•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El Centro de Escritura de la Universidad Centroamericana (Ceuca) brinda servicios de lectura crítica para textos académicos de estudiantes de pregrado, afirman docentes y personal de la universidad.

El servicio que se brinda desde el Ceuca funciona como un filtro de edición de los textos antes que se entreguen en clase para ser evaluados. 

“A veces es estresante redactar un ensayo y después el profesor, cuando te lo corrige, te ve el montón de errores ortográficos o ideas incoherentes”, mencionó Brígida Castro, una de los tres lectores críticos de dicho centro. 

Castro, estudiante de cuarto año de Comunicación Social, explicó que los estudiantes pueden llevar sus escritos de forma presencial o enviarlos por correo electrónico, luego un lector crítico revisa el texto y brinda sugerencias para mejorarlo. 

Una vez editado, el estudiante puede enviarlo nuevamente al Ceuca para una revisión final o entregar su trabajo al docente.

Yubelka Obando fue una de las usuarias del Ceuca durante el primer cuatrimestre de sus estudios de Psicología en la UCA. “Lo usé para que me vieran un texto paralelo, era como de diez páginas y me dieron varias recomendaciones, que complementara algunas ideas, al final me salió bien el trabajo, salí bien en la clase”, menciona la joven de 17 años. 

Según las estadísticas del centro, los estudiantes de primer año son los que más utilizan este servicio gratuito, en su mayoría de las carreras de Finanzas, Arquitectura y Derecho que cursan asignaturas básicas como Español o Taller de Redacción.

Las recomendaciones que brindan los lectores críticos están enfocadas en ortografía, gramática, coherencia de las ideas y uso correcto de las normas de citación APA (American Psychological Association), que sirven para organizar y presentar textos académicos. 

Las normas APA son importantes porque pueden ayudar a prevenir plagio. “Nosotros nos fijamos de dónde proviene la información, si la fuente no está citada, recomendamos que la citen, para que no incurran en plagio, ya que a veces lo hacen sin intención”, dijo Castro. 

“No solo les decimos que algo está malo, sino que les hacemos la observación ´la regla dice esto, mejoralo porque según tal fuente esto es así, siempre cada sugerencia lleva una explicación´”, manifestó la estudiante. 

Y es esa retroalimentación la que hace que los estudiantes vayan aprendiendo en el proceso, aunque no hay límite de uso de este servicio. 

“El más grande desafío es que los estudiantes tomen conciencia de que escriben mal y que busquen ayuda para escribir mejor”, comentó Iván Rodríguez, docente de la UCA y uno de los primeros lectores críticos del centro. 

Los escritos pueden ser de cualquier género. “Ensayos, informes, reflexiones, comentarios, cualquier trabajo escrito menor de 15 páginas”, destacó Castro, señalando que aunque la revisión es minuciosa, intentan revisar los trabajos en un periodo menor de 24 horas. 

Retos

El Ceuca surgió en 2014 como iniciativa de un grupo de docentes que adoptaron el modelo de centro de escritura de otras universidades jesuitas. A tres años de haberse creado, enfrenta también ciertos retos. 

Uno de ellos es la captación de más estudiantes que se acerquen a revisar sus trabajos. Durante el primer cuatrimestre de este año recibieron 60 trabajos de alumnos de carreras de pregrado. 

Rodríguez señaló que es necesario el esfuerzo del personal docente para que los estudiantes asistan al centro, aunque no libra de su cuota de responsabilidad a los estudiantes. “A veces no lo ven como una necesidad, o como algo importante”, aseveró.

Aun así, el periodo de más demanda son los cierres de cuatrimestre, cuando los estudiantes llegan para que se revisen sus proyectos de final de curso. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus