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El cáncer de mama es la segunda causa de muerte entre mujeres de 40 a 44 años de edad en Nicaragua, según datos de organizaciones no gubernamentales dedicadas al tema y la tasa de mortalidad es de 23 por cada 100.000 personas.

El ginecólogo-oncólogo Roberto Ortega, director de la clínica de la Fundación Ortiz Gurdián, indica que cada vez se están detectando más casos en mujeres menores de 35 años y analiza el impacto que esto representa para el país.

La Fundación Ortiz Gurdián realiza hoy la VI Caminata “Juntos por la Cura”, en la cual se recaudarán fondos para el tratamiento médico que reciben mujeres de todo el país diagnosticadas con cáncer de mama, ya que según Ortega la mayoría no lo puede costear.

El especialista también realiza una comparación en cuanto a la detección de casos y revela que en países como Francia, Italia y Estados Unidos se diagnostican cada vez más casos, pero en etapas tempranas. En Nicaragua y el resto de Latinoamérica --dice Ortega-- los casos también van en aumento, pero la mayoría se diagnostican en etapas avanzadas.

¿A qué le atribuye esa disparidad entre las etapas en que se detecta la enfermedad en países desarrollados versus países en vías de desarrollo?

El principal factor de riesgo de esta enfermedad es la propia condición de ser mujer. Los países desarrollados están conscientes de la importancia que tiene la sensibilización en el tema. Por eso creo que en nuestros países se debe crear un programa permanente de educación a las mujeres. Cuanto más se sensibilice a la población sobre este tema, vamos a tener más casos diagnosticados a tiempo y menos probabilidad de muerte.

Una gran parte de las mujeres no está informada sobre esta problemática. No saben que una de cada ocho mujeres en algún momento de su vida va a presentar cáncer de mama.

¿Cuál es el comportamiento que presenta el cáncer de mama actualmente en cuánto a la edad de las personas que lo padecen?

Ha venido cambiando, pero el cáncer de mama está atacando a más jóvenes. Ahora ya no solo es para una mujer de 50 o 60 años, sino que se está presentando cada vez más en mujeres menores de 35 años. Aquí mismo en la Clínica de la Fundación Ortiz Gurdián hay casos diagnosticados de cáncer de mama en chavalas de entre 19 y 22 años de edad.

En Nicaragua más del 50% de la población son mujeres y hay que tener en cuenta que la mayoría de la población es joven. Esto quiere decir que en el futuro la población nicaragüense va a ser blanco del cáncer de mama con este comportamiento. Un diagnóstico de cáncer de mama en una mujer joven es mal pronóstico, porque son las que están involucradas en el quehacer económico del país. Por eso insisto en que se debe hacer un programa de educación desde el Ministerio de Salud (Minsa) para enseñarle a las mujeres a realizarse el examen desde los 18 años.

¿Qué otros factores de riesgo intervienen además del hecho de ser mujer?

Existen factores de riesgos que pueden ser no modificables como la condición de ser mujer y el antecedente genético, es decir, en una familia donde hay registros de casos de cáncer de mama. También están los factores de riesgo modificables como consumir vegetales, frutas, pescado y pollo. Reducir el consumo de las carnes rojas a una vez cada 15 días. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a pacientes de todo tipo de cáncer: controlar el peso, hacer ejercicio por lo menos media hora al día, evitar el tabaco, el alcohol y dormir bien.

Pero se debe estar claro que hay personas que no pueden cumplir con ninguno de estos factores de riesgo, pero tienen la enfermedad.

Se dice que esta enfermedad es asintomática, pero ¿cuáles son los signos que pueden alertar a una mujer que posiblemente tenga cáncer de mama?

El cáncer de mama se presenta como un proceso infeccioso, toda la glándula mamaria se enrojece. Existen signos de alarma como la secreción teñida de sangre a través del pezón, la aparición de un nódulo (quiste) que va aumentando de tamaño y la aparición de hongos o peladura. Por eso es importante que toda mujer que presente estos signos acuda inmediatamente al médico.

¿Qué les recomienda a las mujeres respecto al autoexamen de mama?

El examen es importantísimo, mucho se habla de eso. Pero las mujeres tienen que saber que se lo deben realizar una semana después de su período menstrual. En el caso de las mujeres que ya no presentan período menstrual deben realizarlo por lo menos una vez al mes. Los hombres en menor medida sufren cáncer de mama explica Roberto Ortega

Con el autoexamen las mujeres son capaces de detectarse nódulos de hasta 1 centímetro. Lo que pasa en Nicaragua es que muy poca gente sabe sobre el tema y cuando se lo hacen se descubren nódulos grandes, con cambios en la axila y ahí es cuando está avanzado.

¿Qué pasa si una mujer se descubre la enfermedad en etapa avanzada?

Dependiendo del momento en que se diagnostica, así será el pronóstico médico. Si a una mujer se le detecta la enfermedad en una etapa avanzada, tendrá cinco o seis meses de sobrevida. Si se diagnostica en etapa inicial, pueden hacerse cirugías conservadoras de mamas, extraer los nódulos, hacer el tratamiento oncológico y se vence a la enfermedad.

Cuando el cáncer de mama está avanzado ya hay células en el pulmón o el hígado. Entonces esa paciente tendrá poco nivel de sobrevida, pero no todos los casos que se detectan en etapa avanzada significan que la mujer tendrá poco tiempo de vida. Hay casos que pueden responder muy bien a la quimioterapia y el tratamiento y podrán sobrevivir dos o tres años.

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¿Cuáles son los mitos que tienen las mujeres respecto al tratamiento?

Muchas veces la gente les dice a las pacientes que no se sometan a la quimioterapia porque se pueden morir. Hay que estar claro que en el caso de la quimioterapia tiene sus complicaciones: baja el sistema inmunológico y puede causar anemia, problemas gástricos y caída de cabello, pero su propósito final es extirpar los nódulos.

El machismo también entra en juego en cuanto a los mitos, porque muchas veces las parejas de las pacientes reprimen a las mujeres para no someterse al tratamiento y les preguntan si el médico que los va a atender es hombre o mujer, ya que las van estar tocando.

Otro mito es sustituir un tratamiento oncológico por cosas naturales como la famosa uña de gato o el cartílago de tiburón. No está demostrado científicamente que eso cure la enfermedad.

¿Quiénes son las mujeres más afectadas?

El cáncer de mama no identifica estrato social, puede atacar a cualquiera, incluso a hombres porque se habla que de cada 1.000 mujeres diagnosticadas hay un caso de un hombre con cáncer de mama.

La problemática aquí es que en Managua las mujeres pobres pueden ir al hospital Bertha Calderón, pero a las de las zona rural se les hace difícil venir a pedir una cita, volverse a ir, regresar a la consulta con un médico general que la va a remitir un tiempo después con el especialista, y de ahí pasan cinco o seis meses a la espera de un tratamiento. Por eso es que muchas desisten.

En ese sentido ¿cuál ha sido el trabajo de la Fundación Ortiz Gurdián?

La Fundación Ortiz Gurdián atiende a pacientes con cáncer de mama desde el año 2004 brindando medicina a las mujeres del hospital Bertha Calderón, pero se descubrió que eso no era suficiente. Entonces en el 2006 se abrió una clínica especializada con oncólogos, radiólogos, médicos generales, patólogos, fisioterapeutas y enfermeras oncólogas para brindar tratamiento a estas pacientes.

Desde el 2004 la fundación ha donado más de 60.000 bonos saludables que incluyen una mamografía, un papanicolaou y luego repetir la mamografía. Pero eso no significa que esa cantidad de mujeres tenga la enfermedad, sino que han sido parte del ‘Programa de Detección Oportuna de Cáncer de Mama’ que tenemos.

Cuando nosotros detectamos un caso de cáncer de mama, esa paciente pasa a tratamiento inmediatamente. Atendemos a mujeres de escasos recursos económicos que no tienen un seguro social.

¿A cuántas mujeres con la enfermedad atienden?

Hemos atendido 908 pacientes con tratamiento, que incluye cirugías, quimioterapia, hormonoterapia, el seguimiento médico por cinco años. En promedio cada año aquí en la clínica de la Fundación detectamos entre 72 y 96 casos.

¿Cuánto cuesta el tratamiento por cada paciente?

Puede andar entre 9.000 y 12.000 dólares por paciente. Aquí en la fundación si cumplen con los requisitos que tenemos todo lo reciben completamente gratis. 

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El médico

Roberto Ortega. 
Ginecólogo-oncólogo.
Director de la Clínica de Fundación Ortiz Gurdián

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