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Managua, Granada y Rivas serían los departamentos de Nicaragua más calurosos en las próximas décadas. Para el año 2100 se espera que alcancen una temperatura anual promedio de entre 30 y 33 grados Celsius, según Julie Lennox, jefa de desarrollo agrícola de la sede subregional en México de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). 

En su presentación, disponible en el portal de la Cepal, denominada “Opciones para una respuesta transversal y regional al cambio climático”, Lennox revela que para el 2100 la mayor parte de Nicaragua tendrá una temperatura promedio entre 27 y 30 grados Celsius; en cambio, la zona norte será la más fresca, con entre 24 y 27 grados.

La temperatura media registrada entre 1961 y 1990 en el país oscilaba entre 21 y 24 grados Celsius en la zona norte, mientras el resto del territorio rondaba los 24 y 27 grados, explica Lennox. 

Según Kamilo Lara, ambientalista y presidente del Foro Nacional del Reciclaje (Fonare), cada día se están notando más las consecuencias del efecto invernadero. “Estos gases y esta contaminación están provocando este calentamiento global”, dijo. 

A su vez, Lara señala que “esto resulta un efecto irreversible, mientras se siga contaminando a los nicaragüenses solo nos queda adecuarnos a estos cambios de temperatura y clima". 

Efectos se agravarán

El meteorólogo William Montero manifestó vía telefónica a El Nuevo Diario: “podemos afirmar que las últimas tres décadas han sido más cálidas que cualquiera anterior a partir de 1850. Con el aumento de la temperatura, los efectos ya visibles que esta ha provocado se agravarán y en países con pocos recursos de agua, la escasez será aún más grave”. 

Montero enfatizó que “esta escasez de agua deteriorará las cosechas y esto conlleva riesgos en la seguridad alimentaria en las zonas más empobrecidas. Creo que las grandes industrias, tanto aquí como en los países que provocan mayores daños, deben dejar de tirar dióxido de carbono y gases tóxicos a la atmósfera”.  

El pasado 19 de agosto, el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) informó a medios oficialistas que la temperatura media de Nicaragua subió 0.7 grados Celsius en los últimos cinco años producto del cambio climático del que hablan los especialistas. 

Sin embargo, las autoridades descartaron que se trate de un fenómeno vinculado a factores estacionales, "ya que los datos coinciden con el aumento de la temperatura a nivel global, que desde 2013 se viene elevando significativamente", declaró José Antonio Milán, asesor científico del Ineter.

Otros factores también inciden en el comportamiento medioambiental. Según el Quinto Informe Estado de la Región, realizado por el Consejo Nacional de Rectores de las universidades públicas de Costa Rica (Conare) y presentado recientemente en Nicaragua por la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), el crecimiento urbano sin planificación genera aumentos constantes en los escenarios de riesgo ante desastres, crea una mayor contaminación y uso inadecuado del suelo urbano. 

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Estrategias

El Quinto Informe Estado de la Región detalla que para enfrentar los desafíos del cambio climático es necesario que los actores sociales, económicos, políticos y la sociedad en su conjunto tomen conciencia sobre la magnitud y los impactos del deterioro ambiental.

Asimismo, muestra que, de otro modo, en un futuro cercano la región estaría expuesta a crecientes pérdidas y situaciones que harían inviables actividades productivas y humanas en ciertos territorios y para ciertos grupos de población. 

A criterio del ambientalista Kamilo Lara y del meteorólogo William Montero, el calentamiento global es injusto y desigual debido a que los países más desfavorecidos y vulnerables son los más perjudicados. 

“Los países ricos deben ser solidarios y destinar suficientes recursos económicos para luchar contra el daño o cubrir las necesidades de adaptación”, sostuvo Montero. 

Pronóstico de La Niña se mantiene

LLUVIAS • Nicaragua tiene probabilidad de un 70% de la entrada a una fase del fenómeno La Niña entre los meses de septiembre y octubre de 2016, según el Informe de Perspectiva Regional del Clima, preparado en San José (Costa Rica) el pasado mes de julio. 

Este informe concluye que es muy probable que las lluvias presenten un comportamiento cercano a lo normal en la mayoría de las zonas del país, excepto en las regiones autónomas del Caribe Norte y Sur, donde muy probablemente se presente un comportamiento bajo lo normal.

Mientras tanto es posible que el período lluvioso finalice en los primeros días de noviembre en la región del Pacífico, occidental y central-norte del país. Pero se añade que durante septiembre, octubre y noviembre se presentarían eventos extremos de corta duración y gran intensidad en las distintas regiones de Nicaragua.

27 grados celsius era la temperatura promedio máxima que tenía Managua en 1990.

33 grados celsiuspodría llegar a registrar a fin de este siglo la capital nicaragüense, en promedio anual.
    
    

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