•   Jiquilillo, Chinandega  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Paulina Vargas amaneció sin agua el sábado. La habitante de Jiquilillo, esperaba el ingreso de un camión que llega dos veces a la semana al balneario para comprar un bidón por C$30 al igual que cada jefe de familia de la zona.

“Los pozos se han contaminado. Todos están con salitre. El agua sirve para hacer otras labores domésticas, pero para cocinar o beber agua, tenemos que esperar que el camión llegue”, contó Vargas.

Y es que los pobladores del lugar, aseguran que ninguna administración municipal ha contemplado una alternativa real para paliar la sed de los comunitarios, por lo que este fin de semana clamaron ante las autoridades para que resuelvan el problema de agua potable.

Rodolfo Altamirano, uno de los pescadores que vive en ese poblado, asegura que “el agua de los pozos no sirve. Las mujeres lavan a punta de detergente, porque el jabón de lavar se corta. Actualmente compramos la pichinga de un galón de agua para tomar. 

Más que todo para los niños, pero la situación que vivimos nosotros a nadie le preocupa”, expresó quien recoge firmas para pedir a la alcaldesa María del Tránsito Guevara, que apoye a esa comunidad.

Sin inversión

Las comunidades de Jiquilillo, Los Zorros, La Bocana y Padre Ramos nunca tuvieron sistema de agua potable. De acuerdo con las explicaciones que han recibido los pobladores, esto se debe a que se requiere de una inversión significativa para reducir el impacto de la erosión en el balneario que actualmente está bajo amenaza de desaparecer por los fenómenos naturales. Tampoco se contempla la construcción de un tramo de cinco kilómetros de carretera, debido a la vulnerabilidad climática en la zona.

“La municipalidad nos indica que estamos en zona de riesgo y que no es probable que se haga algún proyecto”, expresó Rosa Navarro, pobladora de Padre Ramos. Asimismo, dijo que hasta hace 15 días el gobierno local les regalaba el agua que requerían.

Las autoridades de El Viejo contrataron los servicios de una pipa, para suministrar agua potable dos veces por semana a Jiquilillo.  El contrato, según los lugareños ya terminó y se suspendió la llegada del camión que regalaba el agua.

De acuerdo con Altamirano, la población de Jiquilillo es de unos 5,000 habitantes y en su mayoría viven de la pesca y el comercio de las especies del mar que se venden en El Salvador, El Viejo y Chinandega.

El pescador indica que los pozos existentes son de barriles y “el agua los oxida y también que las grandes marejadas penetran los patios y se echan a perder las letrinas”, explicó.

Invierno esperanzador

En tanto, Diana Argentina Hernández Cruz comentó que desde la comunidad se han realizado acciones como la cosecha de agua durante el invierno, principalmente para las labores domésticas. Asimismo, admitió que las lluvias de este año han permitido paliar un poco la crisis que se vive en Jiquilillo.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus