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El liderazgo se transmite para crear a nuevos dirigentes, sostiene Jorge González, presidente en Nicaragua de Aiesec, una organización que promueve el liderazgo juvenil y el emprendimiento sustentable.

Agrega que desde Aiesec promueven los intercambios y animan a sus voluntarios a viajar para salir “de la burbuja”, conocer la realidad de otros países y volver a Nicaragua para convertirse en agentes de cambio.

Algunas personas piensan que la situación de los jóvenes en Nicaragua es difícil ¿crees que a pesar de todo, los jóvenes nicaragüenses pueden llegar a ser buenos líderes?

Claro que sí. Nosotros tenemos el pensamiento de que los líderes se forman, no nacen. Por supuesto que hay líderes natos, pero también hay unos que pueden formar su liderazgo y en eso los nicaragüenses no tienen ningún problema. Precisamente nuestra misión es esa, el fomentar un liderazgo social, con valores definidos y cualidades específicas, con el fin de lograr un impacto positivo en la sociedad.

¿Qué hace falta en las universidades para que los jóvenes exploten ese potencial?

Muchas veces la formación en ciertas habilidades y conocimientos que podrían ser más útiles, eso hace falta, porque hay ocasiones que se abordan temas que pueden ser importantes, pero no siempre se aplican en la vida cotidiana. Pasa que uno sale de la universidad y está perdido al momento de buscar soluciones sociales. Las academias deben proyectar al estudiante el cómo puede ser más consciente de lo que está pasando en el país.

¿Me podés comentar un poco sobre Aiesec?

Aiesec es una plataforma global para que  los jóvenes exploren y desarrollen su potencial de liderazgo. Somos una organización sin fines de lucro, independiente y no política. Alrededor del mundo es dirigida por estudiantes y recién graduados de instituciones de educación superior. Sus miembros están interesados en problemáticas mundiales, liderazgo y gestión. En Aiesec no se discrimina por origen étnico, género, orientación sexual, religión, nacionalidad o contexto social.

Solo queremos que se acerquen y vivan la experiencia de viajar como voluntarios a otros países para aprender.

¿Cómo es que ustedes buscan desarrollar el potencial de liderazgo y emprendimiento en los jóvenes?

Nosotros lo vemos de dos formas. Una es trabajando con nosotros en la organización como voluntarios, pues así va formando carrera dentro de la organización, porque aunque somos una ONG, trabajamos como empresa. Uno va creciendo y va teniendo más liderazgo.

La segunda es por medio de intercambios en voluntariados internacionales, desde la organización enviamos y traemos jóvenes de intercambio para trabajar en proyectos que están completamente relacionados con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

La idea es crear esa conciencia de cómo romper esa burbuja que muchos jóvenes tienen cuando no salen de su país, para que así salgan a ver el mundo, vivan una experiencia internacional y así vuelvan a su país de origen como un agente de cambio.

¿Qué pensás de la educación en el país?

Creo que se ha logrado avanzar sobre todo en temas de accesibilidad, sin embargo el principal reto sigue siendo tanto aquí como en el resto del mundo la calidad, la falta de preparación de los docentes, la metodología con la que se nos está enseñando. Los jóvenes no estamos aprendiendo de la misma manera, las generaciones están cambiando y estamos adquiriendo los conocimientos de forma distinta. Hay que irse adaptando a esos cambios, eso hace falta. También creo que las personas deben tener la oportunidad de culminar los estudios universitarios, que no solo se queden en primaria o secundaria, sino más allá.

Ustedes son una organización presente en más de 120 países ¿cómo ha sido la situación que han visto en los nicaragüenses que viajan? ¿Vienen con más preparación, con otra mentalidad?

Sí, por eso estoy aquí, porque veo que lo que nosotros estamos vendiendo como intercambio internacional vale la pena. Se notan los resultados, los jóvenes nicaragüenses vienen mucho más conscientes, conocemos casos de algunos que emprenden proyectos que tienen un impacto positivo en la sociedad.

Hay jóvenes que vienen con la actitud de ser agentes de cambio y tratan de innovar, tratan de resolver algunas de las problemáticas que tenemos. Hemos notado esa forma que ellos y ellas traen para contribuir a cambiar la realidad de nuestro país.

¿Hay diferencias entre un líder nicaragüense y un líder de otro país?

Para mí no, creo que un ser humano tiene la misma capacidad. En nuestra organización creemos que una nacionalidad no hace la diferencia, lo que hace la diferencia son las cualidades que uno puede tener. Nosotros consideramos que un líder crea a otros líderes y no solo mueve a seguidores. Eso sí, pienso que los nicaragüenses deben orientarse a buscar soluciones y ser un ciudadano global, porque uno no solo debe preocuparse de lo que pasa en el país, sino de lo que ocurre en el mundo.

¿A qué crees que se debe el desempleo que aún hay?

A la falta de oportunidades. La economía del país está creciendo, pero está creciendo a un ritmo que no permite que se generen tantas oportunidades de un día para otro. En la medida que Nicaragua continúe estable macroeconómicamente, Habrá más condiciones de empleo y más jóvenes siendo parte de este mundo laboral.

¿Las empresas están dando oportunidades de insertarse al mundo laboral?

Siento que aún hay trabajo por hacer. Muchas veces la empresa privada demanda algunas cosas que no se adaptan al contexto del país. Por ejemplo, muchas empresas piden experiencia cuando uno no la tiene, esto es como un círculo vicioso ¿cómo puedo tener experiencia si nadie me da trabajo previamente? Creo que la empresa privada debe mejorar en ese aspecto, también el Gobierno debe garantizar una educación que responda a la demanda de las empresas.

Actualmente se está desarrollando un debate aquí en la UAM y el tema central es la violencia ¿qué actitud deben tener los jóvenes ante esta temática?

La violencia ha sido un problema de mentalidad y de actitud. Siempre debemos pensar que el diálogo y la conversación son una solución diferente. Hay que buscar alternativas antes de llegar a la violencia.

Nuestro propósito desde el Aiesec incluso es la paz y el pleno desarrollo potencial humano, creemos que cada uno puede, a través de sus acciones, aportar algo e influenciar a otros para que se sumen a la erradicación de la violencia, la guerra y el maltrato.

Se debe pensar de una forma distinta, porque la violencia a nivel latinoamericano solo nos ha hecho retroceder. Nosotros somos la futura generación y por ende, si en el futuro logramos una posición de liderazgo, tenemos que tener en cuenta que la paz sí es posible.

¿Los jóvenes se deben integrar en la política?

Por supuesto que sí, hay mucha gente que tiene la opinión de que ‘la política no me da de comer’, pero literalmente sí lo hace porque esta influye en todo el entorno. Por ejemplo, una microeconomía o una macroeconomía es buena o mala, dependiendo de la política que se implemente.

Creo que sí deberían de estar interesados en la política. Aquí en Nicaragua los jóvenes deben proveer soluciones y no solo críticas, porque una de las cosas que se observa mucho es que la crítica abunda, pero hasta el momento no existe una propuesta de cómo cambiar o mejorar las cosas. Aquí simplemente se señala lo negativo, pero no existe alguien que se levante y reconozca lo positivo.

Explícame esa frase que ustedes utilizan y que dice: “Vos podés ser voluntario en el extranjero o ser un líder de equipo, nosotros no te decimos cómo hacerlo, pero te impulsamos a intentar, fallar y aprender para tener éxito”.

Nosotros utilizamos la metodología aprender-haciendo, entonces muchas veces es como que nosotros podemos decirte solo la teoría, pero al final solo en la práctica es cómo se pueden ver las cosas. Probablemente vayás a fallar porque son cosas que pasan, sobre todo si lo que estamos teniendo es un puesto de liderazgo, porque nadie nace sabiendo. En lo que vas aprendiendo vas cometiendo errores, y con base en ellos es que vas tomando tus lecciones. La mejor manera de aprender es equivocándose. Uno cuando comete algún error no debe echarse a morir.

El dirigente

Jorge González.

Nació en Managua, en febrero de 1992.

Es presidente de Aiesec, una organización internacional de jóvenes, considerada como la más grande del mundo.

González dice que se identifica con la frase: “Los líderes pueden hacer posible lo imposible”.

En representación de la Universidad Americana (UAM), participó en el VIII Torneo Hispanoamericano de Debate, realizado en Colombia.

Es graduado de la carrera de Diplomacia y Relaciones Internacionales.

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