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Cuando Lorena Guillé Laris nació, su papá le habló a su abuelo y le dijo que había nacido la primera gobernadora de Nuevo León, México, porque no sabía cómo anunciarle que ella había sido mujer. A partir de ese nombramiento ficticio, Guillé Laris cree que fue destinada para hacer algo por los demás, como lo ha realizado desde que está en la universidad.

Esta mexicana de 37 años, quien está de visita en Nicaragua, tiene un nutrido currículum. Ha participado en la organización de congresos mundiales al que asisten líderes y actores de cambio, y ha encabezado el área de Responsabilidad Social Corporativa en Cinépolis, la fundación en la cual ha trabajado por casi 11 años y que ha colaborado en devolverle la vista a miles de mexicanos de escasos recursos.

Su trabajo convirtió a Guillé Laris en una de las 50 mujeres más poderosas de México, según Forbes 2015 y ayer presentó en Nicaragua la conferencia “Mujeres, actores clave y protagonistas del cambio”.

¿Cuál es el objetivo de su visita por Nicaragua?

El Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) me invitó a un foro que organizaron para el 11 de octubre con el objetivo de convocar a mujeres y hombres de todos los sectores de la sociedad tanto de la empresa, como Gobierno y la sociedad civil para compartir la experiencia que desde Fundación Cinépolis he vivido como líder del área de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), esta empresa de cine (Cinépolis) es líder en Latinoamérica y número dos en el mundo en cuanto a número de asistentes, pero también abordaré temáticas desde mi historia, considero que he vivido de una manera muy apasionada y comprometida con la transformación social.

¿Cuál es el trabajo que se realiza en Cinépolis?

En Cinépolis integramos la RSC dentro del modelo estratégico del negocio, eso significa que en sentido estricto es tan relevante la responsabilidad social como el de maximizar las utilidades y una forma de encarnar esta responsabilidad social fue a través de esta fundación, donde elegimos tres vías de acción.

La primera trata la salud visual. Dentro de todo lo que podríamos abordar en ese campo decidimos enfocarnos en la cirugía de catarata para personas en pobreza grave o extrema; en un poco más de diez años hemos logrado contribuir a devolverle la vista a 36 mil personas que padecían ceguera por catarata en algunos  de los 31 estados de México.

El segundo consiste en el eje de educación a través del cine, reconocemos que el cine no es solo un gran medio de entretenimiento, sino también es una gran herramienta de concientización social y en ese sentido utilizamos nuestras salas de cine para incidir en la conciencia y la educación, exhibiendo contenido educativo que entretiene y entretenimiento que educa, dentro de la exhibición tenemos contenido antibullying, de seguridad vial, y medio ambiente para incidir en los cambios de conducta en la sociedad.

En entretenimiento con sentido es un eje donde invitamos a medio millón de adultos mayores cada año al cine, con un voluntariado masivo donde colaboran todos los trabajadores de Cinépolis. También integramos el programa “Vamos Todos al Cine”, que llevamos a cabo en México y todos los cines donde tenemos presencia a nivel internacional, tales como Guatemala, El Salvador, Costa Rica, Panamá, Perú, Chile, Brasil y Estados Unidos, también llevamos al cine a las comunidades; en medio de la nada montamos una pantalla inflable de 140 metros cuadrados con el objetivo de llevar contenido social y de entretenimiento. 

¿Qué tan importante es que se integre la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) en las empresas?

Es sumamente relevante el impulsar que las empresas integren la RSE en su toma de decisiones así como de igual manera es importante que cada uno de los ciudadanos actuemos con mayor Responsabilidad Social ¿Qué significa esto? Que en el 100% de nuestras decisiones consideremos el contexto en el que estamos viviendo, consideremos el impacto que nuestras naciones tienen como ciudadanos hacia el desarrollo de la sociedad, cómo nuestras decisiones afectan positiva o negativamente al medio ambiente, a las comunidades donde nosotros estamos operando y cómo nos aseguramos de operar con rectitud bajo un gobierno corporativo estricto siguiendo una ética donde realmente somos movidos por la conciencia, promoviendo un liderazgo que reconoce lo que es correcto de lo incorrecto, lo que es amable de lo que es cruel, lo que es bueno de lo malo. Es sumamente importante sobre todas las cosas porque la responsabilidad de las empresas va más allá de solo generar empleos y generar ingresos, somos co-constructores de la sociedad en la que vivimos y en la que queremos dejar para las próximas generaciones. Este es un tema que ha ido avanzando en los últimos años porque los problemas a los que nos enfrentamos como sociedad son tan complejos que se necesita colaborar tanto gobierno y sociedad civil, y las empresas tenemos mucha fuerza y cercanía con cientos y miles de empleados y sus familias, y con los contactos que tenemos y la forma en que hacemos negocios todos los días podemos incidir positivamente en la transformación de la sociedad.

¿Cómo se fue involucrando en el tema de la Responsabilidad Social Empresarial?

Para mí fue una gran fortuna, yo me considero una persona inquieta desde que era muy pequeña, tuve muchos acercamientos a monumentos que me hacían conectarme con la gente y cuestionarme por qué había personas que vivían una realidad tan diferente a la mía.

Es importante que cada uno de los ciudadanos actuemos con mayor Responsa-bilidad Social”. Lorena Guillé Laris, directora ejecutiva de la Fundación Cinépolis.

¿Cuáles fueron esos momentos?

