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La discapacidad auditiva no fue limitante para estos dos estudiantes de Chinandega que lograron ingresar a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León) donde esperan convertirse en maestros como parte de un programa piloto que impulsa esa casa de estudios.

“Mi mayor anhelo es enseñar a los niños  sordos; que tengan un empleo digno, un futuro mejor”, expresó Martha Alicia Gúnera González de 32 años, quien logró bachillerarse y conseguir un empleo de educadora de preescolar en la Escuela de Educación Especial “Rafael Darbelles”, de Chinandega.

Gúnera junto con Harlan Rodríguez, cursaron su primaria en ese centro y con ayuda de intérpretes se bachilleraron el año pasado. Ambos desean ser parte de la lista de seis maestros que aprendieron el lenguaje de señas para asistir a los alumnos sordos de cuatro centros de secundaria en ese departamento.

No son los únicos

La delegada municipal de Ministerio de Educación (Mined), Violeta López, dijo que existen 14 estudiantes sordos en los institutos Tomás Ruiz, Miguel Ángel Ortez y Guillén, Filemón Rivera y el colegio religioso Sagrado Corazón de Jesús. En la Escuela Especial de Primaria, agregó hay 152 estudiantes con discapacidad auditiva.

López subrayó que el magisterio local está desarrollando visitas casa a casa, para motivar a que la niñez, adolescencia y juventud participen en el próximo curso lectivo, entre ellos  los que tienen alguna discapacidad. El rastreo de estudiantes comenzó la semana pasada, según el Mined.

Erick Tellería, profesor de Educación Especial e intérprete en lenguaje de señas, estima que la población de adolescentes sordos en Chinandega podría ser de 80 personas. Estos, explicó están fuera de la comunidad educativa aunque no desestimó los esfuerzos institucionalies para integrarlos.

“Hemos facilitado la enseñanza a cuatro sordos en este instituto Tomás Ruiz, pero creo que el rastreo es efectivo para captar a la niñez con discapacidad”, dijo el profesor que indica que se necesitan más recursos especializados para atender a estos estudiantes.

Cómo integrarlos

En Chinandega, tiene proyectado matricular en noviembre a 138 mil estudiantes destacando la atención a la escuela Rafaela Darbelles. Claudia Romero, Subdirectora del centro indicó que la población escolar se capta de la coordinación con el Ministerio de Salud (Minsa) y con las organizaciones de Los Pipitos y la Fundación Coen.

Para ello se han definido tres programas, indicó Romero. El de escuelas regulares, los de niños con discapacidad visual y auditiva, y finalmente el de personas con discapacidad intelectual.

La funcionaria agregó que a los sordos se les facilita intérpretes en los centros.

En el 2016 hay 14 estudiantes estudiando segundo, tercero y cuarto año”, de estos, quienes no pueden continuar su educación son insertados en el mercado laboral con oficios en panaderías, vulcanizadoras o zonas francas.

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