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En Granada, los negocios del sector turismo enfrentan problemas de abastecimiento de agua potable. El flujo solo llega  en la noche o madrugada, horas que empresarios y pobladores aprovechan para llenar grandes contenedores.

Por su parte, el presidente de la Cámara de Comercio de Masaya, Donald Porras, expresó que durante la temporada de verano la falta de agua en los negocios turísticos es seria, muchos propietarios de Nindirí, el Mirador de Catarina y la laguna de Apoyo señalan este problema de desabastecimiento y han incurrido en gastos para obtener el vital líquido, con el fin de suplir las demandas de sus clientes.Pese a la instalación de pozos y tuberías, el agua no llega.

“Vos tenés que buscar el agua de una u otra manera para los negocios, hay lugares que compran agua carísima. Unos en barriles, tanques o hacen inversiones en tanques aéreos”, dijo Porras.

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El empresario turístico granadino César Reyes dijo que “algunos pozos no dan abasto y aunque se han ejecutado proyectos, estos no solventan el problema del desabastecimiento que vivimos, algunos compramos incluso contenedores para mantener almacenado algo”.

“Muchos de nosotros hemos dado a construir piletas, para albergar agua y así no pasar escasez, sobre todo por nuestros negocios, ojalá este problema se mejore, porque somos bastante restaurantes, comedores, bares, quienes sufrimos este problema todos los días”, comentó Isabel García, propietaria de un local en Granada.

Sin embargo, las zonas rurales son más afectadas. Por más de seis años los habitantes de la comunidad rural La Trinidad, ubicada en el municipio de Malacatoya, demandan el servicio del agua potable, unas 800 personas viven allí y han logrado sobrevivir gracias a la poca agua que sale de uno de los pozos que se encuentra en el lugar, pero temen que también se seque a inicio del verano.

MEDIDAS ALTERNATIVAS

El representante del comercio en Masaya, Donald Porras, comentó que los propietarios de negocios tienen que adoptar una técnica usada por nuestros "abuelos", como es la construcción de piletas para almacenar agua.

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“Se colocaban canales y luego se tapaba para que no se contamine el agua. Hay problemas en Nindirí, siempre han tenido en Catarina, pero ahora hay en la laguna de Apoyo”, mencionó Porras.

El consultado aseguró que la única forma de solventar este problema es la realización de un programa de pozos, pero no de la manera tradicional, sino con perforadoras, es necesario es hacer pozos con sistemas modernos.

DEMANDA DE AGUA EN LEÓN.También las comunidades del departamento  sufren la falta de agua. En el empalme la Poma de Pacayita, los pobladores tienen  ocho años de sufrir con el problema de escasez de agua, porque lo que existe en la localidad son pozos, que fueron donados por otros países y siempre se quema la bomba que impulsa el agua para que llegue a los grifos.

“La pichinga de agua cuesta C$2, la pipa vale C$700 y nos reunimos varias familias para poder comprar el agua. En los grifos ya no llega el vital líquido, porque hasta se demoran 15 días para bombear. Acá tenemos una pileta que en invierno aprovechamos para almacenar agua, por lo menos para lavar ropa y limpiar la casa”, indicó un poblador.

Otros habitantes mencionaron que el problema más bien está en las personas que administran los pozos, porque si no pagan la energía, la suspenden y no hay cómo las bombas trabajen para abastecer de agua a las comunidades.

En el barrio indígena de Monimbó persiste también el desabastecimiento de agua, en reiteradas ocasiones los pobladores han expuesto esta problemática a los medios de comunicación.

RÍO TELICA ESTÁ SECO

El río Telica, ubicado en el municipio del mismo nombre, se ha secado completamente. Según William Anastasio Areas, escritor y habitante de dicha localidad, muchas comunidades que se abastecían del río han tenido que construir pozos.

“Se nota que han deforestado la zona alta de la cuenta en la comunidad El Comal, así como otras áreas rurales por donde atraviesa el cauce del río”, afirmó Areas, quien hizo un llamado a la población y a las autoridades del medioambiente para desarrollar planes de reforestación y evitar la deforestación y la expansión de la frontera agrícola.

Según Areas, en el río muchas familias lavaban ropa y sus enseres personales. “Se secó el río y con él se murió la flora y fauna silvestre, esperamos que en el invierno que se avecina las autoridades tomen acciones para instalar una represa y rescatar el afluente”, señaló.

Balnearios sin agua en Carazo

Tania Narváez
PLAYAS • Pese a ser una zona turística comercial, la cálida y acogedora comunidad de Casares presenta un grave problema de  desabastecimiento de agua potable, casi permanente en verano como en invierno.

Según la secretaría del Comité de Agua Potable y Saneamiento (CAPS), María de los Ángeles Sánchez Román, quien se encuentra a cargo de las oficinas ubicadas en Casares, el problema que presenta la zona es que no sube agua potable debido a la gran cantidad de personas conectadas en una misma tubería.

"En principio, el proyecto se pidió aquí en la zona de Casares porque nunca llega el agua potable, pero solamente era para 700 familias nada más de la comunidad, sin embargo ahora se le da agua potable al centro turístico La Boquita, La Trinidad, el río La Flor, Las Comarcas, los Anexos, entre otros, ya no son 700 familias ahora son 1,881 a lo cual las bombas no ejercen presión para que el agua llegue hacia cada hogar", dijo Sánchez.

Además, explicó que la institución nace con el fin de abastecer las necesidades de agua potable en las comunidades debido a que en la zona no llegaba agua suministrada por Enacal.

Desde hace más de tres años, los habitantes de la costa de Casares sufren más porque el caudal del río La Flor ha disminuido considerablemente, llegando hasta el punto en que los dos únicos pozos existentes se han secado, dejando a más de 500 familias sin el vital líquido.

"Aquí siempre ha existido el problema del agua, pero no era tanto cuando el río estaba caudaloso porque allí nos íbamos a lavar la ropa, nos bañabamos, los animales tomaban agua del río y regábamos nuestros cultivos, pero ahora que el río está prácticamente en un charco y sucio, la verdad es que sufrimos", añadió Adaluz García.

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