración familiar.

La Policía Nacional y el Ministerio de la Familia están trabajando para dar seguimiento a cada uno de los casos que se presentan, ayudando psicológicamente y emocionalmente a cada uno de los jóvenes involucrados, para que puedan ser insertados en la sociedad, explicó.

CAUSAS

Róger Alfredo Martínez, psicólogo clínico, dijo que “la razón principal por la que los jóvenes se refugien en las pandillas es multifactorial, ya que están involucrados varios aspectos familiares, económicos, sociales y culturales, además de las emociones, la búsqueda de identidad, pertenencia y apoyo”.

Según Martínez, el origen de esto es la desintegración familiar, ayudada por la marginación social, la pérdida de valores morales y la falta de oportunidades dignas, que crean las bases para que un joven entre firmemente a un grupo juvenil violento.

“Los adolescentes necesitan apoyo de la familia para reafirmarse como ser humano digno de reconocimiento, respeto y amor, algo que no encuentran en los hogares, es entonces cuando encuentran grupos de jóvenes con similares características, y entre ellos se entienden y se hermanan”, agregó Martínez.

Todos estos factores entran en juego para que el joven se vuelva violento y se impulse a integrarse a las pandillas, por una búsqueda de nuevas sensaciones y emociones placenteras en sus aventuras, algo que le cuesta dejar, porque se encuentra muy sumergido en su propio mundo.

Población pide soluciones

LLAMADO • Los granadinos exigen mayor vigilancia policial en los barrios afectados por estos grupos juveniles, de manera que ejerzan su autoridad y apliquen la ley de acuerdo a los actos delincuenciales que se cometan.

Los delitos más frecuentes en los barrios son los asalto con intimidación, robo en las casas, alteración al orden público y amenazas de muerte, los cuales son penados por la ley, con estimado de un año por cárcel.

Sara Domínguez, habitante de La Sabaneta, expresó: “Este es un cuento de nunca acabar, cada día esto va peor. Es terrible nuestra inseguridad, porque desde tempranas horas ya no se puede salir, porque te asaltan”.

“La verdad que se siente miedo andar por algunas calles de Granada, ya no se respira tranquilidad, porque andás con temor a que en cualquier momento te puedan asaltar o puedan herirte, creo que tanto la Policía Nacional como las autoridades municipales deberían actuar lo más pronto posible, para que esta situación se solucione”, señaló Manuel Somarriba, habitante de Pancasán.

Margarita Báez, habitante del Barrio Maldito, refirió: “Semanal son los pleitos entre pandillas en este lugar, a cualquier hora del día, aunque venga las patrullas policiales eso vuelve a suceder, estamos propensos a que algo grave nos suceda, es lamentable que no se haga nada por establecer el orden en nuestra ciudad”.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus