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La Cámara de Empresarios de la Industria del Juego y Apuestas Autorizadas (Ceija) asegura que Nicaragua cuenta con 200 salas de juego y que este gremio aporta más de 6 millones de dólares en impuestos al Estado cada año. 

George Lozer, secretario de Ceija, ve con buenos ojos el control que ha venido aumentando desde el Gobierno hacia este sector que espera ir afrontando y superando los retos. 

¿Cómo surgen en Nicaragua los juegos y apuestas autorizadas?

En los mercados existía el juego de la chalupa, que se jugaba de una manera informal y la gente lo jugaba entre ellos, había unas máquinas chinas en las pulperías que ahora ya no las veo. El juego en Nicaragua siempre existió de una manera informal o formal. En ese tiempo no había muchas empresas constituidas legalmente, éramos 3 o 4 empresas, casinos y salas que estábamos operando.

¿Cómo este sector ha logrado formalizarse?

La Ley ha ido cambiando porque prácticamente antes no estaba muy claro si se trataba de un negocio de diversión, como cualquier bar o como cualquier restaurante, el poner una sala de máquinas. En los últimos años, cuando sale la Ley No. 298, Ley Creadora del Instituto Nicaragüense de Turismo, y luego pasa la autoridad al Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través de la Ley 766 (Ley Especial para el Control y Regulación de Casinos y Salas de Juegos) ya está claro que es un casino y están controladas las apuestas autorizadas.

¿Hubo algún beneficio o afectación para ustedes con el cambio de autoridad?

El Ministerio de Hacienda hoy en día ha luchado más duro contra los (negocios) ilegales, por esa parte nos ha beneficiado. Con Intur pagábamos los mismos impuestos, teníamos más o menos las mismas exigencias, hoy en día con el Ministerio de Hacienda se ha visto que existen más exigencias a nivel de la atención en los locales, siempre hacen inspecciones a nivel de la higiene, ven si el local es apto o no apto para la explotación de máquinas. En la actualidad no es solo el Ministerio de Hacienda el que regula el negocio, tenemos al Minsa, a los bomberos, a la Alcaldía, para obtener un permiso de operación hay mucho más control que hace unos 15 años atrás.

¿Los beneficia que haya mayor control?

Sí, porque la competencia ilegal no paga impuestos, crea corrupción y en un momento corríamos el riesgo que si no se lograba controlar a toda esa competencia ilegal, entonces nosotros íbamos a cerrar nuestras máquinas. El control nos ayuda a conocer a nuestros clientes y a evitar que se dé el lavado de dinero, ya que hay un estigma alrededor de los casinos por las mismas películas de Hollywood, que presentaban casinos en manos de las mafias, y sí existió lavado de dinero, pero en casinos de la escala de Las Vegas o casino de cinco estrellas.

Sí, hay clientela para las salas de juego, hemos visto en Nicaragua que a la gente le gusta ir a una sala de máquinas en vez de ir a un bar...” George Lozer.

¿No se puede lavar dinero en los casinos de Nicaragua?

No es imposible, pero el que lo quiera hacer no va a buscar cómo sacar premios pequeños, va a querer premios grandes. Hemos visto casos en los que se crean empresas fantasmas para lavar dinero. La idea de capacitar a oficiales de cumplimiento es para demostrar que nuestras empresas están controladas contra el lavado de dinero y demostrar que los riesgos son a nivel bajo.   
 
¿Ha variado el cobro de impuestos para este sector?

Ha aumentado. Hoy en día estamos pagando un impuesto por máquina, por mesa y por local. Antes de la Ley (298) había un impuesto fijo que nosotros pagábamos a la Lotería (Nacional), por ejemplo, 20 mil dólares mensuales fijo pagaba nuestra empresa, después de la Ley pagamos por local y por máquina, el que tiene más, paga más.

¿Cuánto genera en impuesto este gremio anualmente?

Solo las 11 empresas que conforman la Cámara (Ceija) generan alrededor de 1 millón de dólares anualmente en impuesto al Estado, pero el gremio —que tiene muchas más empresas que no están afiliadas a la Cámara— paga mucho más que eso, el sector podría pagar más de 6 millones de dólares cada año.

¿Cuántos empleos genera este sector?

Nosotros tenemos entre 800 y 1,000 empleados que se están manejando entre el cierre y la apertura de salas de juegos, y después tenemos empleos indirectos cuando contratamos albañiles o carpinteros que hacen trabajados adicionales en las salas.  

¿Es rentable el mercado nicaragüense para este gremio?

Sí, hay clientela para las salas de juego, hemos visto en Nicaragua que a la gente le gusta ir a una sala de máquinas en vez de ir a un bar, parece que el juego tiene sus tradiciones en Nicaragua, al igual que en España.

¿Podría seguir creciendo este gremio y sus inversiones?

No, hoy en día la legislación no permite expandir el negocio, sino que permite entrar en zonas donde no hay locales, no es tan fácil conseguir una licencia de operaciones a como lo fue antes, precisamente porque el mercado ya se está saturando. La ley lo dice: “Está permitido, pero no está promovido”.

¿Generan adicción estos juegos?

La ludopatía (trastorno sicológico por la apuesta) es una adicción que sí se crea, pero al igual que la adicción al alcoholismo o a cualquier vicio, depende de la persona salir de ella. Hay jugadores sociales que juegan para divertirse, hay jugador profesional que conoce el juego, pero los ludópatas están bajo una enfermedad.
 
¿Qué retos enfrenta este sector?

Hemos visto que la tecnología está cambiando ya en horas y no en meses, entonces se trata de renovar equipos. Creo que si el sector se fortalece se podría llegar a crear las máquinas en Nicaragua.

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