Recuerdo mucho uno. Yo soy de Monterrey, crecí en Monterrey, pero la familia de mis papás es de Morelia, a unos 1,200 kilómetros de distancia. Todas las vacaciones viajábamos en camioneta de Monterrey hacia Morelia y previo a irnos mi mamá nos pedía que sacáramos ropa que ya no usáramos y estuviera en buen estado, juguetes para regalar y muchas veces nos invitaba a que diéramos algo que nos gustaba mucho para compartirlo con alguien, recuerdo que nos parábamos siempre en el mismo lugar, un lugar llamado Matehuala. Recuerdo una ocasión en específico cuando yo tendría como 10 años y mi hermana menor dos años. Mi mamá la traía en brazos y cuando nos estábamos bajando, mi mamá estaba repartiendo todas las cosas y la señora a la que le estaba repartiendo tenía una niña de casi la misma edad que mi hermanita, mi mamá se dio cuenta que la niña estaba viendo los zapatos de mi hermana y vio que la niña no tenía zapatos, entonces en ese instante mi mamá le quitó sus zapatos a mi hermana para dárselos a la mamá de esta niñita. Ese fue uno de esos momentos que me di cuenta que iba aprendiendo por el ejemplo de la gente que tenía cerca. A veces te tienes que quitar lo que traes puesto y a veces tienes que dar un paso más allá.

Creo que fue en la universidad cuando fui integrando todo este sentir de querer hacer algo por mi país, porque estuve involucrada en diferentes congresos de liderazgo juvenil y tuve muchos momentos donde conocí a jóvenes de mi edad que estaban haciendo cosas por mi país y yo decía ¿qué voy a hacer yo por el mío? Recuerdo que había un chavo que ya había creado una fundación que ahora tiene más de dos millones de voluntarios, él tenía 15 años y yo tenía 18 y me decía ¿y qué voy a hacer yo, donde está mi llamado? así fue como la vida me llamó a esto.

¿Cuál fue su proceso de formación?

Estudié Ingeniería Industrial y de Sistemas y posteriormente una maestría en Administración y Política Pública, y creerías que nada que ver, pero la realidad es que desde cualquier perfil se puede incidir y trabajar. Yo aprendí inspirada por muchas personas que así como yo llegaron conmigo a compartirme sus historias de vida, me dijeron que el cielo es el límite y que el éxito solo viene antes del trabajo en el diccionario.

¿Quiénes son esas personas que te inspiran?

Tengo muchos. Uno de ellos sin duda son mis papás, sobre todo porque tengo una mamá que me enseñó mucho con el ejemplo de la dedicación, tengo un papá que es sumamente humanista, que me guió mucho a que las etiquetas las ponemos las personas y que la única etiqueta que importa es la de ser humano. Mi jefe, que es una de las razones principales porque estoy en Cinépolis, es un joven empresario, líder social, entregado a su país y muy comprometido al desarrollo del mundo desde diferentes facetas. Él me enseña cada día a exigirme, también podría mencionar a José Villareal, el tesorero de la campaña de Hillary Clinton y quien recientemente me adoptó como mi mentor, es exitoso en los negocios y contribuyó a la política de su país.

Usted también ha estado involucrada en las causas donde se promueve la participación de las mujeres.

El tema de las mujeres es sumamente relevante porque es difícil de creer que durante tantos cientos de años el mundo ha estado dominado por los hombres, ahora tenemos la gran oportunidad de alzar la voz y participar y construir una sociedad de manera conjunta, me interesa muchísimo el tema porque creo que nos complementamos perfecto tanto hombres como mujeres.

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A propósito del reconocimiento que le dio Forbes el año pasado, quería saber qué significaba para usted ser poderosa.

Me siento súper orgullosa de ese reconocimiento y creo que el ser poderoso tiene que ver con el éxito, pero el éxito generalmente lo vemos en nuestra sociedad como si estuviera medida por el dinero o por cómo te reconocen los demás y la realidad es que éxito si te vas a su origen en latín, viene de exitus, que está relacionado con salir, eso significa que el éxito está donde cada persona lo marque.

Para mí el éxito ha sido la acumulación de esas puertas de salida que he conquistado ahorita, me ilusiona mucho ser parte de una fundación que incide en la transformación. Otra puerta de salida fue encontrar al hombre de mi vida y saber que podría compartir con esa persona toda esa pasión que tengo, poder incidir en la trasformación de la sociedad y la otra es ser mamá. Creo que más que mujeres poderosas, deberíamos de reconocernos como mujeres resilientes, como mujeres que no importa qué tan difícil esté la situación, somos mujeres convencidas de que podemos caernos y levantarnos, aprender y salir adelante.

¿Cómo le cayó la noticia del reconocimiento que le hizo Forbes?

Me dio mucha alegría y porque es como gasolina para este motor, pues a veces uno cree que ayudar es bien fácil, el que Forbes haya reconocido a través de mí todas esas personas que trabajaban en el sector social cambia la narrativa que se había venido escuchando donde solo se reconocía que los poderosos podían ser o políticos o grandes empresarios.

¿Qué plan tiene en Nicaragua posterior a su visita?

Me encantaría contribuir a conectarnos en proyectos entre la sociedad civil entre México y Nicaragua, creo que lo que vengo a hacer es tender un puente, compartir mi historia de vida que espero que sea de inspiración para muchas personas y que sea el comienzo de muchos proyectos.

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La dirigente

Lorena Guillé Laris
Edad: 37 años
Hijos: 3

Tiene casi 11 años de trabajar en Fundación Cinépolis.

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