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El brasileño Paulo Sassarao, representante adjunto de Unicef en Nicaragua, llegó a Managua en julio pasado y en esta entrevista explica los tipos de violencia a los que están más expuestos los menores de edad.

Sassarao hace énfasis en las formas sutiles de violencia que cometen los padres y madres contra sus hijos.

“Vivimos en sociedades que no saben proteger a sus niños de la violencia”, afirma tajante Sassarao.

Se ha visto en los últimos hechos de violencia un aumento de la crueldad. Está el caso de la niña (violada y asesinada) de Yalagüina ¿a qué cree que se debe?

Efectivamente, esos actos de violencia con muestras de crueldad son la exteriorización, son la punta del iceberg de una sociedad violenta. Vivimos en sociedades que no saben proteger a sus niños de la violencia. Y esta termina siendo un componente muy real de sus vidas en todo el mundo, independientemente de las circunstancias económicas, sociales, culturales, religiosas o étnicas de los niños.

La violencia contra los niños es aceptada o tácitamente tolerada, o no se las considera como abuso. En promedio 6 de cada 10 niños del mundo (unos mil millones) de 2 a 14 años de edad sufren de manera periódica castigos físicos (corporales) a manos de sus cuidadores.

¿La sociedad está sensibilizada al respecto o hace falta?

Unicef realizó un estudio en195 países acerca de las pautas de violencia, sobre las actitudes y normas sociales que condicionan la violencia contra los niños. El estudio reveló que 3 de cada 10 adultos en el mundo creen que para criar o educar de manera adecuada a un niño es necesario apelar al castigo físico. En la mayoría de los países los adultos han recibido poca o ninguna educación y tienden a creer en la necesidad del castigo físico. Igualmente en tres de cada cuatro países sobre los que se dispone de datos, los adultos de bajo nivel econó-mico tienden a apoyar el castigo corporal en mayor medida que los más acomodados.

¿Cuáles son las formas de violencia más frecuentes contra los niños?

En la mayoría de los casos son objeto de una combinación de castigos físicos y agresiones psicológicas. Las formas más graves de castigo corporal son los golpes en la cabeza, las orejas y el rostro, o los golpes fuertes y reiterados, afectan al 17% de los niños en 58 países. Todos sabemos que violencia engendra violencia.

Otras formas son el abandono, abuso sexual y la explotación, el bullying (acoso físico o psicológico) entre adolescentes, mutilación genital de las niñas, el matrimonio infantil y el acoso sexual vía internet.

En Nicaragua aún se justifica la violencia bajo la premisa de que así se debe disciplinar a la niñez ¿qué medidas deben tomarse para cambiar esta situación?

Yo creo que lo que se debe hacer es darles a los padres y madres de familia formas alternativas para educar sin violencia. No es suficiente que no castiguen a sus niños cuando, por ejemplo, el niño le está pegando a su hermanita o cuando no quiere obedecer instrucciones o estudiar. Hay que darles alternativas.

¿Cuáles podrían ser estas?

Una alternativa que me ha resultado eficaz en la educación de mis niños es quitarles algo que les gusta muchísimo. Por ejemplo: Si no hacés la tarea escolar, te vas a quedar dos días sin televisión.

¿Qué soluciones promueven como organismo para erradicar la violencia infantil?

Unicef apoya a los países con encuestas para contar con datos integrales y fidedignos sobre esta cuestión. Realizar estudios y análisis para comprender mejor la magnitud y la naturaleza de este fenómeno, realizar campañas para dar mayor visibilidad a la violencia contra los niños y sus muchas ramificaciones, para crear conciencia y voluntad política, apoyo al diseño de políticas y marcos legislativos y su aplicación para proteger a la niñez contra la violencia.

¿Qué actos sutiles siguen cometiendo los adultos que se consideren violentos?

La discriminación de género entre niños y niñas dentro del hogar en cuanto a los roles, muchas veces dando más atención y oportunidades a los varoncitos que a los niñas.

Otra común es la atención desigual entre los niños al interior del hogar, por ejemplo darle más atención al pequeño y hacer a un lado al más grandecito, con (el pasar de) los años, como consecuencia, el niño puede guardar rencor a su hermano. Además, y aunque muchas veces no estén directamente involucrados, las peleas entre los padres y el divorcio de la pareja son formas de violencia que afectan a los niños para toda su vida. Sobrecargar a los niños obligándolos a estudiar o hacer lo que al padre le gusta o deseó hacer el mismo.

¿Con qué actos desvalorizamos a un niño?

