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Grupos de mujeres y jóvenes protestaron ayer en Managua por los asesinatos de mujeres en el país y en Latinoamérica. La manifestación fue convocada por la organización argentina #NiUnaMenos, tras el asesinato de la adolescente Lucía Pérez, quien además fue drogada y violada en la ciudad costera de Mar del Plata.

Tras abusar sexualmente de ella hasta su muerte, sus dos asesinos lavaron su cuerpo y le cambiaron la ropa. La llevaron a un centro de salud y dijeron que había perdido el conocimiento por una sobredosis. Los médicos no pudieron reanimarla. Su asesinato ha sido catalogado como uno de los femicidios más salvajes registrados en Argentina y que ha motivado una manifestación de mujeres en toda Latinoamérica para repudiar el crimen.

En Managua la protesta se realizó frente a la Universidad Centroamericana (UCA), y también participaron algunos hombres. “Estoy aquí porque, como hombre, me siento indignado porque están matando cada vez más mujeres e incluso niñas. Vine porque no me gustaría que eso le pasara a mi mamá, a mis hermanas o cualquier familiar”, expresó el joven universitario Manuel González.

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“Me parece importante que Nicaragua se haya autoconvocado para protestar, porque los problemas de femicidio en el país siguen siendo la impunidad, la alta tolerancia de la sociedad a la violencia contra las mujeres y también el poder masculino que se ejerce desde todas las instancias”, indicó Ana María Pizarro, de la Red de Mujeres Contra la Violencia.

Van 43

En Nicaragua, la organización Católicas por el Derecho a Decidir contabiliza 43 mujeres asesinadas en lo que va del año. El mismo organismo advirtió que la vivienda sigue siendo el lugar menos seguro para las mujeres, porque de los 53 asesinatos registrados en 2015, 36 fueron dentro del hogar.

La Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres en Nicaragua tipifica el femicidio como el delito que comete el hombre que da muerte, en privado o en público, a una mujer, como resultado extremo de la violencia.   END

De las 43 mujeres asesinadas que se contabilizan este año, la Policía Nacional solo ha tipificado ocho como femicidios. En el país el caso más reciente es el de la joven capitalina Ángela Verónica Crespo, quien fue ultimada por Silvio Javier Mayorga González, de 37 años, por no querer sostener relaciones sexuales con él. Su cuerpo fue envuelto en una bolsa de plástico y tirado en un cauce del barrio San Judas.

La presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Alba Luz Ramos, se pronunció la semana pasada sobre el crimen y atribuyó el origen de la violencia de género a la crianza en un “sistema patriarcal donde la violencia desafortunadamente ha sido naturalizada”.

Ramos agregó que ese asesinato “es una expresión total del dominio que los hombres pretenden ejercer sobre las mujeres. Ciertos tipos de hombres consideran a las mujeres como objetos sexuales y este caso es un claro ejemplo, porque (a esta joven su asesino) la mató por no querer tener relaciones”, dijo Ramos.

María Teresa Blandón, del Movimiento Feminista de Nicaragua, ha dicho que “la violencia contra las mujeres se ha convertido en un espectáculo. Se nos está enseñando a perder sensibilidad y humanidad. Eso es grave y parte del problema, por eso lo normalizamos. Tenemos que desaprender esos pensamientos machistas y eso es responsabilidad de todos. No solo de las organizaciones y de las instituciones del Estado”.

Según el artículo 8 de la Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres (Ley 779), “la violencia hacia la mujer en cualquiera de sus formas y ámbitos debe ser considerada una manifestación de discriminación y desigualdad que viven las mujeres en las relaciones de poder, reconocida por el Estado como un problema de salud pública y de seguridad ciudadana".

Además de protestar por los asesinatos de mujeres, las personas ayer exigieron el cese del acoso callejero que sufren las mujeres en el país. "Estoy harta que en la calle los hombres me griten cosas obscenas e incluso me toquen atrevidamente. Eso no es gracioso, se llama acoso y también es penado", comentó la joven de 18 años Andrea Castillo.

Durante la protesta los manifestantes se tomaron la vía por varios minutos en diversas ocasiones para transmitir mensajes de concienciación a peatones y conductores.

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