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Urania Graciela Romero es una joven de 23 años, soltera y desempleada que fue diagnosticada con lupus hace un año. Romero recibió ese diagnóstico cuando tenía seis meses de embarazo y manifestó de forma repentina y severa algunos síntomas. 

Los médicos del hospital Bertha Calderón le practicaron una cesárea de emergencia porque su cuerpo se tornó “morado” y se inflamó por completo. Además sus riñones fueron afectados, lo que provocó que pasara dos meses en cuidados intensivos. 

Romero cuenta que ha sido “muy duro” convivir con esa enfermedad porque el único apoyo que tiene es el de su madre. Por otro lado, debe enfrentar fuertes dolores en los huesos, vómitos y otros síntomas. “Hay días que no me levanto”, relató la joven originaria de la comarca Las Salinas II, municipio de Camoapa, en Boaco.

El lupus es una enfermedad complicada y costosa, señala Bertha Alicia Lezama, presidenta de la Asociación Nicaragüense Pro Lupus Eritematoso (Asoline). 

“Muchas veces pasan años para que den el diagnóstico y en lo que pasa ese tiempo la persona sufre muchas situaciones: las mujeres que son madres son discriminadas en los trabajos porque se enferman frecuentemente y tienen que pasar mucho tiempo de subsidio, algunas hasta pierden su trabajo”, manifestó Lezama.

Añadió que de las casi 600 personas que atienden en la asociación, la mayoría son  mujeres y un número significativo de ellas son madres solteras y están desempleadas. “Lo que nosotros hacemos como organización es que enseñamos manualidades y otras actividades, para que ellas tengan algo en que ocupar su tiempo y además obtengan ingresos económicos”, contó Lezama.

Según Lezama, la organización sobrevive por múltiples actividades que realizan en el año con el fin de recaudar fondos y poder invertirlo en medicamentos para las personas que no poseen un seguro médico y no pueden costearlo. 

Rita Isabel Solís tiene lupus desde hace seis años y asegura que gracias a los medicamentos y la ayuda de su familia se encuentra estable, pero hace un año su vida se vio en peligro porque la enfermedad afectó uno de sus riñones. 

Solís tiene un hijo de ocho años, y agradece que lograra ser madre y ha podido criar su hijo en medio de esa enfermedad. Primero, porque decidió enfrentarla con valentía y, segundo, porque su madre nunca la ha dejado sola. 

En tanto, Ana Rosa Luna, de 62 años, tiene un panorama un poco más alentador porque su empleo formal le ha permitido gozar del seguro social y tiene acceso a atención médica y la cobertura total del medicamento. 

“Tengo cuatro años de estar con esta enfermedad. He sabido convivir con ella por mi tratamiento, que es el único que me ayuda y agradezco a Dios por eso. Pero el tratamiento no lo es todo, a veces amanezco con dolores en las manos, los hombros y rodillas”. Según Luna, los primeros síntomas afectaron drásticamente su salud, porque además es diabética.

¿Qué es el lupus?

El lupus es una alteración del sistema inmunológico donde los anticuerpos en lugar de proteger atacan los diferentes órganos del sistema, reveló la presidenta de Asoline. 

Más de 5,000 personas en Nicaragua padecen lupus, de acuerdo con  estimaciones de Asoline. Las más afectadas son mujeres entre los 20 y 40 años de edad. 

El medicamento tiene un alto costo y varía según los síntomas que padece cada persona. Hay una tableta que cuesta US$5 y algunos pacientes deben tomar hasta cinco tabletas por día.

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