El marco conceptual de protección de la niñez ha evolucionado mucho en los últimos 20 años, desde el concepto minorista, que consideraba al niño como un ser humano incapaz, hacia el enfoque de sus derechos que considera a los niños como sujetos de derechos en pleno desarrollo. Nosotros, los adultos, muchas veces acostumbramos a relacionarnos con nuestros niños desde el enfoque minorista, como si fuesen personas incapaces, los sobreprotegemos, sin tener en cuenta el enorme potencial que tienen. Muchas veces se escucha a los padres de familia decir: “Cállate niño, tú no sabes nada”.

¿Cuáles son los tipos de violencia más comunes en el ámbito doméstico y en el espacio público?

En el ámbito doméstico yo creo los casos más comunes son una combinación de castigos físicos y agresiones psicológicas, que ocurren desde temprana edad y se extiende hasta la adolescencia. Pero cuando los niños inician la segunda década de sus vidas, ellos se encuentran más expuestos a la violencia externa en sus ciudades, comunidades y escuela, En esa etapa, aumenta la proporción de muertes debido a heridas y lesiones intencionales, incluido el homicidio, especialmente en varones. Están más expuestos al bullying, a la violencia sexual por sus parejas íntimas, al acoso por internet. A nivel mundial, América Latina y el Caribe tienen la proporción más alta de víctimas de homicidio de menores de 25 años. En segundo lugar se encuentra África occidental y central. Los tres países con tasas más elevadas de homicidio de niños y adolescentes menores de 20 años son El Salvador, Guatemala y Venezuela.

¿Está siendo visible hoy en día la escala e impacto de la violencia hacia los niños?

La violencia empezó a hacerse visible en las últimas décadas, yo creo que se está avanzando en el sentido de comprender las causas de la violencia, conocer su impacto y sensibilizar a la sociedad, sin embargo hay que intervenir en generar información para entender mejor el fenómeno y tomar las decisiones más adecuadas en términos de políticas y programas de prevención y atención a víctimas. Se considera con frecuencia que la violencia contra los niños es un problema individual, pero se trata de unos problemas sociales impulsados por las desigualdades económicas y sociales, y las normas de educación deficientes.

¿Qué consecuencias tiene para la salud y bienestar, ahora y en el futuro, todos estos actos de violencia en la vida de un pequeño?

Los niños que han sido objeto de abusos graves o de abandono tienen un desarrollo inadecuado, dificultades de aprendizaje y desempeño escolar, bajos niveles de autoestima, sufren depresión, pueden adoptar conductas de alto riesgo y comportamientos autodestructivos. Similares consecuencias pueden sufrir los niños que presenciaron episodios violentos.

Los niños que crecen en hogares o comunidades violentas tienden a interiorizar esas conductas violentas como manera de resolver disputas o repetir esas pautas de violencia y abuso contra sus cónyuges e hijos. Aparte de sus consecuencias trágicas para los individuos y familias, la violencia contra los niños conlleva graves costos económicos y sociales debidos tanto al desperdicio de potencial como a la reducción de la capacidad productiva.

¿Cómo puede actuar un individuo que presencia actos de violencia?

Denunciar. En la mayoría de los casos no lo hacen porque se trata de un problema alimentado por las normas sociales que toleran la violencia al considerarla una manera aceptable de resolver conflictos, además de aprobar la dominación de los niños por parte de los adultos y de alentar la discriminación.

¿Cómo deben los padres enseñar a los niños a reaccionar cuando están frente a un acto de violencia?

Yo creo que los padres deben orientar a sus niños a resolver los conflictos por medio del diálogo, nunca a través de la violencia.

¿Qué impacto tienen las manifestaciones de violencia en la vida de un niño que, por ejemplo, no es maltratado pero que observa el maltrato?

Similares consecuencias pueden sufrir los niños que presenciaron episodios violentos. Los niños que crecen en hogares o comunidades violentas tienden a interiorizar esas conductas violentas como manera de resolver disputas y a repetir esas pautas de violencia y abuso contra sus cónyuges e hijos.

¿La vulnerabilidad de los niños a la violencia está relacionada con su edad y capacidad en evolución?

Sí, es correcto. Por ejemplo, cuando los niños pasan de la infancia a la adolescencia, las muertes violentas aumentan significativamente. La proporción de muertes violentas de niñas crecen de 0.4% entre 0 a 9 años, a 4% entre 10 y 14 años y 13% entre 15 y 19 años.

El funcionario

Paulo Sassarao.

Edad: 55 años.

Sao Paulo, Brasil.

Profesión: Funcionario de Unicef.

Representante Adjunto de Unicef, 25 años trabajando en este organismo.

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